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        <title><![CDATA[@Charles Spurgeon - escritos]]></title>
        <description><![CDATA[Aplicaci&Atilde;&sup3;n  La predicaci&Atilde;&sup3;n de Spurgeon brot&Atilde;&sup3; como manantial en el desierto doctrinal que viv&Atilde;&shy;a Inglaterra y otros lugares de Europa por &Atilde;&copy;ste tiempo. Muchos fueron los que bebieron de las aguas que brotaron de la fuente que abri&Atilde;&sup3; Spurgeon por medio de la palabra de verdad y esto caus&Atilde;&sup3; malestar. Que obra tan notable y digna de ser imitada la de este hombre que us&Atilde;&sup3; cada uno de los dones que Dios le dio de forma licita para edificar la iglesia y sacarla de la apat&Atilde;&shy;a en la que se encontraba. Muchos fueron bendecidos a trav&Atilde;&copy;s de &Atilde;&copy;l en Europa y Estados Unidos. La predicaci&Atilde;&sup3;n pura, doctrinal y Cristo-c&Atilde;&copy;ntrica es la que se necesita en estos d&Atilde;&shy;as en que no hay sequ&Atilde;&shy;a por que abundan las aguas, pero la mayor&Atilde;&shy;a de estas aguas est&Atilde;&iexcl;n contaminadas y pocas son las fuentes de agua pura que se pueden encontrar hoy. Pero estos dones espirituales no surgieron de la nada, sino que fueron el resultado de la consagraci&Atilde;&sup3;n, dependencia, y confianza total en Dios que profesaba Spurgeon, las cuales pod&Atilde;&shy;a comunicar a sus hermanos. Esta es la convicci&Atilde;&sup3;n que necesita el pueblo cristiano hoy, convicci&Atilde;&sup3;n de hombres que puedan comunicar toda la verdad de Dios pase lo que pase y est&Atilde;&copy;n dispuestos a entregar sus vidas al servicio del ministerio como lo demanda cualquier vocaci&Atilde;&sup3;n [10] ; porque el cristianismo es una vocaci&Atilde;&sup3;n y no un estilo de vida]]></description>
        <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon</link>
        <lastBuildDate>Mon, 18 May 2026 15:55:27 -0300</lastBuildDate>
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                <title><![CDATA[Invitacion a una conferencia - @charles-spurgeon]]></title>
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                <description><![CDATA[INVITACION A UNA CONFERENCIA<br /><br />
«Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta; si vuestros Pecados fueron como la grana,<br /><br />
como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos cono el carmesí, vendrán a ser como<br /><br />
blanca lana» (Isaías 1:18).<br /><br />
La condición pecaminosa de los hombres es terrible en extremo; esto se expresa vivamente en<br /><br />
los anteriores versículos de este capítulo. Los hombres están totalmente separados y alejados de<br /><br />
su Dios.<br /><br />
I. INVITACIÓN A UNA CONFERENCIA.<br /><br />
Los hombres pecadores no se preocupan de pensar, considerar y ver las cosas como son; sin<br /><br />
embargo, estos despreocupados son llamados a una conferencia urgente. Si razonan, más bien<br /><br />
razonan contra Dios que con El; pero el propósito aquí no es de discutir, sino de tratar de una<br /><br />
conciliación. Esto es lo que las gentes no piadosas rehúsan hacer:<br /><br />
1. Prefieren asistir a observancias ceremoniales. La asistencia a cultos ritualistas es más fácil,<br /><br />
pues no necesita pensar y razonar.<br /><br />
2. Sin embargo, el asunto es de tal naturaleza que requiere la más seria consideración y la<br /><br />
merece, pues Dios, el alma, el cielo y el infierno están implicados en ello. Nunca fue más<br /><br />
deseable un consejo prudente.<br /><br />
3. Es gran benevolencia por parte del Señor el sugerir una conferencia con los pecadores.<br /><br />
Los reyes no invitan a los criminales a razonar con ellos.<br /><br />
4. La invitación es una promesa de que El desea la paz; que está dispuesto a perdonar y<br /><br />
deseoso de hacernos justos.<br /><br />
II. UN MUESTRA DE LAS RAZONES POR PARTE DE DIOS.<br /><br />
1. La principal dificultad se menciona claramente: «Si vuestros pecados fueren como la<br /><br />
grana...» Dios llama a los más conspicuos pecadores a venir a El, sabiendo lo que<br /><br />
son.<br /><br />
2. Dios mismo quitará tal dificultad: «... serán enblanquecidos como la nieve». El<br /><br />
perdonará y terminará la contienda.<br /><br />
3. El quitará la ofensa de un modo perfecto: «Como la nieve, como la lana.»<br /><br />
 Quitará para siempre la culpabilidad del pecado.<br /><br />
 Nos librará de la pena del pecado.<br /><br />
 Destruirá el dominio del pecado.<br /><br />
 Nos guardará de volver al pecado.<br /><br />
III. LA ARGUMENTACIÓN DE TALES RAZONES.<br /><br />
1. Todas las objeciones son respondidas por anticipado.<br /><br />
o La singular grandeza de los pecados: «Rojos como el carmesí.»<br /><br />
o Esto está solucionado por la grandeza de la expiación: «Que limpia de todo<br /><br />
pecado.»<br /><br />
o La larga continuación en el pecado no requiere un largo proceso de purificación.<br /><br />
La ropa que hay que teñir de rojo tiene que estar mucho tiempo en el baño de<br /><br />
tintura, pero la sangre de Jesús limpia en un instante. (Ejemplo: el ladrón en la<br /><br />
cruz.)<br /><br />
3. La luz contra la cual los pecados han sido cometidos aumenta la gravedad de su culpa;<br /><br />
sin embargo, se nos asegura: «Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres.»<br /><br />
4. El desespero que causa el pecado es notorio: «Mi pecado está siempre delante de mí.»<br /><br />
Sin embargo, será lavado con la sangre del Cordero de Dios que quita el pecado del<br /><br />
mundo.<br /><br />
Cierta clase de tintura escarlata es puesta primero en frío r después en caliente. Así ocurre<br /><br />
con el pecado, somos teñidos doblemente como pecadores: En primer lugar por razón de nacimiento,<br /><br />
y en segundo lugar por la práctica. Nuestros pecados son como escarlata, pero por la fe<br /><br />
en Cristo serán blancos como la nieve. Por la expiación de Cristo, aun cuando nuestras ofensas<br /><br />
fueran rojas como el carmesí, serán como blanca lana. Esto significa tan blancos como la lana no<br /><br />
teñida. -Friendly Greetings.<br /><br />
Un pecador es comparado a un negro que no puede cambiar u piel porque forma parte de sí<br /><br />
mismo; sin embargo, el Señor puede quitar el pecado de un modo tan entero que el negro puede<br /><br />
venir a ser como un blanco de raza caucásica. El quita las manchas de los tigres humanos, y no<br /><br />
deja ninguna.<br /><br />
Se nos dice que la escarlata de Tiro era teñida, no superficialmente, sino sumergida una vez<br /><br />
en tintura fuerte. Después puesta a secar y otra vez sumergida y golpeada dentro de la tintura.<br /><br />
Podríamos compararlo al alma acostumbrada al pecado y reincidente en los pecados. El color<br /><br />
carmesí estaba tan bien incorporado en el tejido que todo el mundo sabía que de ninguna manera<br /><br />
podía ser quitado, porque estaba en el corazón de la misma materia de que se componía. Puede<br /><br />
ser comparado al pecador, cuyo pecado está metido dentro de su propio ser; sin embargo, tales<br /><br />
pecados, comparados a la escarlata, son entera y sustancialmente lavados por la sangre de<br /><br />
nuestro Salvador. -TOMÁS FULLER.]]></description>
                <pubDate>Wed, 02 Feb 2011 10:39:39 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[Consiguiendo al amado - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/202/consiguiendo-al-amado</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/202</guid>
                <description><![CDATA[«Hallé luego al que ama mi alma: trabé de El y no lo dejé» (Cantares 3:4).<br /><br />
<br /><br />
I. (LO HALLÉ): O AMOR EN LA COMUNIÓN.<br /><br />
1. Significa que lo estaba buscando.<br /><br />
2. Significa que había dejado atrás a todos los otros hombres y todos los medios y no podía<br /><br />
contentarse sino con El.<br /><br />
<br /><br />
3. Lo miré significa que El se acercó. Jesús se nos acerca por su palabra y sus ordenanzas.<br /><br />
Yo le percibí por el Espíritu. La fe le ve claramente.<br /><br />
4. Yo fui lleno de contento. Le miré, no como a uno más. sino que al hallarle había hallado<br /><br />
mi todo en la tierra y en el cielo.<br /><br />
I<br /><br />
I. «TRABÉ DE EL»: O EL AMOR EN POSESION.<br /><br />
1. Por la resolución de mi corazón, determinado a no perderle otra vez.<br /><br />
2. Por mis ruegos con lágrimas; suplicándole que no me hiciera otra vez desgraciado por<br /><br />
dejarme.<br /><br />
<br /><br />
2. Haciendo de El mi todo en todo. El permanece donde es apreciado; por tanto, le puse en<br /><br />
un trono alto dentro de mi espíritu.<br /><br />
<br /><br />
3. Renunciando a todos mis otros amores, pecados, ídolos, etcétera. El es celoso y yo quiero<br /><br />
conservarme a mí mismo enteramente para El.<br /><br />
III. «Y NO LO DEJÉ»: O AMOR EN COMUNICACIÓN.<br /><br />
<br /><br />
1. En nuestro propio espíritu, buscando la comunión con Jesús antes de ir al culto público,<br /><br />
y yendo allí en su compañía.<br /><br />
<br /><br />
2. Por nuestras palabras. Deberíamos hablar de tal modo de Jesús que nuestro testimonio<br /><br />
promoviera la comunión con El. ¡Ay, cuántos hablan de E1 controversialmente, o sin<br /><br />
calor, o con oratoria carnal! Entonces no hay lugar para el amado.<br /><br />
o Aplicación espiritual:<br /><br />
o Lo que la iglesia necesita: Cristo en medio de ella. Cómo se puede lograr: Debe<br /><br />
ser traído.<br /><br />
o Lo que tiene que hacerse primero: Hay que asirse de El. Quiénes pueden hacer<br /><br />
esto: Los que le han hallado.<br /><br />
<br /><br />
o Quiénes pueden hallarlo: Todos los que le aman y le buscan.<br /><br />
o ¿Estás tú en este número?<br /><br />
Retenle, no ofendiéndole; ante todo, por negligencia. Cuando el alma se vuelve dormilona o<br /><br />
descuidada Cristo se va. En segundo lugar, por ídolos. No puedes retener dos objetos a la vez.<br /><br />
Tercero, por rehusar la santificación. Cuarto, por un hogar no santo. ]]></description>
                <pubDate>Fri, 28 Jan 2011 10:03:57 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[La rosa y el lirio - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/201/la-rosa-y-el-lirio</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/201</guid>
                <description><![CDATA[LA ROSA Y EL LIRIO<br /><br />
«Yo soy la rosa de Sarón y el lirio de los valles» (Cantar de los Cantares 2:1).<br /><br />
Aquí tenemos al esposo alabándose a sí mismo, y esto es algo que merece ser considerado con<br /><br />
atención. La propia alabanza no está aquí empañada por el orgullo: esta falta no puede<br /><br />
encontrarse en el humilde Jesús. Su egoísmo no es egotismo. El se recomienda a sí mismo, no<br /><br />
por causa de Sí, sino por nuestra causa. E1 se presenta con brillantes términos porque:<br /><br />
En su condescendencia, desea nuestro amor. ¡Qué poca cosa somos nosotros para que El nos<br /><br />
atienda! Sin embargo, ¡está anheloso de hacerlo!<br /><br />
Con sabiduría, usa los mejores medios para ganar nuestro amor.<br /><br />
Con ternura, se digna describirse a Sí mismo para que nosotros podamos ser animados por<br /><br />
su familiaridad al alabarse a Sí mismo a nosotros. Esta es una de las más efectivas pruebas<br /><br />
de su humildad.<br /><br />
Necesariamente El tiene que describirse a Sí mismo, pues ¿quién más lo podría hacer? «Nadie<br /><br />
conoce al Hijo sino el Padree (Mat. 11:27).<br /><br />
I. LA EXCELENCIA DE NUESTRO SEÑOR.<br /><br />
Se compara a Sí mismo no sólo, como en otros lugares, al pan que es necesario y al agua<br /><br />
refrescante, sino a las admirables flores. En Jesús hay todas las delicias, así como la satisfacción<br /><br />
de todas las necesidades.<br /><br />
1. El es ahora todo lo que ha sido siempre; pues su ]]></description>
                <pubDate>Wed, 26 Jan 2011 10:05:30 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[La palabra de un rey - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/199/la-palabra-de-un-rey</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/199</guid>
                <description><![CDATA[Pues la palabra del rey es con potestad (Eclesiastés 8:4).<br /><br />
Tan sólo Dios es el verdadero soberano sin límites. Es Rey en el sentido más absoluto, y así<br /><br />
debe ser, pues es supremamente bueno, sabio, justo, santo, etc.; como es el Hacedor de todo, su<br /><br />
dominio sobre sus criaturas es de derecho natural.<br /><br />
Tiene infinito poder para cumplir su voluntad real.<br /><br />
Aun en lo más íntimo es Omnipotente; consideremos esto:<br /><br />
I. PARA AUMENTAR NUESTRO RESPETO A EL.<br /><br />
Pensemos cuidadosamente en:<br /><br />
1. Su Palabra creadora, por la cual todas las cosas salieron de la nada.<br /><br />
2. Su Palabra preservadora, por la cual todas las cosas permanecen.<br /><br />
3. Su Palabra destructora, por la cual hace temblar cielos y tierra.<br /><br />
¿Quién puede permanecer ante El sin temblorosa adoración? El poder le pertenece hasta el<br /><br />
más alto grado, pues cada una de sus palabras es palabra de un rey.<br /><br />
II. PARA ASEGURAR NUESTRA OBEDIENCIA.<br /><br />
1. Cada precepto suyo ha de ser obedecido inmediatamente, de todo corazón, plenamente, por<br /><br />
cada uno de nosotros, puesto que el Rey lo manda.<br /><br />
2. Su servicio no tiene que ser esquivado, pues sería rebelarse contra su soberanía. Jonás no<br /><br />
tuvo éxito en esto, pues nadie puede burlarse del Señor, y el que trate de escaparse de EL<br /><br />
encontrará que su brazo es largo.<br /><br />
3. Arrepentirnos de la desobediencia. Si hemos caído en pecado permitamos que la Palabra<br /><br />
del Rey, con su misericordioso poder, nos subyugue y traiga nuestro corazón al<br /><br />
arrepentimiento.<br /><br />
III. PARA INSPIRAR NUESTRA CONFIANZA.<br /><br />
1. En que El es poderoso para dar perdón al penitente, pues El lo ha prometido en su<br /><br />
Palabra.<br /><br />
2. Que dará al creyente poder para renovar su vida: «Envió su Palabra y curólesr; esto es<br /><br />
muy cierto espiritualmente.<br /><br />
3. De que El dará a los que son tentados poder para vencer la tentación. Dios asegura la<br /><br />
victoria del creyente sobre los asaltos de Satanás, mediante su Palabra. Esta es la espada<br /><br />
que Jesús usó en el desierto.<br /><br />
4. Dará al que sufre poder para soportar con paciencia y sacar provecho de la prueba; dará<br /><br />
al moribundo,esperanza, paz, visión beatífica, etc. Una palabra del Señor de la Vida quita<br /><br />
a la muerte su aguijón.<br /><br />
IV. PARA DIRIGIR NUESTRO ESFUERZO CRISTIANO.<br /><br />
1. No debemos mirar a ninguna otra parte. La oración, la oratoria, la música, la riqueza, el<br /><br />
ceremonialismo, son demasiado flacos para depender de ellos.<br /><br />
2. Debemos apoyarnos sobre la Palabra de nuestro Rey siempre que queramos hacer cosas<br /><br />
en su nombre. Predica la Palabra del Señor, pues nada más puede quebrantar los<br /><br />
