Charles Spurgeon
Charles Spurgeon
@charles-spurgeon
Compartir! Compartir! Compartir!

Consiguiendo al amado

Fecha: 2011-01-27
Categoría: Bosquejos de Sermones
By: admin

«Hallé luego al que ama mi alma: trabé de El y no lo dejé» (Cantares 3:4).

I. (LO HALLÉ): O AMOR EN LA COMUNIÓN.
1. Significa que lo estaba buscando.
2. Significa que había dejado atrás a todos los otros hombres y todos los medios y no podía
contentarse sino con El.

3. Lo miré significa que El se acercó. Jesús se nos acerca por su palabra y sus ordenanzas.
Yo le percibí por el Espíritu. La fe le ve claramente.
4. Yo fui lleno de contento. Le miré, no como a uno más. sino que al hallarle había hallado
mi todo en la tierra y en el cielo.
I
I. «TRABÉ DE EL»: O EL AMOR EN POSESION.
1. Por la resolución de mi corazón, determinado a no perderle otra vez.
2. Por mis ruegos con lágrimas; suplicándole que no me hiciera otra vez desgraciado por
dejarme.

2. Haciendo de El mi todo en todo. El permanece donde es apreciado; por tanto, le puse en
un trono alto dentro de mi espíritu.

3. Renunciando a todos mis otros amores, pecados, ídolos, etcétera. El es celoso y yo quiero
conservarme a mí mismo enteramente para El.
III. «Y NO LO DEJÉ»: O AMOR EN COMUNICACIÓN.

1. En nuestro propio espíritu, buscando la comunión con Jesús antes de ir al culto público,
y yendo allí en su compañía.

2. Por nuestras palabras. Deberíamos hablar de tal modo de Jesús que nuestro testimonio
promoviera la comunión con El. ¡Ay, cuántos hablan de E1 controversialmente, o sin
calor, o con oratoria carnal! Entonces no hay lugar para el amado.
o Aplicación espiritual:
o Lo que la iglesia necesita: Cristo en medio de ella. Cómo se puede lograr: Debe
ser traído.
o Lo que tiene que hacerse primero: Hay que asirse de El. Quiénes pueden hacer
esto: Los que le han hallado.

o Quiénes pueden hallarlo: Todos los que le aman y le buscan.
o ¿Estás tú en este número?
Retenle, no ofendiéndole; ante todo, por negligencia. Cuando el alma se vuelve dormilona o
descuidada Cristo se va. En segundo lugar, por ídolos. No puedes retener dos objetos a la vez.
Tercero, por rehusar la santificación. Cuarto, por un hogar no santo.