Luis Gustavo Ramírez M. Renshi
Luis Gustavo Ramírez M. Renshi
@luis-gustavo-ramirez-m-renshi
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Fecha: 2017-08-22
Categoría: Prudencia y discernimiento
By: Luis Gustavo Ramírez M.
Por sus frutos

Hace bastante tiempo tuve la oportunidad de ver una de las películas de Batman donde el excelente actor norteamericano Jack-Nicholson interpreta al Guazón, un personaje con una marcada cicatriz en el rostro que forma una sonrisa permanente: que no contrasta con las acciones que lleva a cabo, actos de vandalismo, maldad y asesinato. Durante toda la trama el cuadro psicótico de Batman y el comportamiento del villano muestran un mundo de oscuridad, muerte y burla a la realidad que no es más que una lúgubre existencia.


Algunas veces podemos, sin embargo, comparar esa doble moral del personaje con personas que nos rodean y que tienen una cara de amabilidad cuando estás presente y otra de críticas, señalamiento y traición cuando uno se ausenta, como lobos con piel de oveja engañan a miles de personas con drogas, alcohol, y palabras engañadoras que llaman a lo malo bueno y a lo que es bueno malo alejandonos de los caminos de Dios; y lo peor es que terminamos creyendoles y envueltos en el mundo sin darnos cuenta que caminamos en una cuerda floja.

La única forma de reconocerlos es por sus frutos, porque hasta uno mismo puede profesar una religión y cantar en una iglesia y dar ofrenda pero si por otro lado señalamos a las personas, les hacemos mal, las criticamos, tomamos lo que no es nuestro y faltamos con los mandamientos de Cristo pasamos a ser uno más de ellos, pues son nuestros frutos los que nos diferencian.

El Señor a través del Apostol Pablo en Gálatas capítulo 6 nos instruye y advierte:

"Porque el que se cree ser algo, no siendo nada, a sí mismo se engaña.
Así que, cada uno someta a prueba su propia obra, y entonces tendrá motivo de gloriarse sólo respecto de sí mismo, y no en otro; porque cada uno llevará su propia carga. El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye.
No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará.
Porque el que siembra para su carne, de la carne segará corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu segará vida eterna".

Debemos pensar y corregir nuestros caminos pidiendo perdón a Dios, pero solo en Cristo tenemos el poder, por ello déjalo entrar en tu corazón porque en este momento está tocando a tu puerta.

Dios te bendiga

Te saluda
Luis Gustavo