corazones, consolar a los desalentados, engendrar fe o producir santidad. Ruega con la<br /><br />
Palabra del Señor, pues seguramente el Señor cumplirá sus promesas y empleará su<br /><br />
poder para hacerlas fieles. Practica la Palabra del Señor, pues nadie puede engañar a<br /><br />
quien vive de acuerdo con los preceptos del Señor, ante el cual el hombre y los diablos<br /><br />
tienen que humillarse.<br /><br />
Lee mucho esta Palabra real.<br /><br />
Habla más que nunca de la Palabra del Rey, que es el Evangelio de Paz.<br /><br />
Creed en la Palabra del Rey Jesús y sed valientes para defenderla.<br /><br />
Inclinaos ante ella y sed pacientes y felices.<br /><br />
Ningún lenguaje mueve los sentimientos más profundos de mi naturaleza como la Palabra de<br /><br />
Dios; y ninguna produce tan profunda calma dentro de mi espíritu. Realiza lo que ninguna<br /><br />
otra voz puede hacer: me conmueve hasta hacerme derramar lágrimas; me humilla hasta el<br /><br />
polvo; enciende mi entusiasmo; me llena de felicidad; me eleva a la santidad. Todas las facultades<br /><br />
de mi ser son afectadas por el poder de la Palabra santa. Suaviza mi memoria, alienta mi<br /><br />
esperanza, estimula mi imaginación, dirige mi juicio, ordena mi voluntad y alegra mi corazón.<br /><br />
La palabra de hombre encanta por un tiempo, pero se hace anticuada y pesada, perdiendo su<br /><br />
poder; es, en cambio, al revés con la Palabra del Rey- de reyes, la cual me gobierna<br /><br />
soberanamente, más prácticamente, más habitualmente y más completamente cada día. Su poder<br /><br />
es para todas las ocasiones: para la enfermedad y para la salud, para la soledad y para cuando<br /><br />
estoy en compañía, para sucesos personales y para asambleas públicas. Prefiero ser respaldado<br /><br />
por alguna declaración de la Palabra que por todos los ejércitos y navíos de las grandes potencias,<br /><br />
y aun de todas las fuerzas de la Naturaleza; pues la Palabra de Dios es la fuente de todo el<br /><br />
poder en el Universo, y en ella hay una reserva infinita de poder.]]></description>
                <pubDate>Mon, 24 Jan 2011 11:06:44 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[El temor del hombre quitado por la confianza de Dios - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/197/el-temor-del-hombre-quitado-por-la-confianza-de-dios</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/197</guid>
                <description><![CDATA[El temor del hombre pondrá lazo; mas el que confía en Jehová será exaltado (Proverbios<br /><br />
29:25).<br /><br />
Aquí tenemos un proverbio doble, cada parte del cual es verdad en sí mismo, y, puestas<br /><br />
juntas, nos proveen una completa enseñanza. El que teme al hombre está en gran peligro por esta<br /><br />
misma causa; el que confía en el Señor no tiene ninguna clase de peligro. Confiar en el Señor es<br /><br />
el gran antídoto contra el temor del hombre.<br /><br />
I. UN PELIGRO MUY COMÚN. «El temor del hombre pondrá lazos»<br /><br />
1. A veces conduce a los hombres a grandes pecados, manteniéndolos como pájaros<br /><br />
prendidos en una trampa. Aarón cedió al clamor popular e hizo un becerro de oro. Saúl<br /><br />
tuvo más cuidado de ser honrado por el pueblo que de agradar al Señor. Pilato temió que<br /><br />
se presentara una queja de él al César y por ello hizo traición a su conciencia. Pedro negó<br /><br />
a su Maestro por temor a una simple criada.<br /><br />
2. Mantiene a los hombres apartados de la conversión. Sus compañeros les ridiculizarían;<br /><br />
sus amigos se enojarían; podrían ser perseguidos; y así entran muchos en la categoría de<br /><br />
dos temerosos e incrédulos&gt; que sufrirán condenación (Apoc. 21:8).<br /><br />
3. Impide a otros confesar su fe. Tratan de ir al cielo por una puerta escondida. Recordad<br /><br />
que dice: «Con la boca se confiesa para salvación» (Rom. 10:10).<br /><br />
4. Reduce la dignidad aun de hombres buenos. David era una pobre criatura ante Achis; y<br /><br />
aun Abraham, el padre de los creyentes, hizo un pobre papel cuando por temor negó que<br /><br />
Sara fuera su esposa.<br /><br />
5. Impide muchos deberes que requieren valor. Jonás no fue a Nínive por temor de ser<br /><br />
tomado como un falso profeta si Dios perdonaba la ciudad. Los predicadores de Galacia<br /><br />
se descarriaron a falsas doctrinas para ser considerados sabios, etc.<br /><br />
II. UNA PRECIOSA PROMESA. «El que confía en el Señor será exaltado.»<br /><br />
No es el pusilánime temor del hombre lo que exalta, sino la confianza infantil del creyente<br /><br />
en su Señor.<br /><br />
1. El que confía está libre de temor del hombre.<br /><br />
Dioses con nosotros; por lo tanto, somos fuertes y no necesitamos temer.<br /><br />
Estamos determinados, y no temeremos.<br /><br />
Oramos, y al hacerlo perdemos nuestro temor.<br /><br />
Nos preparamos para lo peor, y el temor se desvanece.<br /><br />
2. Después de todo, ¿qué hay que temer?, ¿qué puede el hombre hacernos? Si Dios es con<br /><br />
nosotros, nuestra seguridad es perfecta, continua y eterna, aun cuando toda la raza<br /><br />
humana nos asediara y persiguiera kRom. 8:31).<br /><br />
III. UNA GLORIOSA DOCTRINA. Consideremos el significado de la segunda frase: «El que<br /><br />
pone su confianza en el Señor será exaltado»:<br /><br />
Por encima de las mezquindades humanas. Por encima del poder del pecado.<br /><br />
Por encima de la fuerza de la tentación.<br /><br />
Por encima de los efectos perniciosos del temor. Por encima de la muerte, el infierno y todo<br /><br />
mal. ¿Temeremos como un gusano, o confiaremos en nuestro Dios?<br /><br />
Rompamos la trampa en que el temor nos ha cogido.<br /><br />
Entramos en el palacio de la exaltación y la honra por la puerta de la confianza.<br /><br />
El alma que no puede confiar enteramente en Dios, tanto si agrada o no a los hombres, no le será<br /><br />
fiel por mucho tiempo; cuando miras a los hombres estás perdiendo a Dios e impidiendo el<br /><br />
«El temor del hombreo ¡Qué terrible ídolo! Muchas almas han sido engañadas por él y<br /><br />
llevadas al infierno. Sus ojos están llenos de odio a los discípulos de Cristo; se mofa de ellos en<br /><br />
su cara; la risa del burlador suena en su garganta. ¡Arroja de ti semejante ídolo! El temor del<br /><br />
hombre impide a algunos la oración secreta; el adorar a Dios en familia; presentar un problema a<br /><br />
sus pastores; confesar abiertamente a Cristo. ¡Vosotros los que habéis sentido el amor del<br /><br />
Espíritu de Dios, haced pedazos a semejante ídolo! «¿Quién eres tú para que tengas temor del<br /><br />
hombre mortal?» «No temas, gusano de Jacob.» «¿Qué tengo yo que hacer con los ídolos?» -<br /><br />
Robert McCheyne.<br /><br />
Un fuego apaga al otro. Nada mata tan efectivamente el temor del hombre como la<br /><br />
abundancia del temor de Dios. La fe es una armadura para el alma y vestidos con ella los<br /><br />
hombres entran en lo más recio de la batalla sin temor de ser heridos. El temor del hombre mata<br /><br />
la conciencia; distrae la meditación; impide las actividades santas; cierra las bocas para que no<br /><br />
den testimonio, y paraliza el poder cristiano. Es un peligro astuto que algunos no perciben a<br /><br />
pesar de que estén ya prendidos en él.]]></description>
                <pubDate>Fri, 21 Jan 2011 09:51:47 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[El siervo honrrado - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/196/el-siervo-honrrado</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/196</guid>
                <description><![CDATA[Hoy quiero hablarte de las pruebas, que todos pasamos en varios momentos.<br /><br />
<br /><br />
Cuando una prueba se va viene otra, por eso Pedro nos dice: “Queridos hermanos, no se extrañen del fuego de la prueba que están soportando, como si fuera algo insólito. Al contrario, alégrense de tener parte en los sufrimientos de Cristo, para que también sea inmensa su alegría cuando se revele la gloria de Cristo.” 1 Pedro 4:12-13 (Nueva Versión Internacional)<br /><br />
<br /><br />
Y Santiago nos da el motivo de que esto suceda: “Hermanos míos, considérense muy dichosos cuando tengan que enfrentarse con diversas pruebas, pues ya saben que la prueba de su fe produce constancia. Y la constancia debe llevar a feliz término la obra, para que sean perfectos e íntegros, sin que les falte nada.” Santiago 1:2-4 (NVI)<br /><br />
<br /><br />
Es decir que debes alegrarte porque a la prueba debes mirarla como una oportunidad para vencer y crecer!<br /><br />
<br /><br />
Además Santiago nos dice: “Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios, y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie. Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento.” Santiago 1:5-6 (NVI) Es decir que Dios también nos da las herramientas para pasar esa prueba. Dios jamás nos pediría que hiciéramos algo que no podamos hacer. Él nos da la sabiduría para saber cómo vencer.<br /><br />
<br /><br />
“Pues este justo (Lot), que convivía con ellos y amaba el bien, día tras día sentía que se le despedazaba el alma por las obras inicuas que veía y oía. Todo esto demuestra que el Señor sabe librar de la prueba a los que viven como Dios quiere.” 2 Pedro 2:8-10 (NVI)<br /><br />
<br /><br />
El SEÑOR te dice: “Te haré entender y te enseñaré el camino en que debes andar; sobre ti fijaré mis ojos.” Salmos 32.8 (Reina-Valera)<br /><br />
“El ojo de Jehová está sobre los que lo temen, sobre los que esperan en su misericordia,  para librar sus almas de la muerte y para darles vida en tiempo de hambre.” Salmos 33.18-19<br /><br />
<br /><br />
Si tienes temor de Dios puedes confiar en que Él esta mirándote, así como un padre mira a su hijo para velar por su protección. Aunque tu no sepas hacia donde estas caminando, Dios sí lo sabe y puedes confiar en que si vas por un lugar peligroso, Él te llamará la atención para protegerte.<br /><br />
El temor a Dios nos lleva a cumplir con la ley, con respecto a esto Santiago nos dice: “Quien se fija atentamente en la ley perfecta que da libertad, y persevera en ella, no olvidando lo que ha oído sino haciéndolo, recibirá bendición al practicarla.” Santiago 1.25]]></description>
                <pubDate>Wed, 19 Jan 2011 10:39:33 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[Buenas Nuevas - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/194/buenas-nuevas</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/194</guid>
                <description><![CDATA[Como el agua fría al alma sedienta, así son las buenas nuevas de lejanas tierras<br /><br />
(Proverbios 25:25).<br /><br />
Es tan sólo en los días calurosos del verano que podemos apreciar bien esta ilustración, pues<br /><br />
nosotros vivimos en un país bien regado y la sed entre nosotros es cosa rara. Sin embargo,<br /><br />
podemos imaginarnos la condición de Agar, Ismael y de Sansón, de una caravana en el<br /><br />
desierto o de pobres marinos en un bote, rodeados de agua salada, muriendo de sed.<br /><br />
<br /><br />
I. BUENAS NUEVAS PARA LOS PECADORES DE PARTE DE DIOS.<br /><br />
E1 pecado hace a los hombres alejarse de Dios, en una provincia apartada; pero aquí hay<br /><br />
buenas nuevas. Las buenas nuevas de que:<br /><br />
1. Dios os recuerda con piedad.<br /><br />
2. Ha preparado un camino para vuestra vuelta.<br /><br />
3. Ha enviado mensajeros para invitaros a volver al hogar.<br /><br />
4. Muchos han vuelto ya y están regocijándose.<br /><br />
5. Ha provisto todos los medios para traeros de nuevo al hogar.<br /><br />
6. Tenéis que volver en seguida: «Todas las cosas están preparadas.'<br /><br />
Si estas son buenas nuevas para todos, lo serán extraordinariamente para las almas sedientas;<br /><br />
para las demás no tendrá importancia.<br /><br />
<br /><br />
II. BUENAS NUEVAS PARA LOS SANTOS PROCEDENTES DEL CIELO.<br /><br />
1. Estas nuevas vienen del Cielo, son producto de la aplicación de la Palabra por el Espíritu<br /><br />
Santo de Dios y por los dulces susurros del amor de Jesús.<br /><br />
Si por algún tiempo has demorado tu decisión, la renovación espiritual te será más dulce<br /><br />
que nunca; del mismo modo que el agua fría es doblemente refrigerante a una persona<br /><br />
especialmente sedienta.<br /><br />
<br /><br />
III. BUENAS NUEVAS PARA EL CIELO PROCEDENTES DE LA TIERRA.<br /><br />
Dan gozo al círculo del hogar. Da gozo al círculo familiar arriba oír que:<br /><br />
1. Los pecadores se arrepienten.<br /><br />
2. Los santos están corriendo su carrera con santa diligencia.<br /><br />
3. Las iglesias son edificadas y el Evangelio es esparcido por el mundo.<br /><br />
4. Más santos están siendo cosechados para el hogar celestial.<br /><br />
La idea de una vida futura entre los indígenas de las islas Hawai, donde no existía tal idea, o<br /><br />
si había alguna noción de ella era vaga o imprecisa, produjo tal impresión en ellos --dice Mr.<br /><br />
Ellis- que las recibieron como noticias de ora loa ia Jesu (vida sin fin por Jesús) y mostraban por<br /><br />
ellas la mayor alegría. Según su propia frase: «Había roto sobre ellos como luz en la mañana.»<br /><br />
]]></description>
                <pubDate>Mon, 17 Jan 2011 11:42:27 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[Es gloria de Dios encubrir el pecado - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/191/es-gloria-de-dios-encubrir-el-pecado</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/191</guid>
                <description><![CDATA[<br />
Gloria de Dios es encubrir un asunto; pero la honra del rey es escudriñarlo<br /><br />
(Proverbios 25:2).<br /><br />
Cuando la justicia es burlada, la verdad falseada por bribones, abandonada por prejuicios o<br /><br />
hecha difícil por la falsedad, es en deshonor del rey y está obligado a escudriñar el asunto<br /><br />
hasta el fondo. E1 honor del magistrado consiste en descubrir el crimen, pero la gloria de Dios<br /><br />
es cubrir el pecado con justicia y ocultarlo de la vista.<br /><br />
Con Dios o para Dios no es necesaria la búsqueda, pues sus ojos lo ven todo. Su gloria es<br /><br />
cubrir lo que es bastante evidente a sus ojos, cubrir y justificar lo realizado.<br /><br />
I. ES GLORIA DE DIOS CUBRIR EL PECADO.<br /><br />
1. La culpa, con sus agravantes, motivos y engaños de toda una vida, Dios puede quitarla<br /><br />
para siempre mediante la sangre redentora.<br /><br />
E1 pecado, conocido y confesado, E1 puede cubrirlo de tal modo que no venga más en<br /><br />
memoria.<br /><br />
3. E1 puede hacer esto precisamente mediante la obra de<br /><br />
Jesús.<br /><br />
4. E1 puede hacer esto sin compensación alguna por parte<br /><br />
del ofensor: porque ya lo ha hecho el Sustituto.<br /><br />
5. Esto puede hacerlo Dios sin producir ninguna mala impresión en otros. Nadie puede<br /><br />
pensar que Dios pasa por alto el pecado al ver cómo lo castigó en la persona de Jesús.<br /><br />
II. MOTIVO DE GRAN ALIENTO PARA ALMAS ANSIOSAS.<br /><br />
