Charles Spurgeon
Charles Spurgeon
@charles-spurgeon
Compartir! Compartir! Compartir!

¿En qué consiste tu consuelo?

Fecha: 2010-12-21
Categoría: Bosquejos de Sermones
By: admin

¿EN QUE CONSISTE TU CONSUELO?
«Ella es mi consuelo en mi aflicción, porque tu dicho me ha vivificado» (Salmo 119:50).
En algunos respectos la suerte de todos los hombres es igual: hombres buenos, hombres
grandes, hombres instruidos, así como hombres malos, oscuros o ignorantes, todos pueden hablar
de «mi aflicción.. «El corazón conoce la amargura de su alma (Proverbios 14:10).
Pero es un gran privilegio cuando mi aflicción» puede ser contrabalanceada por «mi
consuelo». Así era en el caso de David, que representa a todos los creyentes. ¿Es éste también tu
caso?
I. LOS CREYENTES TIENEN SU CONSUELO PECULIAR.
1. Este es diferente de otros. Los hombres mundanos obtienen sus gotas de consuelo de
aquellas fuentes de su preferencia, pero los hombres santos miran a la Palabra de Dios y
dicen: «Esto es mi consuelos (Salmo 4:6).
2. «Esto, como teniéndole a la mano. No dicen aquello como si estuvieran señalando
algo a distancia, sino cesto: lo que tengo a mano».
III. LA CLASE DE CONSUELO QUE TENEMOS ES UNA PRUEBA DE NUESTRO
1. En la parte exterior.
La Palabra de Dios, llena de promesas, es nuestro consuelo (Rom. 15:4).
La Palabra de Dios, llena de ejemplos de Su bondad, confirma nuestra confianza
(Salmo 77:5-10).
3. En la parte interior, por experiencias pasadas, el creyente ha sentido el poder de la
Palabra de Dios que le ha levantado:
Dándole vida, de entre los muertos (Salmo 116:8), elevándole a una vida más alta
(Salmo 119:67).
En su experiencia presente, ha sentido el poder de la Palabra para hacer:
Su mente menos mundana.
Su corazón más dispuesto a orar. Su espíritu más tierno.
Su fe más simple.
III .LA CLASE DE CONSUELO QUE TENERLOS ES UNA PRUEBA DE NUESTRO
CARACTER.
1. Algunos miran a las riquezas; cuando su grano y su vino aumentan, dicen «éste es mi
consuelo, pues buscan lo terreno; son mundanos (Luc. 12:19).
2. Algunos buscan consuelo en sueños y en visiones, impresiones y presentimientos; son
supersticiosos.
3. Algunos recurren a sus compañeros por consejo y ayuda; no son sensatos y tendrán
desengaños (Jer. 17:5).
4. Algunos corren al pecado, se entregan a la bebida, al juego, a los compañeros
mundanos, a la disipación, a las drogas; son los impíos. ¿Qué es vuestro consuelo? ¿Os
ha vivificado la Palabra de Dios' Si es así, mirad a ella en todas nunca os fallará.
El reverendo E. Paxton Hood dice: «Cuando visité un día a mi buen amigo Benjamín Parson,
que estaba en su lecho de muerte, le dije: ¿Cómo se encuentra hoy, señor? El me dijo: «Mi
cabeza está reposando sobre tres suaves almohadas: Poder infinito, amor infinito y sabiduría
infinita.
«Habladme sólo en el lenguaje de las Escrituras --dijo un creyente moribundo-; yo puedo
confiar en la Palabra de Dios, pero cuando se trata de palabra de hombres me cuesta un gran
esfuerzo pensar que puedo confiar en ella.» - Ralph Erskine.
Estaba yo interrogándome a mí mismo acerca de mi vida espiritual; yo, que he sido por
muchos años un predicador a otros, entré en una rústica asamblea; un hombre indocto estaba
predicando el evangelio, y lo hacía con tal poder que empezaron a fluir lágrimas de mis ojos; mi
alma dio un salto al oír la misma Palabra del Señor. ¡Qué consuelo fue para mí! Con frecuencia
he recordado esta experiencia: ;La Palabra de Dios me vivificó! Mi corazón no estaba muerto a
su influencia. Fui una de aquellas felices personas que conocen el gozoso sonido. Ella trajo
seguridad a mi alma. La Palabra de Dios me había vivificado. ¡Qué energía trae a veces un texto
al corazón de un creyente! Hay más en una sentencia divina que en grandes folios de humana
composición.
Hay en el mundo tintes tan fuertes que una sola gota es más poderosa que grandes dosis de
otras soluciones. La Biblia es la esencia de la verdad; es la mente de Dios; la sabiduría de lo
Eterno. Los hombres han obtenido vida por la Palabra de Dios, y por la misma Palabra son
mantenidos vivos.