1. No es necesario tratar de cubrir su propio pecado, puesto que es tarea divina ocultar sus<br /><br />
iniquidades; por tanto, pueden dejarlo enteramente a EL<br /><br />
2. Da gloria a Dios creer en su poder para quitar el pecado, con toda su criminalidad.<br /><br />
3. Creer que El está dispuesto a hacerlo, a su favor. En este mismo momento.<br /><br />
III. PODEROSO ESTÍMULO PARA LOS SANTOS.<br /><br />
1. Para glorificar a Dios que cubre su pecado. Debemos hablar del perdón con entusiasmo,<br /><br />
y decir cómo el Señor echa el pecado tras sus espaldas, lo arroja en lo profundo del mar,<br /><br />
lo borra enteramente y lo pone donde no puede ser encontrado. Jesús es el fin del<br /><br />
pecado.<br /><br />
2. Levantar en otros el deseo de ver cubiertos sus pecados, conduciéndoles a Jesús para que<br /><br />
sus almas sean salvas de la muerte.<br /><br />
Imitar al Señor olvidando los pecados de aquellos que se arrepienten. Tenemos que<br /><br />
olvidar para siempre cualquier ofensa que se nos ha hecho a nosotros mismos y tratar a<br /><br />
los convertidos como si nunca hubiesen faltado. Cuando vemos a un rijo pródigo<br /><br />
«traigamos el mejor vestido y vistámoslo, para que su desnudez sea cubierta y sus harapos<br /><br />
olvidados».<br /><br />
Venid y exponed todos vuestros pecados al Señor para que él pueda hacerlos desaparecer.<br /><br />
<br /><br />
La señora Elizabeth Fry, célebre por sus labores entre las mujeres prisioneras de Newgate,<br /><br />
debió mucho de su éxito a la ternura con que las trataba. «Nunca les pregunté acerca de sus<br /><br />
crímenes, ya que todos hemos pecado», era su calmosa respuesta si algún curioso inquiría<br /><br />
acerca de los hechos de aquellas mujeres.]]></description>
                <pubDate>Fri, 14 Jan 2011 09:56:13 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[Mercaderes del cielo - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/188/mercaderes-del-cielo</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/188</guid>
                <description><![CDATA[«Compra la verdad y no la vendas» (Proverbios 23:23).<br /><br />
Describiendo el paso de los peregrinos por la feria de la vanidad, Juan Bunyan dice:<br /><br />
«Lo que no dejaba de divertir mucho a los mercaderes era que aquellos peregrinos prestaban<br /><br />
poca atención a sus géneros, y ni siquiera trataban de admirarlos; y si eran llamados para<br /><br />
comprar, ponían sus dedos en sus oídos y gritaban: "Aparta mis ojos para que no vean la<br /><br />
vanidad", y miraban arriba, significando que sus intereses estaban en el cielo.<br /><br />
«Alguien, viendo su extraña traza, se atrevió a decirles: ‘¿Qué compráis?", pero ellos,<br /><br />
mirándole seriamente, respondieron: "Nosotros compramos la verdad".»<br /><br />
<br /><br />
I. EL GENERO: «La verdad»<br /><br />
1. La verdad doctrinal. El Evangelio. Lastres erres: ruina. redención y regeneración. 0 sea<br /><br />
las doctrinas de la gracia.<br /><br />
Un comprador del Evangelio debe aprender a discernir lo que tiene que rechazar:<br /><br />
Una salvación sin Cristo como Dios.<br /><br />
Un perdón sin sacrificio expiatorio. Una vida eterna sin nuevo nacimiento. Una regeneración<br /><br />
sin fe. Una fe sin obras. Una seguridad sin perseverancia en la santidad.<br /><br />
<br /><br />
2. La verdad experimental. E1 nuevo nacimiento y la vida del cielo son verdaderas joyas,<br /><br />
pero hay de ellas muchas imitaciones ruines. Hay que hacer distinción entre la verdadera<br /><br />
religión y la fe sin arrepentimiento.<br /><br />
Hablar sin sentimiento.<br /><br />
Vida sin luchas.<br /><br />
Confianza sin examen.<br /><br />
Perfección sin humildad.<br /><br />
<br /><br />
II. LA COMPRA: «Compra la verdad.» Aquí tenemos que:<br /><br />
1. Corregir un error. Hablando estrictamente, la verdad y la gracia no son compradas ni<br /><br />
vendidas. Sin embargo, las Escrituras dicen: «Comprad sin dinero y sin precio vino y<br /><br />
leche.»<br /><br />
<br /><br />
2. Explicando la frase, es adecuada. Porque toda alma anhelosa de salvación debería estar<br /><br />
dispuesta a comprar la verdad si pudiera ser vendida.<br /><br />
<br /><br />
3. Parafraseando la frase.<br /><br />
Comprad lo que sea verdad verdadera.<br /><br />
Comprad toda la verdad.<br /><br />
Comprad sólo la verdad.<br /><br />
Comprad la verdad a cualquier precio.<br /><br />
Comprad la verdad ahora.<br /><br />
<br /><br />
4. Razones para realizar esta compra.<br /><br />
Es ella misma lo más precioso.<br /><br />
La necesitaréis en la vida y en la eternidad.<br /><br />
<br /><br />
5. Dirigios al mercado donde la podéis encontrar.<br /><br />
«Comprad de blí», dice la Palabra de Dios.<br /><br />
E1 día del mercado es ahora: «Venid, comprad.»<br /><br />
III. LA PROHIBICIÓN: «Y no la vendas.»<br /><br />
<br /><br />
No la vendas o cedas por una buena vida; por respetabilidad humana; por reputación de<br /><br />
ciencia y buen tono; para agradar a un amigo; por el placer de un pecado; por nada más que<br /><br />
mera vanidad. Por el contrario, tienes que retenerla como la misma vida.<br /><br />
Cómprala a cualquier precio y no la vendas a ningún precio.<br /><br />
<br /><br />
Estás perdido sin ella. ¡No la vendas!<br /><br />
Es un legado que nuestros padres compraron al precio de su sangre; y esto debería hacernos<br /><br />
sentir que no la podemos vender por nada del mundo, antes tenemos que darlo todo, como el<br /><br />
mercader de la parábola del Evangelio, para adquirirla (Mateo 13:45). Compra esta preciosa<br /><br />
perla que es más valiosa que el cielo y la tierra y que hace vivir al hombre feliz, morir confortablemente<br /><br />
y reinar por la eternidad.  Thomas Brooks.<br /><br />
<br /><br />
Como he dicho, el camino a la ciudad celestial está al otro lado de la ciudad donde existe la<br /><br />
peligrosa feria, y el que quiere ir a aquélla tiene que pasar por ésta o tendría que salir del mundo.<br /><br />
E1 mismo Príncipe, cuando estuvo aquí, tuvo que pasar por esta ciudad para ir a su propio país, y<br /><br />
también por esta feria.<br /><br />
<br /><br />
E1 mismo señor de esta feria, Belcebú, fue quien le invitó a comprar de sus vanidades. En tal<br /><br />
caso le habría hecho señor de la feria si le hubiese reverenciado y honrado como tal señor. Por<br /><br />
esto Belcebú le llevó por las calles de la ciudad y le mostró todos los reinos de este mundo para,<br /><br />
si fuese posible, seducirle y que el bendito Señor comprara alguna de sus vanidades, pero él no<br /><br />
hizo caso de tales mercaderías y, por tanto, abandonó la ciudad sin dar un penique por ellas. <br /><br />
<br /><br />
Por<br /><br />
esto podemos decir que esta feria es muy antigua y muy grande.  Juan Bunyan.]]></description>
                <pubDate>Fri, 07 Jan 2011 10:15:27 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[Probando los corazones - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/186/probando-los-corazones</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/186</guid>
                <description><![CDATA[«El Señor pesa los corazones» (Prov. 21:2).<br /><br />
Las pesas del Señor son fieles y exactas. E1 siclo del Santuario era doble que el que se usaba<br /><br />
en las pesas comunes, por lo menos así nos lo dicen los rabinos. Los que profesan santidad han<br /><br />
de hacer más que los otros. E1 sido del Santuario era el peso al cual debían ajustarse todos los<br /><br />
demás pesos. La ley del Señor es el modelo de moral Las balanzas de Dios siempre están en<br /><br />
orden, siempre son verdaderas y exactas.<br /><br />
I. PESANDO LOS CORAZONES.<br /><br />
1. Dios ya lo ha hecho. Todos los propósitos, pensamientos, palabras y acciones de los<br /><br />
hombres están puestos sobre la balanza desde el primer momento de su existencia. Dios no<br /><br />
puede ser engañado en ningún momento.<br /><br />
2. Las tribulaciones forman parte importante de tales pruebas; la impaciencia, la rebelión, el<br /><br />
desánimo, la apostaría, han seguido muchas veces a aflicciones o persecuciones severas.<br /><br />
3. La prosperidad, el honor, el éxito, son pruebas en las cuales muchos han sido hallados<br /><br />
faltos. La alabanza genera orgullo, la riqueza crea mundanidad y las deficiencias humanas<br /><br />
se manifiestan más en tal situación (Prov. 27:21).<br /><br />
4. Las grandes crisis en nuestras vidas, en nuestra familia, en el pensamiento religioso, en los<br /><br />
negocios públicos, son también pruebas. Es difícil conocer el corazón humano cuando<br /><br />
todo va por caminos fáciles.<br /><br />
5. La verdad es también una prueba del corazón. Algunos abandonaron a Jesús cuando<br /><br />
predicó ciertas doctrinas. Los corazones son pesados según su modo de tratar la verdad.<br /><br />
Cuando rehúsan la Palabra de Dios, esta Palabra les condena.<br /><br />
II. LOS CORAZONES QUE SON PESADOS.<br /><br />
Estos varían en gran manera, pero pueden ser divididos en tres categorías, y esperamos que<br /><br />
nuestros oyentes juzgarán por sí mismos en cuál situación se encuentran.<br /><br />
1. Los corazones que son hallados faltos en seguida.<br /><br />
El corazón natural (Jer. 17:9; l.a Cor. 2:14).<br /><br />
El corazón doble o hipócrita (Os. 10:2).<br /><br />
E1 corazón pusilánime. No es capaz de ninguna decisión. energía o seriedad (Os. 7:7).<br /><br />
E1 corazón perverso, rebelde, malo, pecador.<br /><br />
3. Corazones que son hallados faltos en subsiguientes pesadas.<br /><br />
Saúl tuvo «otro corazón». Una nueva fase de sentimientos, pero no una nueva naturaleza.<br /><br />
Un corazón humillado como el que tuvo Acab cuando Elías hubo profetizado su ruina.<br /><br />
Humillado, pero no humilde; cambiado, pero no vuelto de la iniquidad.<br /><br />
3. Corazones que tienen buen peso.<br /><br />
El corazón tembloroso: penitente, temeroso del pecado. etcétera.<br /><br />
E1 corazón tierno: sensible, afectuoso, amante.<br /><br />
El corazón quebrantado: arrepentido, lánguido, humilde. E1 corazón puro: amante de lo<br /><br />
que es bueno y limpio, que lamenta el pecado en sí mismo y en otros, anhelando santidad.<br /><br />
E1 corazón firme: fijo, que permanece inmutable, etc.<br /><br />
¿Está vuestro corazón dispuesto para ser pesado? ¿No tenéis temor de la prueba final’. ¿En qué se<br /><br />
funda vuestra confianza?<br /><br />
En la mitología pagana, Momus, el dios inquiridor, se dice que reprendía a Vulcano porque en<br /><br />
la forma humana, que hizo de barro, no había puesto una ventana en el pecho por la cual<br /><br />
pudiera ser visto fácilmente todo lo que el hombre pensaba. No estamos de acuerdo con<br /><br />
Momus, ni creemos que fuera deseable tener una ventana en el corazón por la cual los<br /><br />
hombres pudieran ver todos sus pensamientos mutuos. Si esto fuera así todos procuraríamos<br /><br />
poner puertas a tales ventanas y las mantendríamos bien cerradas.]]></description>
                <pubDate>Wed, 05 Jan 2011 13:39:50 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[Cosas que no son lo que parecen - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/184/cosas-que-no-son-lo-que-parecen</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/184</guid>
                <description><![CDATA[«Todos los caminos del hombre son limpios en su propia opinión; pero Jehová pesa los<br /><br />
espíritus» (Proverbios 16:2).<br /><br />
A veces, en tiempos de escasez o de crisis, se descubre que cosas que parecían<br /><br />
comercialmente buenas han sido falsificadas. Todo parece sólido y sustancioso hasta que<br /><br />
viene el inevitable fracaso, y entonces los hombres sienten que no pueden confiar en sus<br /><br />
prójimos.<br /><br />
<br /><br />
Fracasos espirituales como éstos ocurren también en la iglesia. Personas de gran reputación<br /><br />
se apartan; altivos profesantes desaparecen. Los hombres se creen fácilmente rectos y justos,<br /><br />
pero cuando viene un tiempo de prueba tales profesiones muestran su falsedad.<br /><br />
<br /><br />
I. LOS CAMINOS DEL ABIERTAMENTE MALVADO. Muchos de éstos son limpios a sus<br /><br />
propios ojos».<br /><br />
Para llevar a cabo esta alta deserción: Dan buenos nombres al pecado.<br /><br />
Piensan mal de otros, creyéndoles mucho peores que ellos, y así encuentran excusa para sí<br /><br />
mismos.<br /><br />
<br /><br />
II. LOS CWINOS DEL RELIGIONISTA EXTERNO. Este parece limpio en:<br /><br />
Su observancia de las ceremonias. Su asistencia regular al culto.<br /><br />
Su abierta profesión de religión.<br /><br />
Su generosidad a la causa del Señor y su general interés en cosas buenas.<br /><br />
De este modo, hay ministros, diáconos y miembros que pueden vanagloriarse de sus<br /><br />
grandes cosas; sin embargo, el Señor que pesa sus espíritus sabe que son reprobados.<br /><br />
<br /><br />
III. LOS CAMINOS DEL PROFESANTE MUNDANO. Este piensa de sí mismo<br /><br />
que es «limpio». Que considere honestamente «si es limpio»:<br /><br />
En su vida privada.<br /><br />
En sus indulgencias privadas y ocultas. En sus placeres y recreos.<br /><br />
En su compañía y conversaciones.<br /><br />
En su lugar secreto de comunión olvidado, en su Biblia olvidada, en su religión tibia, etc.<br /><br />
¡Qué revelaciones saldrán a luz cuando el «Pesador de los espíritus» aparezca!<br /><br />
<br /><br />
IV. LOS CAMINOS DEL APÓSTATA SEGURO. E1 se imagina que su camino es «limpio»,<br /><br />
cuando una pequeña observación le mostraría suciedad en muchos lugares:<br /><br />
Disminución de la oración privada (Job 15:4). Pecado que va apoderándose lentamente (Jer.<br /><br />
15:10). Conversaciones raramente espirituales (Ef. 5:4). Poca lectura de las Escrituras (Os.<br /><br />
8:12). Endurecimiento progresivo del corazón (Heb. 3:13).<br /><br />
¡Cuán bellas aparecen todas las cosas cuando la nieve del invierno las ha blanqueado! ¡Qué lecho<br /><br />
real no se ve por encima del corral! ¡Qué lecho real de hermosura puede verse en un rincón de<br /><br />
escombros!; ¡su cubierta es más blanca que cualquier pintor de la tierra lo pudiera pintar! Parece<br /><br />
que un ángel podría ponerse a descansar y levantarse tan puro como cuando se echó sobre él;<br /><br />
pero no es nada más que un montón de suciedad.<br /><br />
<br /><br />
Que todos los barcos eran suyos, declaraba en voz alta cierto hombre andando por el puerto.<br /><br />
Se paseó por el muelle con un aire real, hablaba con todos los que se le presentaban respecto a<br /><br />
sus barcos, y se vanagloriaba como si fuera verdad; pero ¿qué era? Escuchad: Era un pobre loco<br /><br />
que se había persuadido a sí mismo de aquella insensatez; pero la verdad es que no tenía donde<br /><br />
caer muerto. ¡Qué absurdas no son muchas personas víctimas de su propio engaño! Son ricos en<br /><br />
su propia opinión, pero en realidad son desnudos pobres miserables.<br /><br />
<br /><br />
Este debe ser el camino recto, ya que es tan llano. ¡Cuántos pies le han pisado!» Pero ésta<br /><br />
es, precisamente, la señal de ser el camino ancho, que lleva a destrucción.<br /><br />
Pero ¡ved cuántas vueltas da y qué variedad de direcciones tomar Precisamente esto prueba<br /><br />
ser el camino errado, pues la verdad es una e inmutable.<br /><br />
¡Pero gusta tanto!’ Esto lo hace también sospechoso, pues lo que es tan grato para un<br /><br />
hombre no regenerado es, probablemente, malo. Los corazones van tras lo que se parece a ellos<br /><br />
mismos, y los hombres sin la gracia de Dios aman los caminos ajenos a la gracia.<br /><br />
<br /><br />
Pero ¿queréis que vaya yo por el camino estrecho y áspero? Sí; debes hacerlo, pues lleva la<br /><br />
vida; aunque sean pocos los que lo hallan, aquellos que lo hacen declaran que es un camino placentero.<br /><br />
Es mejor seguir la senda áspera que conduce al Cielo que el camino ancho y llano que<br /><br />
lleva al Infierno.]]></description>
                <pubDate>Wed, 29 Dec 2010 10:49:46 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[Escape hacia Dios - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/181/escape-hacia-dios</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/181</guid>
                <description><![CDATA[« En ti m e refugio» (Salmo 143:9).<br /><br />
¡Qué bien es para nosotros que David no fue un hombre sin pruebas! Todos hemos sido<br /><br />
enriquecidos por sus penosas experiencias.<br /><br />
«Un hombre tan vagado, que parece ser<br /><br />
No uno, sino el epítome de toda la Humanidad.»<br /><br />
¿No puede ser que resulte una bendición para otros el que nosotros seamos también<br /><br />
probados? Si es así, ¿no debemos sentirnos gozosos de contribuir con nuestra parte al beneficio<br /><br />
de la familia redimida?.<br /><br />
<br /><br />
David puede ser un ejemplo para nosotros; volemos hacia Dios como él lo hizo. Tendremos<br /><br />
gran ventaja si imitamos a este prudente guerrero en su modo habitual de escapar de sus<br /><br />
enemigos.<br /><br />
<br /><br />
E1 punto principal es, sin embargo, no sólo ver lo que hizo David, sino hacer como él, pronto<br /><br />
y constantemente. Esto es lo esencial para imitar a este gran hombre de Dios.<br /><br />
<br /><br />
I. UNA PERCEPCIÓN DEL PELIGRO. Nadie huye si no tiene temor.<br /><br />
Debe haber un conocimiento y aprehensión del peligro, o no habrá escape de ninguna clase.<br /><br />
1. Los hombres perecen en muchos casos porque no tienen sentimiento del peligro.<br /><br />
<br /><br />
Respiran aire envenenado sin darse cuenta; tropiezan con el escollo oculto debajo de las<br /><br />
aguas; chocan con el tren que aparece súbitamente sin haber sido visto. La ignorancia del<br /><br />
peligro hace el peligro inevitable. Los hombres mueren sin darse cuenta del peligro del<br /><br />
infierno.<br /><br />
<br /><br />
2. Cada hombre está realmente en peligro. E1 pecador es como un marino dormido en la<br /><br />
punta del mástil.<br /><br />
<br /><br />
3. Algunos peligros dejan de sentirse poco a poco: son aquellos relacionados con pecados<br /><br />
agradables.<br /><br />
<br /><br />
II. UN SENTIDO DE FLAQUEZA. Nadie huye para ocultarse si se siente capaz de luchar.<br /><br />
1. Todos nosotros somos débiles e incapaces de romper con el pecado.<br /><br />
2. Algunos se sienten valientes, pero son los más débiles.<br /><br />
3. Los fallos pasados nos enseñan a no confiar en nuestra propia fuerza.<br /><br />
4. En un profundo sentido de flaqueza, somos hechos fuertes; sintiéndonos<br /><br />
imaginariamente fuertes, somos débiles.<br /><br />
<br /><br />
III. UNA PRUDENTE PREVISIÓN. «En ti me refugio.»<br /><br />
1. No quería aventurarse al peligro o esperar hasta que fuese derribado, sino que se<br /><br />
prevenía y huía. A menudo ésta es la más elevada forma del valor.<br /><br />
2. Escapar por miedo es la más admirable prudencia. No es un motivo mezquino: «Por<br /><br />
temor, Noé fue movido a preparar el Arca».<br /><br />
3. Mientras podemos huir debemos hacerlo, pues viene el tiempo cuando no podremos.<br /><br />
David dice: «Me refugios; lo que significa: «Me estoy refugiando siempre en ti, Dios<br /><br />
mío.<br /><br />
<br /><br />
El hombre no debe vivir como las bestias que no ven más allá que el prado donde comen.<br /><br />
Debe levantar la cabeza y «prevenir el mal y ocultarse», pues ésta es la mejor prudencia<br /><br />
(Prov. 22:3).<br /><br />
<br /><br />
IV. UNA SÓLIDA CONFIANZA. «En ti me refugio. Estaba seguro.<br /><br />
De que había seguridad en Dios.<br /><br />
Que podía acudir a Dios.<br /><br />
Que podía refugiarse en E1 inmediatamente.<br /><br />
V. UNA FE ACTIVA. No solamente lo dijo, sino que se levantó y fue. Esto puede ser visto<br /><br />
Su huida a Dios significaba: Buena dirección, velocidad, ardor.<br /><br />
<br /><br />
De algunos pecados no hay salvación sino por la huida. En la antigua leyenda de Calixto<br /><br />
vemos que Mentor decía a su alumno: Huye, Telémaco; no hay otro modo de conquista sino la<br /><br />
huida. «Huye de tus deseos juveniles», repetía el apóstol Pablo a su discípulo Timoteo. No basta<br /><br />
luchar, hay que huir de la tentación.<br /><br />
<br /><br />
E1 pueblo de Dios encuentra, sin embargo, que a veces el único lugar posible de protección<br /><br />
es lugar de destrucción. Bien, en tal caso podemos decir que en todos los lugares la ayuda de<br /><br />
Cristo no faltará; así fue con David (Salmo 142:4-5). Cuando perdió su refugio de Siclag su<br /><br />
Salvador no le abandonó, sino que leemos que David se fortaleció en el Señor su Dios (1.° Samuel<br /><br />
30:6). Es un poderoso aliento para los creyentes saber que Cristo es su refugio.<br /><br />
<br /><br />
1. El es un lugar de refugio seguro y fuerte (Isaías 33:16).<br /><br />
2. Es un lugar de refugio grande.<br /><br />
3. Es un lugar de refugio tanto para el alma como para el cuerpo.<br /><br />
<br /><br />
4. E1 tiene el propósito de ser nuestro refugio; Dios le ha encomendado a todos sus elegidos<br /><br />
para que los protegiera. - Ralph Robinson.<br /><br />
Bajo la influencia de un gran temor las criaturas más tímidas a veces huyen al hombre para<br /><br />
hallar protección. Hemos oído de una paloma que huyó al seno de una señora para escapar de un<br /><br />
buitre que la perseguía; y de una liebre que corrió hacia un cazador para protegerse de una fiera.<br /><br />
<br /><br />
En ambos casos hallaron protección. La confianza de los débiles les garantiza el apoyo de los<br /><br />
fuertes que tienen un corazón sensible. Sería brutal rehusar la protección en un caso así. Con<br /><br />
mucha mayor seguridad nosotros encontraremos refugio en el seno de nuestro Dios, y que su<br /><br />
amor y majestad nos acogerá con una sonrisa.]]></description>
                <pubDate>Mon, 27 Dec 2010 13:36:44 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[¿En qué consiste tu consuelo? - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/177/en-qu-consiste-tu-consuelo</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/177</guid>
                <description><![CDATA[¿EN QUE CONSISTE TU CONSUELO?<br /><br />
«Ella es mi consuelo en mi aflicción, porque tu dicho me ha vivificado» (Salmo 119:50).<br /><br />
En algunos respectos la suerte de todos los hombres es igual: hombres buenos, hombres<br /><br />
grandes, hombres instruidos, así como hombres malos, oscuros o ignorantes, todos pueden hablar<br /><br />
de «mi aflicción.. «El corazón conoce la amargura de su alma (Proverbios 14:10).<br /><br />
Pero es un gran privilegio cuando mi aflicción» puede ser contrabalanceada por «mi<br /><br />
consuelo». Así era en el caso de David, que representa a todos los creyentes. ¿Es éste también tu<br /><br />
caso?<br /><br />
I. LOS CREYENTES TIENEN SU CONSUELO PECULIAR.<br /><br />
1. Este es diferente de otros. Los hombres mundanos obtienen sus gotas de consuelo de<br /><br />
aquellas fuentes de su preferencia, pero los hombres santos miran a la Palabra de Dios y<br /><br />
dicen: «Esto es mi consuelos (Salmo 4:6).<br /><br />
2. «Esto, como teniéndole a la mano. No dicen aquello como si estuvieran señalando<br /><br />
algo a distancia, sino cesto: lo que tengo a mano».<br /><br />
III. LA CLASE DE CONSUELO QUE TENEMOS ES UNA PRUEBA DE NUESTRO<br /><br />
1. En la parte exterior.<br /><br />
 La Palabra de Dios, llena de promesas, es nuestro consuelo (Rom. 15:4).<br /><br />
 La Palabra de Dios, llena de ejemplos de Su bondad, confirma nuestra confianza<br /><br />
(Salmo 77:5-10).<br /><br />
3. En la parte interior, por experiencias pasadas, el creyente ha sentido el poder de la<br /><br />
Palabra de Dios que le ha levantado:<br /><br />
 Dándole vida, de entre los muertos (Salmo 116:8), elevándole a una vida más alta<br /><br />
(Salmo 119:67).<br /><br />
 En su experiencia presente, ha sentido el poder de la Palabra para hacer:<br /><br />
Su mente menos mundana.<br /><br />
 Su corazón más dispuesto a orar. Su espíritu más tierno.<br /><br />
 Su fe más simple.<br /><br />
III .LA CLASE DE CONSUELO QUE TENERLOS ES UNA PRUEBA DE NUESTRO<br /><br />
CARACTER.<br /><br />
1. Algunos miran a las riquezas; cuando su grano y su vino aumentan, dicen «éste es mi<br /><br />
consuelo, pues buscan lo terreno; son mundanos (Luc. 12:19).<br /><br />
2. Algunos buscan consuelo en sueños y en visiones, impresiones y presentimientos; son<br /><br />
supersticiosos.<br /><br />
3. Algunos recurren a sus compañeros por consejo y ayuda; no son sensatos y tendrán<br /><br />
desengaños (Jer. 17:5).<br /><br />
4. Algunos corren al pecado, se entregan a la bebida, al juego, a los compañeros<br /><br />
mundanos, a la disipación, a las drogas; son los impíos. ¿Qué es vuestro consuelo? ¿Os<br /><br />
ha vivificado la Palabra de Dios' Si es así, mirad a ella en todas nunca os fallará.<br /><br />
El reverendo E. Paxton Hood dice: «Cuando visité un día a mi buen amigo Benjamín Parson,<br /><br />
que estaba en su lecho de muerte, le dije: ¿Cómo se encuentra hoy, señor? El me dijo: «Mi<br /><br />
cabeza está reposando sobre tres suaves almohadas: Poder infinito, amor infinito y sabiduría<br /><br />
infinita.<br /><br />
«Habladme sólo en el lenguaje de las Escrituras --dijo un creyente moribundo-; yo puedo<br /><br />
confiar en la Palabra de Dios, pero cuando se trata de palabra de hombres me cuesta un gran<br /><br />
esfuerzo pensar que puedo confiar en ella.» - Ralph Erskine.<br /><br />
Estaba yo interrogándome a mí mismo acerca de mi vida espiritual; yo, que he sido por<br /><br />
muchos años un predicador a otros, entré en una rústica asamblea; un hombre indocto estaba<br /><br />
predicando el evangelio, y lo hacía con tal poder que empezaron a fluir lágrimas de mis ojos; mi<br /><br />
alma dio un salto al oír la misma Palabra del Señor. ¡Qué consuelo fue para mí! Con frecuencia<br /><br />
he recordado esta experiencia: ;La Palabra de Dios me vivificó! Mi corazón no estaba muerto a<br /><br />
su influencia. Fui una de aquellas felices personas que conocen el gozoso sonido. Ella trajo<br /><br />
seguridad a mi alma. La Palabra de Dios me había vivificado. ¡Qué energía trae a veces un texto<br /><br />
al corazón de un creyente! Hay más en una sentencia divina que en grandes folios de humana<br /><br />
composición.<br /><br />
Hay en el mundo tintes tan fuertes que una sola gota es más poderosa que grandes dosis de<br /><br />
otras soluciones. La Biblia es la esencia de la verdad; es la mente de Dios; la sabiduría de lo<br /><br />
Eterno. Los hombres han obtenido vida por la Palabra de Dios, y por la misma Palabra son<br /><br />
mantenidos vivos.]]></description>
                <pubDate>Wed, 22 Dec 2010 12:03:41 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[Alabanza de los vivos - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/175/alabanza-de-los-vivos</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/175</guid>
                <description><![CDATA[«No alabarán los muertos a JAH, ni cuantos descienden al silencio; pero nosotros bendeciremos<br /><br />
a JAH desde ahora y para siempre. ¡Aleluya! (Salmo 115:17, 18).<br /><br />
<br /><br />
E1 Dios viviente debe ser adorado por gente viva; el Dios de bendición debe ser alabado por<br /><br />
gente bendita. Sea lo que sea que hagan los otros, nosotros debemos bendecir a Jehová. Cuando<br /><br />
nosotros le bendecimos, no debiéramos cejar hasta que otros hagan lo mismo. Debemos clamar:<br /><br />
<br /><br />
"Bendecid al Señor.» Nuestro ejemplo y nuestra persuasión les hará levantarse a alabarle.<br /><br />
<br /><br />
I. UN MEMORIAL DE DUELO. «Los muertos no alabarán al Señor, ni los que descienden<br /><br />
al silencio.» Esto nos recuerda:<br /><br />
1. Voces silenciosas en los coros de Sión. Hombres buenos y sinceros que nunca cantan<br /><br />
ni hablan ya entre nosotros de las cosas del Señor.<br /><br />
2. Nuestro propio silencio. En lo que a este mundo se refiere, pronto estaremos entre los<br /><br />
muertos y silenciosos.<br /><br />
<br /><br />
3. De los incrédulos a nuestro alrededor. Viajan espiritualmente muertos y no pueden<br /><br />
alabar al Señor, como si fueran mudos.<br /><br />
II. UNA RESOLUCIÓN FELIZ. «Nosotros bendeciremos al Señora De todo corazón, con<br /><br />
nuestros cánticos, testimonio y acciones estamos decididos a dar al Señor nuestra amante<br /><br />
alabanza, porque:<br /><br />
1. Somos benditos del Señor; cómo no le bendeciremos a El?<br /><br />
<br /><br />
2. El nos bendecirá. Más y más revelarán su amor a nosotros; alabémosle, pues, más y más;<br /><br />
sea nuestro firme propósito que bendeciremos al Señor, venga lo que venga.<br /><br />
<br /><br />
III. UN PRINCIPIO APROPIADO. «Nosotros bendeciremos al Señor desde ahora»:<br /><br />
1. Cuando hemos sido espiritualmente renovados y confortados. Cuando la palabra<br /><br />
repetida cuatro veces en ese salmo -«bendeciré»- se hace real en nuestra experiencia<br /><br />
(vers. 12-14).<br /><br />
2. Cuando somos llevados a confesar a Cristo. Entonces debemos empezar la vida de<br /><br />
alabanza sin fin. El servicio y el canto deben ir juntos.<br /><br />
3. Cuando termina un año y empieza otro, el día de Año Nuevo; en los cumpleaños, cte.,<br /><br />
debemos bendecir al Señor, porque:<br /><br />
Los pecados del año han sido perdonados. Necesitamos ayuda para el año que empieza.<br /><br />
<br /><br />
Debemos dar gracias por la misericordia del año que hemos disfrutado.<br /><br />
IV. ETERNA CONTINUIDAD. «Desde ahora y para siempre.»<br /><br />
1. La alabanza no debe ser suspendida por el cansancio. Renovaremos nuestra fortaleza si<br /><br />
bendecimos al Señor.<br /><br />
2. La caída final no la terminará; el Señor guarda nuestra alma en su camino y nos guiará<br /><br />
para que le alabemos todos nuestros días.<br /><br />
3. Ni siquiera la muerte interrumpirá nuestras alabanzas, sino que la elevará a un tono<br /><br />
más puro y pleno.<br /><br />
<br /><br />
4. Ninguna supuesta calamidad nos privará de expresar nuestra gratitud a Dios. «El Señor<br /><br />
dio, y el Señor quitó; sea bendito el nombre del Señor» (Job 1:21).<br /><br />
La alabanza es la más alta función que cualquier criatura puede realizar. Los rabinos judíos<br /><br />
tienen una hermosa enseñanza, entre sus leyendas, acerca de los ángeles. Dicen que hay dos<br /><br />
clases de ángeles, los ángeles de servicio y los de alabanza. Y que de estas dos órdenes la última<br /><br />
es la más elevada. Dicen también que ningún ángel alaba a Dios dos veces, sino que cuando ha<br /><br />
elevado su voz en el cántico de los cielos, en la misma presencia de Dios, deja de ser. Ha sido un<br /><br />
ser perfecto, ha alcanzado la altura de su grandeza, ha realizado aquello para lo cual fue creado y<br /><br />
por esto se desvanece. Es evidente la falta de fundamento de esta leyenda; sin embargo, expresa<br /><br />
una ver dad solemne: «Que el principal objetivo de todo hombre y de toda ser creado es<br /><br />
glorificar a Dios». - DR. MacCLAREN.<br /><br />
<br /><br />
Cuando nosotros bendecimos a Dios por sus misericordias, las prolongamos, y cuando le<br /><br />
bendecimos por sus calamidades, generalmente damos fin a ellas. Cuando llegamos al punto de<br /><br />
la alabanza, hemos cumplido el objetivo de una dispensación. La alabanza es un alma en flor, y<br /><br />
la secreta bendición del corazón al Señor es el fruto del alma. La alabanza es la miel de la vida<br /><br />
que el corazón devoto liba de la flor de cada bendición y gracia de la Providencia. Antes estar<br /><br />
muertos que estar sin alabanza, pues la alabanza es la corona de la vida.]]></description>
                <pubDate>Fri, 17 Dec 2010 10:13:27 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[Proteccion angélica en determinados caminos - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/174/proteccion-anglica-en-determinados-caminos</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/174</guid>
                <description><![CDATA[Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos» (Salmo 91:11).<br /><br />
Nosotros somos peregrinos en dirección a Canaán. El que nos ha hecho libres mediante la<br /><br />
liberación de la Pascua provee también para nuestro viaje a la tierra que fluye leche y miel. Todo<br /><br />
el viaje a la tierra prometida está cubierto por este divino salvoconducto.<br /><br />
<br /><br />
I. HAY CAMINOS QUE NO ENTRAN EN LA PROMESA.<br /><br />
Aquí se dice «en todos tus caminos»; pero algunas sendas no han de ser seguidas por los hijos de<br /><br />
Dios, pues no entran en la denominación de «sus caminos».<br /><br />
<br /><br />
1. Caminos de presunción: En ellos los hombres corren peligro, ya que son un desafío a<br /><br />
Dios. «Échate abajo», dijo Satanás a nuestro Señor presentándole esta promesa (Mat.<br /><br />
4:6).<br /><br />
<br /><br />
2. Caminos de pecado: Deshonestidad, mentira, vicio, conformidad al mundo; no tenemos<br /><br />
que inclinarnos ante el templo de Rimón (2° Rey. 5:18 y Ef. 5:12).<br /><br />
<br /><br />
3. Caminos de mundanidad: Egoísmo, orgullo, ambición. Los caminos por los cuales los<br /><br />
hombres buscan su engrandecimiento personal son generalmente oscuros y torcidos y no<br /><br />
son de Dios (Prov. 28:22; l.a Tim. 6:9).<br /><br />
<br /><br />
4. Caminos de terquedad: Voluntad propia, obstinación, ilusión, impulsos absurdos (Jer.<br /><br />
2:18).<br /><br />
5. Caminos de doctrina errónea, nuevas prácticas, ceremonias populares, halagador engaño,<br /><br />
cte. (2.8 Tim. 3:5).<br /><br />
II. HAY CAMINOS EN LOS CUALES LA SEGURIDAD ES ANTICIPADA.<br /><br />
<br /><br />
1. El camino de la fe humilde en el Señor Jesús.<br /><br />
2. El camino en la obediencia a los divinos preceptos.<br /><br />
3. El camino de la confianza infantil en la providencia de Dios.<br /><br />
4. El camino del principio estricto y la integridad absoluta.<br /><br />
5. El camino de un servicio consagrado, buscando la gloria de Dios.<br /><br />
<br /><br />
6. El camino de santa separación, andando con Dios.<br /><br />
III. ESTOS CAMINOS NOS CONDUCEN A DIVERSAS CONDICIONES<br /><br />
1. Son diversos y variados «todos tus caminos».<br /><br />
2. A veces son pedregosos y difíciles: «que tu pie no tropiece en piedra».<br /><br />
<br /><br />
3. Pueden ser terribles a causa de la tentación.<br /><br />
4. Pueden ser misteriosos y de prueba. Los demonios pueden asaltarnos, pero será<br /><br />
solamente para encontrarse con santos ángeles que les limitarán el paso.<br /><br />
<br /><br />
5. Son esencialmente seguros, mientras que los caminos fáciles y llanos son peligrosos.<br /><br />
IV. ANDANDO POR ELLOS, TODOS LOS CREYENTES ESTÁN SEGUROS.<br /><br />
1. El Señor mismo se preocupa de ellos: a sus ángeles mandará». El mandará<br /><br />
personalmente a estos seres santos vigilar a sus hijos. David encargó a sus tropas que<br /><br />
protegieran a Absalón, pero su mandato fue desobedecido; no sucede así con Dios.<br /><br />
<br /><br />
2. Cada uno es vigilado personalmente: ]]></description>
                <pubDate>Wed, 15 Dec 2010 14:38:45 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[Gorriones y Golondrinas - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/172/gorriones-y-golondrinas</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/172</guid>
                <description><![CDATA[«Aun el gorrión halla casa, y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, cerca de tus<br /><br />
altares,oh Jehová de los ejércitos, Rey mío y Dios mío!» (Salmo 84:3).<br /><br />
<br /><br />
David, cuando se hallaba desterrado, envidiaba a los pájaros que rodeaban la casa del Señor.<br /><br />
Así el cristiano, cuando está apartado de la asamblea de los santos o en deserción espiritual.<br /><br />
suspirará el estar otra vez en la casa del Señor. Estos pájaros hallaban en el santuario lo que<br /><br />
nosotros hallamos en Dios.<br /><br />
<br /><br />
I. HABITACIÓN PARA SÍ.<br /><br />
1. Considerad que eran gorriones.<br /><br />
 Criaturas de muy poco valor. Cinco por dos cuartos. Criaturas necesitadas, que<br /><br />
requieren nidos, alimentos y todo lo demás; criaturas muy numerosas pero no<br /><br />
olvidadas.<br /><br />
<br /><br />
2. Considerad lo que gozaban.<br /><br />
 Seguridad.<br /><br />
 Reposo.<br /><br />
 Habitación. Placer.<br /><br />
 Sociedad.<br /><br />
 Proximidad.<br /><br />
(Todo esto en la casa de Dios, cerca de sus altares. Así nosotros los creyentes lo hallamos todo<br /><br />
en Jesucristo.)<br /><br />
Pero no todos los pájaros son así. El águila es demasiado ambiciosa; el buitre, demasiado<br /><br />
sucio; el corbejón, demasiado voraz; el halcón, demasiado agresivo; el avestruz, demasiado<br /><br />
salvaje; la gallina, demasiado dependiente del hombre; la lechuza, demasiado amante de las<br /><br />
tinieblas; pero los gorriones son pequeños y simpáticos.<br /><br />
Todo esto en la casa de Dios, cerca de sus altares. Así nosotros los creyentes lo hallamos<br /><br />
todo en Jesucristo.<br /><br />
<br /><br />
II. NIDOS PARA SUS POLLUELOS.<br /><br />
Las niñas deben estar en la casa de Dios; el santuario del Señor debe ser el vivero de los<br /><br />
jóvenes.<br /><br />
1. Allí están a salvo y libres. La golondrina, «el ave de la libertad», está satisfecha de<br /><br />
encontrar nido cerca de los altares de Dios. No teme hallarse restringida en sus atrios;<br /><br />
ni para sí misma ni para su cría.<br /><br />
<br /><br />
2. Se encuentran gozosos. Debemos procurar que nuestros niños se sientan felices en<br /><br />
Dios y en su santa adoración.<br /><br />
<br /><br />
3. Deben acostumbrarse a volver al nido como hacen los gorriones, o como el salmón<br /><br />
vuelve al riachuelo donde fue criado. Los niños recuerdan mucho sus primeras<br /><br />
impresiones.<br /><br />
<br /><br />
4. Los niños verdaderamente traídos a Cristo tienen toda clase de bendiciones en ello.<br /><br />
 Son ricos: habitan en el palacio de Dios.<br /><br />
 Son educados: habitan en el templo del Señor.<br /><br />
 Tienen seguridad para el tiempo y la eternidad.<br /><br />
 ¿Estáis buscando a Cristo para vosotros mismos y para vuestros hijos?<br /><br />
 ¿Estáis contentos sin Cristo? En tal caso no lo procuraréis para los<br /><br />
vuestros.<br /><br />
<br /><br />
¿Tenéis ya vuestra habitación en Jesús? No os deis descanso hasta que todos los vuestros<br /><br />
estén abrigados en el mismo lugar.<br /><br />
<br /><br />
Sir Thomas Moore acostumbraba asistir a la iglesia parroquial de Chelsea, y allí, poniéndose una<br /><br />
toga, cantaba con los coristas. Sucedió un día que el duque de Norfolk vino a Chelsea a comer<br /><br />
con él y lo halló en la iglesia de esta manera. Cuando andaban hacia su casa, cogidos del brazo,<br /><br />
después del culto, el duque exclamó: ¡Mi señor el canciller de Inglaterra cantando en el coro de<br /><br />
una aldea! Usted deshonra al rey y a su cargo.» «No -replicó sonriendo el ministro-, vuestra<br /><br />
excelencia no puede suponer que el rey, nuestro señor, se sentirá ofendido de que yo sirva a su<br /><br />
Señor; ni se sentirá deshonrado por tal motivo.»<br /><br />
Dios no falla -como alguien ha dicho muy bien- en encontrar habitación para sus criaturas de<br /><br />
menos valor y un nido para sus pájaros más inquietos.» ¡Qué confianza debería darnos esto!<br /><br />
<br /><br />
¡Cómo deberíamos sentirnos descansados! - Cosas viejas y nuevas.<br /><br />
Como regla general, los hijos de padres piadosos son piadosos. En aquellos casos en que no es<br /><br />
así, debe haber alguna razón. Yo he observado cuidadosamente tales casos y he visto en ellos<br /><br />
ausencia del culto familiar; grave inconsistencia de los mayores; dureza, descuido o falta de<br /><br />
reprensión. Si los hijos son educados según los caminos de Dios, y en tales caminos, no se<br /><br />
apartarán de ellos.]]></description>
                <pubDate>Mon, 13 Dec 2010 10:52:26 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[La salvación es de Jehová - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/169/la-salvacin-es-de-jehov</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/169</guid>
                <description><![CDATA[<br />
«Pero la salvación de los justos es del Señor» (Salmo 37:39).<br /><br />
La salvación es un término muy amplio y describe toda la vida del verdadero creyente; toda<br /><br />
su experiencia, desde su pri mera conciencia de pecado y ruina hasta su entrada en la gloria. Los<br /><br />
creyentes sienten su necesidad de ser perpetuamente salvados de sí mismos, del pecado, de<br /><br />
Satanás y del mundo. Con fían en Dios para tal preservación y su fin es paz (vers. 37).<br /><br />
<br /><br />
I. ESTA ES LA ESENCIA DE LA SANA DOCTRINA.<br /><br />
La salvación de los justos es del Señor; sí, del Dios Trino: Jehová Padre, Hijo y Espíritu<br /><br />
Santo:<br /><br />
1. En su planeamiento.<br /><br />
2. En su provisión.<br /><br />
3. En su principio.<br /><br />
4. En su realización.<br /><br />
5. En su consumación.<br /><br />
<br /><br />
II. ES UN HECHO NECESARIO. Los santos lo reconocen, porque:<br /><br />
1. Sus conflictos interiores les dan a comprender que solamente Dios les puede obrar la<br /><br />
salvación. Ellos son demasiado débiles para salvarse a sí mismos.<br /><br />
2. Sus tentaciones externas les llevan a la misma conclusión. Son bien guardados aquellos a<br /><br />
quienes Dios guarda, pero nadie más. E1 odio del mundo les priva de toda esperanza en<br /><br />
este sentido. Dios es más grande que todo el mundo en armas.<br /><br />
<br /><br />
III. ESTA ES UNA RAZÓN PARA LA HUMILDAD.<br /><br />
1. Despoja al justo de toda exaltación del yo, por el hecho de continuar en su integridad.<br /><br />
2. De toda censura y crítica indebida respecto a los caídos, pues ellos mismos habrían<br /><br />
fallado si Dios no los sostuviera.<br /><br />
3. De toda confianza propia en cuanto al futuro, puesto que su flaqueza es inherente y<br /><br />
permanente en ellos.<br /><br />
4. De toda gloria propia, aun en el cielo; puesto que en todas las cosas son deudores a la<br /><br />
gracia soberana.<br /><br />
<br /><br />
IV. ES UN FRUCTIFERO TERRENO DE ESPERANZA.<br /><br />
1. Con referencia a nuestras propias dificultades; Dios puede siempre liberarnos.<br /><br />
2. Con referencia a nuestros hermanos probados; el Señor puede sostenerles, santificarles y<br /><br />
librarles.<br /><br />
3. Con referencia a los pecados. Ninguno de ellos puede ser demasiado degradado,<br /><br />
demasiado obstinado, ignorante o falso; Dios puede obrar la salvación aun del peor.<br /><br />
«La salvación es del Señor. Esto es el resumen de la historia de Jonás. Los marineros de aquella<br /><br />
nave podían haber escrito, en vez de la divisa de Castor y Pollux que acostumbraban a llevar las<br /><br />
naves romanas, la salvación es del Señor; los ninivitas podían igualmente haber grabado sobre<br /><br />
sus puertas: «la salvación es del Señor; y toda la población de Nínive, cuya causa es defendida<br /><br />
por Dios mismo en contra del corazón duro de Jonás, podía haber escrito en la palma de sus<br /><br />
manos: «la salvación es del Señora. Este es el argumento de ambos Testamentos, la regla de<br /><br />
apoyo del cielo y de la tierra, pues todo el Universo fallaría y se desquiciaría si no fuera porque<br /><br />
la salvación es del Señor. -- DR. KING, en un comentario sobre el libro de Jonás.<br /><br />
<br /><br />
De esta manera los santos se apoderan del cielo, no por conquista, sino por herencia. Ganado por<br /><br />
otro brazo que el propio, ofrecen el más fuerte contraste imaginable con el espectáculo que tuvo<br /><br />
lugar en el palacio real de Inglaterra el día que un antiguo rey pidió a sus nobles reunidos por qué<br /><br />
títulos poseían sus tierras. ¡Qué títulos! Ante la atrevida pregunta un centenar de espadas salieron<br /><br />
de sus vainas y fueron levantadas, adelantándose hacia el asustado monarca. «Por éstas dijeron,<br /><br />
Nosotros las ganamos y por esto las conservaremos.»<br /><br />
¡Cuán diferente la escena en el cielo! Todos los ojos allí se vuelven a Jesús con miradas de amor<br /><br />
y gratitud que brilla de cada pecho y mueve cada cántico. Las arpas de oro elevan una armonía<br /><br />
de alabanza, y descendiendo de sus tronos los redimidos le rinden homenaje, poniendo sus<br /><br />
coronas en brillante montón ante los pies que fueron crucificados en el Calvario.<br /><br />
De esta escena aprendemos en qué nombre hay que buscar la salvación y en cuáles méritos poner<br /><br />
la esperanza. Con una fe en armonía con la alabanza que se le rinde en las Alturas, sea éste<br /><br />
nuestro lenguaje: «No a nosotros, oh Señor, sino a tu nombre da gloria». --- DR. THOMAS<br /><br />
GUTHRIE.<br /><br />
<br /><br />
«Este torrente pronto se secará», dijo alguien. No respondió su compañero, pues fluye de una<br /><br />
fuente viva que nunca ha faltado, en verano ni en invierno.<br /><br />
<br /><br />
Un hombre era reputado como muy rico por los que veían su lujosa casa, caballos y encargos,<br /><br />
pero había otros que juzgaban que su nombre pronto saldría en el diario de los deudores, pues no<br /><br />
tenía capital. «No hay nada detrás de él», dijo uno, y esto significaba mucho. El creyente tiene la<br /><br />
fuente más abundante y - ¡va para suplir todas sus necesidades.<br /><br />
<br /><br />
Toda nuestra suficiencia es de Dios; ¿qué podemos temer?<br /><br />
Si la salvación fuera en parte del hombre, sería tan lamentable como aquellos pies de la<br /><br />
imagen de Nabucodonosor que eran en parte de hierro y en parte de tiesto; terminaría con un<br /><br />
quebrantamiento.<br /><br />
<br /><br />
¡Si nuestra dependencia fuera en cierta medida sobre Jesús y en otra medida sobre nuestras<br /><br />
obras, nuestro fundamento sería en parte sobre la roca y en parte sobre la arena y toda la<br /><br />
estructura caería! ¡Oh, cuán bueno es comprender el pleno significado de las palabras! «La<br /><br />
salvación pertenece a Jehová.»<br /><br />
<br /><br />
Solamente la experiencia puede inculcar esta verdad en las mentes de los hombres. Un hombre<br /><br />
natural es de tan orgullosa condición que podría estar al pie de un precipicio con todos los huesos<br /><br />
molidos a causa de su caída y, sin embargo, tener esperanza de salvarse. Montañas de pecados<br /><br />
amontonados sobre él, y, sin embargo, su propia confianza permanecería; el cúmulo de sus<br /><br />
transgresiones le cubriría, y, con todo, se movería confiando en sus propios esfuerzos, agitándose<br /><br />
en vano para librarse, como el gigante Cíclope cuando el Etna cayó sobre él. Aun cuando<br /><br />
quedáramos aplastados, cada partícula de nuestra vieja naturaleza nos engañaría; molidos como<br /><br />
polvo, cada grano de nuestro barro se mostraría pérfido en su orgullo. Sólo el Espíritu Santo<br /><br />
puede hacer que el hombre acepte la humillante frase: «la salvación pertenece al Señor».]]></description>
                <pubDate>Fri, 10 Dec 2010 10:03:56 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[Aliento para los necesitados - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/166/aliento-para-los-necesitados</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/166</guid>
                <description><![CDATA[«Porque no para siempre será olvidado el menesteroso, ni la esperanza de los pobres perecerá<br /><br />
perpetuamente» (Salmo 9:18).<br /><br />
El valor práctico de un texto depende en mucho de la persona que lo escribió. El cántico del<br /><br />
trobador es atractivo para Ricardo Corazón de León, porque conocía los coros de respuesta. El<br /><br />
rastro significa mucho para los indios porque su ojo entrenado sabe cómo seguirlos, y no<br /><br />
significaría una décima parte para el hombre blanco. La visión de un faro es alentadora para el<br /><br />
marinero cuyo barco es llevado de un lado a otro. Así, los que son espiritualmente pobres y<br /><br />
necesitados pueden acogerse a esta promesa y vivir de acuerdo con su contenido.<br /><br />
I. EL NECESITADO NO SERÁ OLVIDADO PARA SIEMPRE.<br /><br />
1. «No para siempre será olvidado el menesteroso.» Quizás has sido<br /><br />
olvidado:<br /><br />
Por antiguos amigos y admiradores.<br /><br />
En arreglos hechos y planes proyectados sin consultarte. En juicios<br /><br />
formados y alabanzas distribuidas.<br /><br />
En el aprecio de ayuda dada.<br /><br />
Sea como sea, tú no has entrado en el cálculo. Has sido olvidado<br /><br />
como muerto. Esto te ha herido profundamente, pues hubo un<br /><br />
tiempo en que tú eras consultado entre los primeros.<br /><br />
No será siempre así.<br /><br />
2. «La esperanza de los pobres no perecerá para siempre.» Quizás has sido<br /><br />
desengañado:<br /><br />
 En tu natural esperanza de justicia, gratitud, relación,<br /><br />
simpatía, caridad, etc.<br /><br />
 En tu confianza en el hombre. En tu juicio de ti mismo.<br /><br />
 En tu esperanza de la providencia.<br /><br />
 Este contratiempo será sólo corporal. Tu esperanza no<br /><br />
perecerá para siempre, sino que recibirás más de lo que<br /><br />
habías esperado.<br /><br />
II DOS TRISTES TEMORES QUITADOS. TEMORES QUE TE HAN SIDO<br /><br />
SUGERIDOS DE UN MODO NATURAL POR LO QUE HAYAS EXPERIMENTADO.<br /><br />
1. No serás olvidado para siempre.<br /><br />
No serás olvidado al final.<br /><br />
En el día de severa tribulación.<br /><br />
En la noche del dolor y alarma por tu pecado.<br /><br />
A la hora de la muerte.<br /><br />
2. Ni tu esperanza perecerá. Tu flaqueza no frustrará el poder de Dios.<br /><br />
Tu pecado no secará ni agotará la gracia de Dios. Tus defectos constitucionales no<br /><br />
causarán la caída. Tus pruebas futuras no serán demasiado para ti.<br /><br />
IIII. DOS PROMESAS DULCES.<br /><br />
1. No serás olvidado para siempre. No serás dejado de lado:<br /><br />
En el tribunal de la misericordia ante el cual estás presentando tu plegaria.<br /><br />
Desde el púlpito, por la palabra, cuando tu alma está hambrienta.<br /><br />
En tus sufrimientos y servicio el pensar en el Señor será tu principal consuelo.<br /><br />
2. «Ni tu esperanza perecerá para siempre." No serás decepcionado:<br /><br />
La paz visitará tu corazón, tu pecado será vencido dentro y fuera.<br /><br />
Que el pobre se aliente y espere en Dios.<br /><br />
Que se alegre en el futuro si se encuentra que el presente es escaso. Sobre todo<br /><br />
que descanse en la promesa de un Dios fiel.<br /><br />
Preguntaron a un anciano cristiano cuando estaba en su lecho de muerte, en tal estado de<br /><br />
debilidad que a veces era completamente inconsciente de lo que le rodeaba, cuál era el secreto de<br /><br />
su perfecta paz. Al punto replicó: «Cuando soy capaz de pensar, pienso en Jesús, y cuando no<br /><br />
puedo pensar en El, pienso que El está pensando en mí.»<br /><br />
Hace más de treinta años, antes de que el Señor me llevara fuera de la casa de mi padre y de mi<br /><br />
lugar de nacimiento, puse una señal sobre este pasaje de Isaías: «Conocerás que yo soy el Señor<br /><br />
y no se avergüenzan los que esperan en AU» (cap. 49:23). De los muchos libros que ahora poseo,<br /><br />
la Biblia marcada en este lugar es la única cosa que tenía en aquel entonces, pues todavía la<br /><br />
tengo delante de mí. Y aun cuando el cabello que entonces tenía era negro como el cuervo y hoy<br /><br />
es blanco corno la plata, la intensidad de la tinta con que marqué este pasaje ha crecido en<br /><br />
intensidad, del mismo modo que ha crecido mi convicción de que «no serán avergonzados los<br /><br />
que esperan en EI». Lo creía entonces, pero ahora lo sé y puedo escribir: «Probatum est.» Con<br /><br />
todo mi corazón puedo testificar de la realidad de esta marca de mi antigua fe. Bajo muchas<br /><br />
circunstancias peligrosas, en muchos momentos de prueba, entre desfallecimientos por dentro y<br /><br />
temores por fuera, bajo torturas que destrozaban mi corazón y en tribulaciones que me<br /><br />
aplastaban, yo esperaba en El, y permanezco hasta este día como uno de los que no ha sido<br /><br />
avergonzado. - Dr. John Kitto.]]></description>
                <pubDate>Mon, 06 Dec 2010 11:36:42 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[Lluvia y Gracia, comparadas - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/164/lluvia-y-gracia-comparadas</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/164</guid>
                <description><![CDATA[¿Quién repartió conducto al turbión, y camino a los relámpagos y truenos, haciendo llover<br /><br />
sobre la tierra deshabitada, sobre el desierto, donde no hay hombre, para saciar la tierra<br /><br />
desierta e inculta, y para hacer brotar la tierna hierba?» (Job 38:25-27).<br /><br />
Dios desafía al hombre a compararse con su Hacedor a un asunto tan vulgar como es el de la<br /><br />
lluvia. ¿Puede él crearla?<br /><br />
¿Puede enviar una lluvia al desierto y regar las tierras Solitarias que perecerían ante el ardiente<br /><br />
sol? No, el hombre no pensaría en hacer tal cosa. Los actos generosos vienen solamente del<br /><br />
Señor. Vamos a establecer un paralelo entre la gracia y la lluvia.<br /><br />
I. TAN SÓLO DIOS DA LLUVIA Y, ASIMISMO, LA GRACIA.<br /><br />
1. Dios dirige cada gota de lluvia y da a cada hojita de hierba su propia gota de<br /><br />
rocío; así da a cada creyente su porción de gracia.<br /><br />
2. Dios modera la fuerza de la lluvia para que no destroce ni rompa la hierba tierna.<br /><br />
La gracia viene asimismo de un modo suave; la convicción, la luz, etc., son<br /><br />
enviadas en conveniente medida.<br /><br />
3. Dios retiene la lluvia con su poder. Absolutamente de acuerdo con su bondad,<br /><br />
Dios da lluvia a la tierra o gracia a las almas.<br /><br />
II. LA LLUVIA CAE IRRESPECTIVAMENTE EN FAVOR DE TODOS LOS<br /><br />
HOMBRES: Y ASÍ ES LA GRACIA.<br /><br />
1. La gracia no espera la observación del hombre. Así, como la lluvia cae donde no hay<br /><br />
hombres, la gracia no busca publicidad.<br /><br />
2. Tampoco cooperación. «Como las lluvias sobre la tierra, las cuales no esperan a varón, ni<br /><br />
aguardan a hijos de hombres» (Miqueas 5:7).<br /><br />
3. Ni sus oraciones. La hierba no pide lluvia; sin embargo, ésta viene. «Fui hallado de los<br /><br />
que no me buscaban» (Isaías 65:1).<br /><br />
III. LA LLUVIA CAE DONDE MENOS PODIAMOS ESPERARLA.<br /><br />
1. Cae donde no hay traza de anteriores chubascos, aun sobre el desierto desolado. Así lo<br /><br />
hace la gracia, entra en los corazones que no habían sido bendecidos hasta entonces; la<br /><br />
necesidad es la única súplica que se levanta al cielo (Is. 35:7).<br /><br />
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2. Cae donde parece que no habrá recompensa para tal beneficio. Muchos corazones son<br /><br />
naturalmente tan estériles como el desierto (Is. 35:6).<br /><br />
3. Cae donde la necesidad parece insaciable; «para satisfacer a los desolados».<br /><br />
4. Algunos casos parecen necesitar un océano de gracia, pero el Señor satisface la necesidad<br /><br />
y su gracia cae donde el gozo y la gloria son totalmente dirigidos a Dios por corazones<br /><br />
agradecidos. Muchas veces se nos dice que la lluvia cae donde no está el hombre. Cuando<br /><br />
la conversión es obrada por el Señor no aparece ningún hombre; el Señor sólo es<br /><br />
exaltado.<br /><br />
IV. LA LLUVIA ES LO MÁS VALIOSO PARA LA VIDA.<br /><br />
1. La lluvia alegra las simientes y las plantas, en las cuales hay vida. La vida en ciernes la<br /><br />
recibe; la más tierna hoja se regocija en ella. Así es con aquellos que empiezan a<br /><br />
arrepentirse, que creen débilmente o son recién nacidos a la f e.<br /><br />
2. La lluvia causa desarrollo. La gracia perfecciona la gracia. Los brotes del sentimiento se<br /><br />
desarrollan en amor. Los brotes del deseo producen resoluciones. Los brotes de la<br /><br />
confesión se abren a manifestaciones abiertas. Los brotes de la utilidad se convierten en<br /><br />
fruto.<br /><br />
3. La lluvia causa salud y vigor vital. ¿No es así también con la gracia? La lluvia crea la flor<br /><br />
con su color y perfume que agrada a Dios. El pleno crecimiento de una naturaleza<br /><br />
renovada viene de la gracia, y el Señor es complacido por ella.<br /><br />
4. Reconozcamos la soberanía de Dios como gracia. Clamemos a El por gracia.<br /><br />
5. Esperemos que El la enviará, aunque nosotros nos sintamos tristemente estériles y fuera<br /><br />
del camino de los usuales medios de gracia.<br /><br />
¡Oh, cuán agradables son los efectos de la lluvia a las plantas que languidecen de sed, para<br /><br />
renovar su verdor y belleza, hacerles vivas y fuertes, fragantes y deliciosas! Así es el efecto de la<br /><br />
influencia de Cristo lo más deseable para cristianos de almas abiertas, para iluminación y<br /><br />
visitación, para confirmación y fortaleza, para darles apetito espiritual y satisfacerlo,<br /><br />
mandándoles y embelleciéndoles. - Juan Willison.<br /><br />
No seas para mí como nube sin lluvia, no sea que yo venga a ser para ti como árbol sin fruto. -<br /><br />
Spurstowe.<br /><br />
La hierba brota: el brote se abre, la hoja se extiende; las flores despiden su fragancia como si<br /><br />
estuvieran bajo el más cuidadoso cultivo. Todo esto debe ser obra de Dios, puesto que no puede<br /><br />
pretenderse que el hombre ha estado allí para producir tales efectos. Quizás uno sea más<br /><br />
profundamente estimulado con él por el sentimiento de la presencia de Dios en el desierto sin<br /><br />
sendero o en los bosques y praderas que jamás ha pisado el pie del hombre que en el más<br /><br />
espléndido parque cultivado por el arte humano. En el primer caso solamente puede verse la<br /><br />
mano de Dios. En el otro estamos constantemente admirando el arte humano y no nos fijamos<br /><br />
tanto en la maravilla de Dios manifestada en cada planta. - Albert Barnes.]]></description>
                <pubDate>Fri, 03 Dec 2010 09:59:24 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[El hipócrita descubierto - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/161/el-hipcrita-descubierto</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/161</guid>
                <description><![CDATA[«¿Invocará a Dios en todo tiempo?» (Job 27:10).<br /><br />
Un hipócrita puede ser una imitación muy perfecta de un cristiano. Profesa conocer a Dios,<br /><br />
hablar con El, dedicarse a su servicio. Invoca su protección, practica la oración, o por lo menos<br /><br />
lo finge; sin embargo, la moneda falsa, más hábilmente hecha, falla en alguna cosa y puede ser<br /><br />
descubierta por ciertas señales. Nuestro texto dice: "¿Invocará a Dios en todo tiempo?»<br /><br />
<br /><br />
I. VEAMOS LO QUE HARÁ 0 NO EL HIPÓCRITA EN CUANTO A LA ORACIÓN.<br /><br />
¿Orará en privado, o depende del ojo humano y de los aplausos de los hombres?<br /><br />
¿Orará cuando está prohibido? Daniel lo hizo, ¿lo hará él? ¿Orará en medio de los<br /><br />
negocios? ¿Practicará la oración jaculatoria?<br /><br />
¿Mirará a Dios por guía constante?<br /><br />
¿Orará con placer? ¿Tendrá un santo temor de ofender con su lengua, o se juntará<br /><br />
con los que olvidan a Dios?<br /><br />
¿Orará cuando su alma esté en las tinieblas del desaliento, o guardará silencio?<br /><br />
<br /><br />
II. ¿ORARÁ IMPORTUNAMENTE?<br /><br />
Si no viene la respuesta pronto, ¿perseverará orando? ¿Es como el caballo<br /><br />
valiente que tirará de todas maneras aun cuando su amo le ate a un poste?<br /><br />
Si viene una respuesta contraria, ¿continuará rogando? ¿Sabe luchar con el ángel<br /><br />
y vencer?<br /><br />
Si nadie más ora, ¿lo hará él solo y se esforzará en oración, contra viento y<br /><br />
marea?<br /><br />
Si la respuesta de Dios es desalentadora, ¿sentirá que la demora de Dios no es<br /><br />
negación y continuará orando?<br /><br />
<br /><br />
III. ¿CONTINUARÁ ORANDO DURANTE TODA LA VIDA?<br /><br />
El hipócrita pronto abandonará la oración bajo ciertas circunstancias.<br /><br />
Si está en apuro, no orará, sino que correrá a buscar ayuda humana. Cuando salga<br /><br />
de la tribulación no cumplirá sus votos.<br /><br />
Si hay peligro de que la gente se burle, no osará orar. Si los hombres se sonríen,<br /><br />
no se cuidará de orar.<br /><br />
1. Se cansará pronto. Podrá iniciar un período de oración, pero no lo seguirá.<br /><br />
Las oraciones cortas le son agradables.<br /><br />
2. Si se siente seguro y las cosas le van bien, no sentirá necesidad de orar, o<br /><br />
pensará que es ya bastante santo para continuar orando.<br /><br />
Sabemos de un niño que al decir sus oraciones por la noche añadió: «Señor Dios, ya sabes que<br /><br />
mañana vamos a Saratoga y papá y mamá no irán al culto ni orarán hasta que nosotros<br /><br />
volvamos» Nos tememos que muchos que van de vacaciones dicen "hasta luego&gt; a Dios de la<br /><br />
misma manera. - Thomas Guthrie.<br /><br />
Acaz dijo que no quería pedir una señal, a pesar de que Dios se la ofrecía, para no tentar al Señor<br /><br />
(Is. 7:10-12). Aparentemente era una expresión de modestia, pero lo más seguro es que fue un<br /><br />
síntoma de incredulidad. No quería pedir una señal porque no quería creer en ella; no para evitar<br /><br />
dificultades a Dios. o sea para no tentarle, sino por causa de sí mismo. Sus buenas maneras<br /><br />
muestran, sin embargo, su mala condición espiritual.<br /><br />
Así, el hipócrita servirá tan sólo a Dios a empujones, cuando él mismo se sienta impulsado a<br /><br />
hacerlo. Nunca quiere molestar a Dios, no sea que Dios le moleste a él. En salud, en riqueza, en<br /><br />
paz, se siente ya bastante seguro. Nunca ora, sino cuando se halla en tribulación; en su aflicción<br /><br />
buscará a Dios temprano (Oseas 5: 15).<br /><br />
Dios es despedido cuando a este hombre le place o conviene. Cuando Dios le toca, acude a El en<br /><br />
su necesidad, pero cuando prospera, excluye a Dios de sus pensamientos.  Samuel Crook.]]></description>
                <pubDate>Wed, 01 Dec 2010 12:08:55 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[Rebelándose contra la Luz - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/160/rebelndose-contra-la-luz</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/160</guid>
                <description><![CDATA[«Ellos son los que, rebeldes a la luz, nunca conocieron sus carninos» (Job 24:13).<br /><br />
<br /><br />
Estas personas a las que se refiere el texto tenían, sin duda, luz, y esto debe ser estimado como<br /><br />
no pequeño privilegio, ya que vagar por las oscuras montañas es una terrible maldición; sin<br /><br />
embargo, este privilegio puede convertirse en un motivo de mal- La luz espiritual es soberana,<br /><br />
por lo tanto, resistirla es rebelarse contra ella. Dios nos la ha dado como una manifestación de Sí<br /><br />
mismo, pues Dios es luz; El está «vestido de luz", como expresión de su majestad y poder para<br /><br />
efectuar juicio.<br /><br />
<br /><br />
La rebelión contra la luz tiene en sí un alto grado de pecado. Puede ser virtud rebelarse contra las<br /><br />
tinieblas, pero ¿qué diremos de los que resisten la luz? ¿Ello es resistir la verdad, la santidad y la<br /><br />
sabiduría?<br /><br />
<br /><br />
I. DESCUBRIR A LOS REBELDES.<br /><br />
 Las personas bien instruidas, que incluso han enseñado a otras y se han vuelto al mal, son<br /><br />
graves traidores.<br /><br />
 Los hijos de padres cristianos que pecan en contra de su educación, menospreciando y<br /><br />
desechando ruegos y ejemplos;los oidores de la Palabra que apagan la convicción<br /><br />
deliberadamente, con frecuencia y con violencia; los tales son rebeldes a la luz.<br /><br />
<br /><br />
II. DESCRIBE LAS FORMAS DE ESTA REBELIÓN.<br /><br />
 Algunos rehúsan la luz, no queriendo conocer lo que les conviene; por<br /><br />
tanto, le deniegan su tiempo y pensamiento, se ausentan en los sermones,<br /><br />
descuidan las lecturas piadosas, se avergüenzan de la compañía de los<br /><br />
creyentes, evitan reproches, etc., etc.<br /><br />
 Otros se burlan y luchan en contra de ella. Llaman a la luz tinieblas y<br /><br />
tinieblas a la luz. La incredulidad, rivalidad, persecución, etc., vienen a ser<br /><br />
sus recursos y cobijos.<br /><br />
 Muchos la oscurecen para otros, impidiendo su operación entre los<br /><br />
hombres; ocultando su propia luz bajo un almud: ridiculizando los<br /><br />
esfuerzos de otros, etc.<br /><br />
<br /><br />
III. DECLARA LA LOCURA DE ESTA REBELIÓN.<br /><br />
 La luz es nuestra mejor amiga, y es sabio obedecerla; resistirla es rebelarse contra<br /><br />
nuestros propios intereses.<br /><br />
 La luz triunfa siempre. Los mochuelos gritan, pero la luna continúa brillando. La<br /><br />
oposición a la verdad y a la justicia es inútil; con frecuencia promueve aquello que trata<br /><br />
de impedir.<br /><br />
 La luz tendría que llevarnos a mayor luz. Admitirla será, pues, benéfico a nuestra propia<br /><br />
alma. La luz nos conducirá al cielo, que es el centro de la luz.<br /><br />
En las costas de Nueva Zelanda un capitán perdió su barco por el hecho de navegar en contra de<br /><br />
la luz hasta que su buque se hizo pedazos debajo del mismo resplandor. Declaró que estaba,<br /><br />
dormido, pero esto no restauró el buque, ni le salvó de la condena a que le castigaron. Es una<br /><br />
cosa terrible que la misma luz traiga a una persona a su ruina.<br /><br />
<br /><br />
No puede ser negado que los malvados pecan a sabiendas; pero los santos tienen una luz más allá<br /><br />
de lo que los hombres pueden ver: la luz divina, penetrante, que ningún hipócrita puede obtener.<br /><br />
<br /><br />
<br /><br />
Tienen mejores ojos para ver el pecado; por consiguiente, para ellos, el mezclarse en el pecado y<br /><br />
abrazar las tinieblas debe provocar más la ira de Dios. Por tanto, ¡oh vosotros, pueblo de Dios,<br /><br />
huid del pecado! Vuestros pecados son más graves, por esta causa, que los pecados de los no<br /><br />
regenerados. - Thomas Watson.]]></description>
                <pubDate>Mon, 29 Nov 2010 11:50:46 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[El Seguro conocimiento de Job - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/156/el-seguro-conocimiento-de-job</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/156</guid>
                <description><![CDATA[«Yo sé que mi Redentor vive» (Job 19:25).<br /><br />
Las dificultades de traducción de estas palabras son muy grandes. Nosotros preferimos una<br /><br />
lectura sencilla que cualquier superior significado que pudiera darse a esta frase mediante un<br /><br />
fraude piadoso. Parece que Job, llevado por la desesperación, se entrega a la verdad y justicia de<br /><br />
Dios. Nosotros podemos usar estas palabras en el sentido más evangélico y no ser culpables de<br /><br />
extremar su sentido; ciertamente no se le puede dar otro sentido ni otro significado. ¿De qué otra<br /><br />
esperanza podía obtener Job consuelo sino de una vida y gloria futura?<br /><br />
<br /><br />
I. JOB TENÍA UN VERDADERO AMIGO, ENTRE SUS AMIGOS CRUELES.<br /><br />
Lo llama su Redentor y mira a El en su tribulación.<br /><br />
1. Su pariente. Tal es el significado de la palabra hebrea (Rut 4:1-6).<br /><br />
El más cercano pariente de todos. Ningún pariente hay tan cercano como Jesús.<br /><br />
Nadie tan unido a nosotros ni tan bueno.<br /><br />
Se hizo pariente nuestro de un modo voluntario. Nadie le forzó a ser nuestro<br /><br />
hermano, lo fue por propia elección; por lo tanto, es más que un hermano. No se<br /><br />
avergüenza de los suyos, «no se avergüenza de llamarlos hermanos» (Heb. 2:11).<br /><br />
Aun cuando éstos le abandonaron les llama «mis hermanos» (Mat. 28:10).<br /><br />
Lo es eternamente. «¿Quién nos separará?» (Rom. 8:35).<br /><br />
2. Su vindicación.<br /><br />
De todos los falsos cargos, abogando por nuestras almas. De todas las burlas y<br /><br />
ofensas, pues el que cree en El nG será avergonzado ni confundido.<br /><br />
De todas nuestras culpas, llevando él mismo nuestro pecado y haciéndonos justos<br /><br />
por su justicia.<br /><br />
De las acusaciones de Satanás. «¡El Señor te reprenda, oh Satanás!» (Zac. 3:2).<br /><br />
«El acusador de nuestros hermanos es echado fuera» (Apoc. 12:10).<br /><br />
3. Su redentor.<br /><br />
De su esclavitud personal.<br /><br />
De los privilegios perdidos. De sus goces y honores, arrebatados por el enemigo.<br /><br />
Es una doble redención, por precio y por poder.<br /><br />
<br /><br />
II. JOB TENÍA UNA RIQUEZA REAL EN MEDIO DE LA MÁS ABSOLUTA<br /><br />
POBREZA.<br /><br />
Observad que dice «M Redentor». Es como decir: «Lo he perdido todo, pero mi<br /><br />
Redentor todavía es mío y vive para mí"<br /><br />
Significa:<br /><br />
1. Yo lo he aceptado como tal, entregándome en sus manos.<br /><br />
2. He sentido algo ya de su poder, y estoy confiado de que todo irá bien<br /><br />
desde ahora, puesto que El es mi protector.<br /><br />
3. Me asiré a El para siempre. El será mi única esperanza en la vida y en la<br /><br />
muerte. Puedo perderlo todo, pero nunca perderé la redención de mi Dios.<br /><br />
El parentesco con mi Salvador.<br /><br />
<br /><br />
III. JOB TENÍA UN PARIENTE CERCANO VIVO, AUNQUE TODA SU FAMILIA<br /><br />
HABÍA MUERTO. «Mi Redentor vive."<br /><br />
Poseía al gran Señor que siempre vive. No era el Cristo muerto de la superstición.<br /><br />
«Nuestro Redentor vive."<br /><br />
No era el Cristo despojado de divinidad, de los unitarios. Nuestro divino abogado<br /><br />
permanece en el poder de eternidad a eternidad.<br /><br />
<br /><br />
IV. JOB TENÍA UNA CERTEZA ABSOLUTA EN MEDIO DE CIRCUNSTANCIAS<br /><br />
MUY INCIERTAS. «YO Sé...»<br /><br />
 No tenía ninguna clase de duda sobre el asunto. Todo lo demás era<br /><br />
dudoso, pero esto era cierto.<br /><br />
 Su fe le da certeza. La fe trae segura evidencia. Hace sustancia lo que<br /><br />
recibe, y nos lo hace conocer.<br /><br />
 Sus pruebas podían hacerle dudar: ¿por qué tenían que ocurrir? Pero éstas<br /><br />
no afectaban a su relación con Dios, al amor de su Redentor ni a la vida de<br /><br />
su vindicador.<br /><br />
 ¿Tienes tú este gran privilegio?<br /><br />
 ¿Obras de acuerdo con esta seguridad?<br /><br />
 ¿No adorarás ahora mismo a tu amante pariente espiritual?<br /><br />
En tiempos de dura prueba los creyentes son: 1) Empujados fuera de sí mismos para mirar a su<br /><br />
Dios y Redentor. 2) ImPulsados a mirar dentro de sí mismos en cuanto a un conocimiento seguro<br /><br />
e indudable: «Yo sé... » 3) Obligados a asirse, por una fe personal, a lo que nos es dado en el<br /><br />
Pacto de la Gracia: «Mi Redentor... » 4) Impulsados a vivir mirando lo invisible, a un Redentor<br /><br />
vivo, y su próximo advenimiento.<br /><br />
Los santos probados dentro de la mayor oscuridad de la prueba han sido llevados a grandes<br /><br />
descubrimientos de verdad confortadora. «La necesidad es la madre del ingenio», se dice. Aquí<br /><br />
Job halló, para su propio consuelo, un argumento en favor de la justicia de Dios. Dios no podía<br /><br />
dejar a su servidor sincero bajo la calumnia; por lo tanto, si moría sin defensa y pasaban los años<br /><br />
y los gusanos consumían su cuerpo, su vindicador se levantaría y el injuriado Job sería<br /><br />
totalmente vindicado.<br /><br />
Así el Espíritu de Dios reveló al afligido patriarca un futuro estado de vida, un parentesco<br /><br />
espiritual glorioso, un juicio futuro, una resurrección y una eterna justificación para los santos.<br /><br />
Una gran luz vino a través de una estrecha ventana, y Job obtuvo una ganancia infinita para sí y<br /><br />
para otros mediante sus pérdidas temporales.<br /><br />
Una débil fe es feliz mirando más allá de todas las dificultades, pues las deja detrás. Cuando<br /><br />
Marta consideraba a Lázaro muerto de cuatro días y putrefacto, su fe empezaba a fallar; era<br /><br />
demasiado tarde para quitar la piedra. Pero la fe, en su fortaleza, después de considerar las<br /><br />
imposibilidades, se lanza a vencerlas. Así como Ellas, en su disputa con los sacerdotes de Baal,<br /><br />
puso todas las desventajas en contra suya, ordenando: «Arrojad agua sobre el sacrificio», e<br /><br />
insistiendo: «Poned más y más agua», la fe sabe que no hay dificultades cuando el fuego baja del<br /><br />
cielo.<br /><br />
Del mismo modo Job dijo: «No importa que me muera y mi cuerpo se corrompa en la tumba, que<br /><br />
el fuego consuma mi cuerpo o sea tragado por las aguas o despedazado por bestias salvajes, a<br /><br />
pesar de todo me será restaurado.» La muerte será praedae suae custos, como el león que mató al<br /><br />
profeta y luego «se puso a su lado y no lo devoró»; la fe de Job se burla de las imposibilidades,<br /><br />
pasa por alto todas las dificultades físicas. Como Abraham, no considera su cuerpo muerto, sino<br /><br />
que cree, por encima y contra toda esperanza; sabiendo que Dios se lo restituiría por la<br /><br />
resurrección. - R. Browning.<br /><br />
La fe es, o debería ser, estar fuertemente persuadido de lo que uno cree. Es una evidencia, no una<br /><br />
conjetura; no una suposición, sino una firme seguridad. Ciertamente, nosotros conocemos lo que<br /><br />
creemos. «Nosotros sabemos que has venido de Dios por Maestro" (Juan 3:2). Nosotros creemos<br /><br />
y estamos seguros de que Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente (Juan 6:69). «Sabemos que<br /><br />
tenemos de Dios un edificio" (2ª Cor. 5:1). «Sabemos que le veremos como El es» (1ª Juan 3:2).<br /><br />
«Estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo<br /><br />
en el Señor no es en vano» (1ª Cor. 15:58).<br /><br />
Los creyentes de antiguos tiempos nos avergüenzan a nosotros que vivimos en la clara luz del<br /><br />
Evangelio. Job vivió mucho antes de que el Evangelio fuera revelado; la redención de las almas<br /><br />
y la resurrección eran en aquel tiempo un gran misterio, revelado raramente a unos pocos.<br /><br />
Solamente uno entre millares podía traer este mensaje a un condenado pecador: que Dios había<br /><br />
hallado un rescate (Job 33:23). - Manton.]]></description>
                <pubDate>Fri, 26 Nov 2010 10:09:29 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[La redencion del pecador a su guardador - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/154/la-redencion-del-pecador-a-su-guardador</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/154</guid>
                <description><![CDATA[<br />
«Si he pecado, ¿qué puedo hacerte a ti, oh Guarda de los hombres?» (Job 7:20).<br /><br />
Job podía defenderse delante de los hombres, pero usaba otro tono cuando se inclinaba ante el<br /><br />
Señor. Allí exclamó: «He pecado.» Las palabras más propias para un santo afligido, pues fueron<br /><br />
expresadas por un hombre muy perfecto. Pero pueden ser usadas también por el pecador<br /><br />
penitente, y en esta ocasión las emplearemos para tal objeto.<br /><br />
I. UNA CONFESIÓN: «He pecado.»<br /><br />
En algunos casos esto no es más que una confesión hipócrita, como en los ejemplos de Judas,<br /><br />
Saúl y Balaam. ¿No ocurre que muchas personas se llaman a sí mismas miserables pecadores y,<br /><br />
sin embargo, son miserables burladores? Pero en el caso de Job, que tenía un corazón recto, su<br /><br />
confesión era sincera.<br /><br />
1. Era una confesión personal. «He pecado.» Sea lo que fuere que otros hayan<br /><br />
hecho, no vale justificarse con su ejemplo.<br /><br />
Era una confesión al Señor. Dirige su confesión, no a otro hombre, sino al Guarda<br /><br />
de los hombres.<br /><br />
3. Fue una confesión provocada por el Espíritu Santo. Ved el versículo 18, donde<br /><br />
atribuye sus penas a visitación de Dios.<br /><br />
4. Era una confesión sentida, a la que llegó rápidamente. Leed todo el capítulo. El<br /><br />
tener que confesar «he pecado&gt;, es bastante para marcar el alma con la marca de<br /><br />
Caín y anticipar las llamas del infierno.<br /><br />
Era la confesión de un creyente, mezclada con incredulidad acerca de otros<br /><br />
puntos. Job mantenía su fe en el poder de Dios para perdonar. Una confesión<br /><br />
incrédula puede aumentar el pecado.<br /><br />
II. UNA PREGUNTA: «¿Qué puedo hacerte a ti?»<br /><br />
En esta pregunta vemos:<br /><br />
1. Su voluntad de hacer algo. Cualquier cosa que el Señor pudiera pedirle; lo que prueba su<br /><br />
anhelo.<br /><br />
2. Su confusión; no sabía qué ofrecer o dónde volverse; sin embargo, sentía que tenía que<br /><br />
hacer algo.<br /><br />
3. Su rendición incondicional. No hace condiciones; sólo ruega al Señor que presente las<br /><br />
suyas.<br /><br />
III. UN TITULO ADECUADO: «¡Oh Guarda de los hombres!»<br /><br />
 Eres observador de los hombres, parece decir; por tanto, conoces bien mi caso, mi<br /><br />
miseria, mi confesión, mi deseo de perdón, mi absoluta impotencia.<br /><br />
 Guarda de los hombres.<br /><br />
 Por su infinita paciencia, absteniéndose de castigarlos.<br /><br />
 Por sus diarias bondades, manteniendo vivos a los ingratos. Por el plan de la salvación,<br /><br />
librando a los hombres de ir al abismo, arrebatando aún los tizones del infierno.<br /><br />
Tan pronto como Job hubo confesado su pecado estaba deseoso de conocer el remedio. Los<br /><br />
reprobados pueden exclamar: «Peccavi», «he pecado», pero no proceden a decir, «¿qué haré?»<br /><br />
Abren su herida, pero no ponen remedio y así las llagas se hacen más peligrosas. Al buscar Job el<br /><br />
remedio tendría gracia perdonadora y prevaleciente en todos los términos. - Trapp.<br /><br />
Job era una persona a quien la Escritura describe con el nombre de «perfecto»; sin embargo,<br /><br />
clamó: «He pecado.» No era «perfecto en su generación»; sin embargo, cualquier borracho nos<br /><br />
recuerda que él tuvo esta falta. Abraham recibió el mandato: «Anda delante de Mí y sé perfecto»;<br /><br />
pero no fue absolutamente sin pecado. Zacarías y Elisabet eran perfectos; sin embargo, hubo<br /><br />
bastante incredulidad en Zacarías para hacerle mudo por nueve meses.<br /><br />
La doctrina de la perfecta santidad en vida no es de Dios, y el que se enorgullece de poseer tal<br /><br />
perfección declara inmediatamente su ignorancia, de sí mismo y de la ley de Dios. Nada<br /><br />
descubre mejor un corazón malo que el vanagloriarse en la propia bondad. El que proclama su<br /><br />
propia alabanza, publica su propia necedad y vergüenza.<br /><br />
El hombre es por sí mismo una criatura tan débil, que es gran maravilla que no haya sido ya,<br /><br />
desde mucho tiempo, aplastada por los elementos, exterminado por las bestias salvajes o<br /><br />
extirpado por las enfermedades. La omnipotencia de Dios se ha inclinado a preservarle, creando<br /><br />
recursos de preservación, cada vez más notables y evidentes, al estudiar los secretos de la<br /><br />
Naturaleza. Creemos que el mismo «Guarda de los hombres», que ha preservado de este modo la<br /><br />
raza entera, vela, con igual solicitud, a cada individuo.<br /><br />
La rendición incondicional implicada en la pregunta «¿Qué te haré?» es absolutamente esencial<br /><br />
para cada hombre que desea ser salvo. Dios no levantará el sitio hasta que tenga en sus manos las<br /><br />
llaves de la ciudad, se le haya abierto cada puerta y dado la bienvenida al conquistador por todas<br /><br />
sus calles, tomando posesión de la ciudadela. El rebelde tiene que entregarse a sí mismo a la<br /><br />
clemencia del Príncipe. Hasta que esto no sea hecho continuará la batalla, pues el primer<br /><br />
requisito para la paz con Dios es la completa sumisión.]]></description>
                <pubDate>Wed, 24 Nov 2010 11:37:36 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[La pregunta del afligido - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/153/la-pregunta-del-afligido</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/153</guid>
                <description><![CDATA[<br />
«¿Por qué se da vida al hombre que no sabe por dónde ha de ir, y a quien Dios ha<br /><br />
encerrado?» (Job 3:23).<br /><br />
El caso de Job fue de tal naturaleza que la misma vida se le hizo aborrecible y se preguntaba por<br /><br />
qué tenía que mantenerse vivo para sufrir. ¿No podía la misericordia de Dios permitir que<br /><br />
muriera? La vida es lo más precioso, sin embargo, a veces, llegamos al punto de preguntarnos<br /><br />
por qué nos es dada.<br /><br />
I. LAS CIRCUNSTANCIAS QUE PROVOCAN LA PREGUNTA.<br /><br />
1. Se halla en medio de una tribulación muy profunda, tan profunda que no puede ver el<br /><br />
fondo de ella. No puede percibir ninguna base de consuelo, ni en Dios ni en los hombres.<br /><br />
Se encuentra «encerrado».<br /><br />
2. No puede ver ninguna causa o motivo para tal aflicción; no ha cometido ningún pecado<br /><br />
especial; no parece posible que haya en ello ningún motivo de bien.<br /><br />
3. No sabe qué hacer, tomar paciencia es duro, creer que hay algún propósito en tal aflicción<br /><br />
es difícil, la confianza es escasa y el gozo más allá de todo alcance; la mente se encuentra<br /><br />
en profunda oscuridad. El misterio produce inquietud y dolor.<br /><br />
4. No puede ver el camino de salida (Ex. 14:3).<br /><br />
II. LA PREGUNTA EN SÍ MISMA: « ¿Por qué se da vida?», etc.<br /><br />
1. Es una pregunta impertinente. Significa una exaltación del juicio humano. La ignorancia<br /><br />
se muestra arrogante.<br /><br />
2. Repercute contra Dios. Insinúa que sus caminos necesitan explicación, que son<br /><br />
irrazonables, injustos, insensatos o duros.<br /><br />
III. RESPUESTAS QUE PUEDEN SER DADAS A ESTA PREGUNTA.<br /><br />
1. En cuanto al impío las respuestas son evidentes. Es misericordia el que se le prolongue la<br /><br />
luz de la vida, pues le preserva de peor sufrimiento. Para el tal, desear la muerte significa<br /><br />
el infierno, excepto que el amor de Dios le llame al arrepentimiento.<br /><br />
Es amor de Dios que te llama a arrepentirte, si te hallas en tal situación. Cada tristeza<br /><br />
tiene el propósito de encaminarte a Dios.<br /><br />
2. Para la persona piadosa hay, sin embargo, todavía más razones evidentes.<br /><br />
Tus pruebas son para:<br /><br />
 Hacerte ver todo lo que hay en ti. En el profundo dolor del alma es cuando<br /><br />
descubrimos de qué hemos sido hechos.<br /><br />
 Traerte más cerca de Dios. Sus aguijones te empujan hacia Dios; las<br /><br />
tinieblas te hacen acercar más a El; la continuación de la vida es para<br /><br />
hacer que la gracia crezca; como un ejemplo para otros. Algunas personas<br /><br />
han sido escogidas como monumentos de los tratos especiales del Señor.<br /><br />
Como una especie de faros a otros maríneros de la vida.<br /><br />
 Engrandecer la misericordia de Dios. Si nuestro camino fuera siempre<br /><br />
brillante no podríamos dar testimonio del poder consolador y liberador del<br /><br />
Señor.<br /><br />
Aunque los hombres a veces desean la muerte y les parece que les sería un gran alivio, puede<br /><br />
serles la mayor calamidad posible. Pueden no estar preparados. Para un pecador la tumba no trae<br /><br />
reposo; la vida venidera no le provee consuelos. Uno de los propósitos de Dios puede ser mostrar<br /><br />
a los malos cuán intolerable será su aflicción futura y cuán importante es para ellos estar listos<br /><br />
para morir. Si no pueden soportar más las penas y tristezas de unas pocas horas en esta corta<br /><br />
vida, ¿cómo soportarán el sufrimiento eterno? Si es tan deseable ser librado de la tristeza del<br /><br />
cuerpo aquí que la tumba sería, a pesar de todo, un lugar de reposo, cuán importante es encontrar<br /><br />
algún medio para asegurar la liberación de los padecimientos eternos.<br /><br />
El verdadero lugar de liberación para un pecador no es la tumba, sino la misericordia de Dios. En<br /><br />
aquel puro cielo al cual es invitado por la sangre de la cruz. SI; este lugar santo, el cielo, será<br /><br />
nuestro reposo ideal del sufrimiento del pecado. Y el cielo será tanto más dulce en proporción al<br /><br />
dolor que hayamos sufrido sobre la tierra. ---Albert Barnes.]]></description>
                <pubDate>Mon, 22 Nov 2010 10:58:05 -0200</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[La Exaltacion de Ester ¿Alguien sabe para qué? - @charles-spurgeon]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/150/la-exaltacion-de-ester-alguien-sabe-para-qu</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/charles-spurgeon/blog/150</guid>
                <description><![CDATA[«¿Y quién sabe si para esta hora has llegado al reino?» (Ester 4:14).<br /><br />
<br /><br />
No malgastemos el tiempo en generalidades, sino vengamos al terreno personal. Podemos decir<br /><br />
con razón que cada iglesia cristiana, o cada individuo, tiene su tiempo señalado en el propósito<br /><br />
de la divina misericordia. Si la lámpara arde, aun cuando esté en un candelero de oro, no es<br /><br />
encendida para iluminarse a sí misma, sino para que ilumine a todos los que están en la casa.<br /><br />
<br /><br />
Para que esto tenga lugar en nosotros son necesarias tres cosas.<br /><br />
<br /><br />
I. LA PRIMERA CONDICIÓN ES «ESCUCHA».<br /><br />
1. Escucha una pregunta. ¿Separarás tus propios intereses de los de tu pueblo y tu Dios?<br /><br />
¿Te atreverás a decir «yo tengo que mirar por mi propia salvación, pero no ha de<br /><br />
pedírseme que trate de salvar a los demás? Si tienes tal espíritu no digo que serás<br /><br />
perdido, sino que estás ya perdido.<br /><br />
¡Oh profesante servidor de Dios, pastor, diácono o miembro particular de alguna<br /><br />
iglesia, tú perecerás si empiezas a vivir solamente para ti mismo!<br /><br />
<br /><br />
2. Escucha lo que Dios puede hacer sin ti. Respiro y libertad dará Dios a su pueblo por otro<br /><br />
conducto, si no viene por nosotros. El gran propietario de la viña tendrá fruto al final del<br /><br />
año, y si algún árbol no lo produce lo cortará.<br /><br />
<br /><br />
II. EL LLAMAMIENTO ACTUAL ES «CONSIDERA»<br /><br />
1. Considera por qué el Señor te ha traído al lugar donde estás. ¿Te has puesto tú allí tú<br /><br />
mismo? Si Dios es quien ha trazado tu vida, ¿lo ha hecho para que puedas entregarte a tu<br /><br />
propia complacencia?<br /><br />
Nosotros somos miembros de un cuerpo, y Dios obra con nosotros en este plan. No<br /><br />
bendice la mano por razón de la mano misma, sino por amor a todo el cuerpo. Sois<br /><br />
salvados para que podáis salvar; sois enseñados para que podáis enseñar.<br /><br />
<br /><br />
2. Considera los talentos con los cuales has sido dotado para la obra del Señor. Te ha sido<br /><br />
otorgada alguna facultad para una cierta obra en la cual quizá nadie es tan apto como tú;<br /><br />
eres una llave para alguna cerradura a la que nadie puede adaptarse tan bien.<br /><br />
<br /><br />
Que cada uno sienta que ha llegado a su pequeño reinado en la vida para<br /><br />
oportunidades como las que te rodean. Tú y tu obra se adaptan; Dios las ha<br /><br />
juntado, que ningún hombre las separe.<br /><br />
<br /><br />
III. LA TERCERA CONDICIÓN ES «ASPIRA».<br /><br />
Levántate a la mayor altura posible. Cumple tu llamamiento en el más alto grado; haz, no<br /><br />
solamente aquello que estás seguro puedes hacer, sino desea algo que está todavía más arriba de<br /><br />
tus posibilidades. Dite a ti mismo:<br /><br />
« ¿Quién sabe?»<br /><br />
<br /><br />
 Quién sabe el límite de tus propias posibilidades para Dios. Aunque no seas nada más<br /><br />
que un cero el Señor puede hacer algo de ti. Pon un uno delante de un cero y será diez.<br /><br />
Pon dos o tres ceros dispuestos a servir al Señor, y si el Señor Jesús se pone delante,<br /><br />
serán decenas de millares.<br /><br />
En tiempos oscuros Dios enciende lámparas que desvanecen las tinieblas.<br /><br />
<br /><br />
Cuando Luis Napoleón estaba encerrado en la fortaleza de Ham y todos ridiculizaban sus<br /><br />
insensatos propósitos de ser rey de Francia, se dijo a sí mismo: «¿Quién sabe? Soy el sobrino de<br /><br />
mi tío, y puedo todavía sentarme sobre el trono imperial.» Y así fue antes de que pasaran muchos<br /><br />
años. ¿Quién sabe? ¿Sabe alguien lo que Dios puede hacer para ti y por medio de ti? ¿Conoce<br /><br />
alguien las facultades que dormitan en tu seno?<br /><br />
Carga tu cañón con pedazos de roca o piedras del camino si no tienes nada más a mano, pon<br /><br />
suficiente pólvora y aplícale el fuego. Cuando no tengas nada más que arrojar al enemigo, ponte<br /><br />
en el cañón tú mismo.<br /><br />
<br /><br />
Había un hombre que luchaba en la Casa de los comunes por lo que consideraba un gran<br /><br />
beneficio para los marinos, pero no podía hacerse escuchar. Por fin, rompiendo todas las reglas<br /><br />
de la etiqueta parlamentaria, se puso a gritar como un loco, y cuando todos pensaban que el<br /><br />
hombre iba a desmayarse o a morir, dijeron: «Tenemos que hacer algo», y así es como fue<br /><br />
aprobada la ley.<br /><br />
<br /><br />
Un entusiasmo que te ponga fuera de ti mismo es poder para otros. No fracases por falta de<br /><br />
fervor. No te importe si las gentes piensan que estás loco. Cuando tú estés fuera de ti por la<br /><br />
inundación de tu celo barrerás toda oposición. Cuando parezcas fanáticamente loco o absorbido<br /><br />
por tu pasión para la gloria de Dios, la salvación de las almas, la difusión de la verdad y el bien<br /><br />
de las masas caídas, serás entonces, verdaderamente, el más cuerdo y el más poderoso.]]></description>
                <pubDate>Fri, 19 Nov 2010 12:59:08 -0200</pubDate>
            </item>
        
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