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        <title><![CDATA[@David Greco - escritos]]></title>
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                <title><![CDATA[Las fronteras - @david-greco]]></title>
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                <description><![CDATA[]]></description>
                <pubDate>Wed, 25 May 2011 15:31:38 -0300</pubDate>
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                <title><![CDATA[Restaurando la verdadera adoración - @david-greco]]></title>
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                <description><![CDATA[ ¿Cómo se logrará la sanidad de las naciones? <br /><br />
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La sanidad de las naciones<br /><br />
Por David Greco<br /><br />
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Sabemos que las naciones necesitan sanidad y que Dios quiere sanarlas. La pregunta que nos hacemos entonces es: ¿Cómo se logrará la sanidad de las naciones? <br /><br />
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Dios sanará a las naciones a través de la generación de Elías que está levantando para restaurar el altar de adoración a Dios.<br /><br />
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Elías había profetizado y ministrado por años. El mayor problema que enfrentaba era la idolatría de Israel. Ella nunca había sido desarraigada, y en los días de Elías, la adoración a Baal y a Asera se fortalecía a través de la influencia de Jezabel, esposa de Acab, rey de Israel. <br /><br />
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Baal significa "señor , esposo" y era el dios de la lluvia y la tormenta. Asera significa "estrella" y era la diosa de la fertilidad. No es difícil entender por qué la gente de aquel tiempo adoraba a estos falsos dioses. Baal representaba al dios que proveía lluvia para la agricultura, base de su alimentación, y Asera la fertilidad a los matrimonios, que al tener familias numerosas, aseguraban la mano de obra que necesitaban para trabajar la tierra. A cambio de eso, se demandaban ofrendas y adoración.<br /><br />
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El culto a esto dioses era inmoral y sanguinario. Se ofrecían sacrificios humanos y se ejercía la prostitución en los templos. <br /><br />
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En medio de esta situación apareció el profeta Elías para detener el avance de la idolatría que amenazaba con destruir el culto a Dios. <br /><br />
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Pero la cuestión no era la idolatría. El proflema central estaba en el corazón de la nación y de sus gobernantes. Los ídolos solo manifiestan la debilidad y los pecados escondidos en los corazones de las personas. Israel fue tras esos ídolos porque no confiaban en el Dios de Israel. Dios prometió bendecir la tierra y multiplicar su descendencia. Pero esta promesas venían acompañadas de una demanda suprema: obediencia a sus mandamientos y confianza en el Dios de Abraham, Isaac y Jacob, el Dios invisible. <br /><br />
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¿Qué sucede cuando una nación no confía en Dios? Se buscan ídolos, dioses que reflejen los temores y debilidades de los pueblos. Una vez que esto ídolos se establecen y se entronizan sobre las culturas, los demonios se adueñan de ellos y despliegan su poder atemorizando a la gente con demostraciones sobrenaturales falsas. <br /><br />
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Así se encontraba Israel, y así están muchas naciones hoy. En Latinoamérica las sectas y creencias autóctonas reflejan la manera en que las personas se someten voluntariamente a estas fábulas. <br /><br />
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Hay tanta necesidad en nuestros pueblos que la gente fabrica ídolos continuamente con la esperanza de ver solucionados sus problemas. <br /><br />
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Pero esto siempre produce mayor esclavitud espiritual, ignorancia y destrucción.<br /><br />
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El hombre siempre termina adorando a lo que teme. Si teme a la pobreza, termina adorando al dinero. Si teme a la soledad y a la debilidad, termina adorando al poder y sometiéndose a la influencia de otros. Si teme a la ignorancia, termina adorando al conocimiento y a la ciencia. El pueblo de Israel temía a sus enemigos, por eso hacía alianzas con ellos. Temían a la escasez, y terminaron adorando a los dioses de la lluvia y la fertilidad. Temían a los dioses visibles de sus enemigos y terminaron adorándolos.<br /><br />
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En estas circunstancis Elías es levantado por Dios y llamado a:<br /><br />
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• Alzar su voz y declarar sin temor la autoridad suprema que el Dios de Israel tenía sobre los otros dioses. <br /><br />
• Restaurar la auténtica y verdadera adoración a Dios. <br /><br />
• Restaurar el altar de adoración al Dios de Israel. <br /><br />
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En el capítulo dieciocho del primer libro de Reyes, Elías tuvo un enfrentamiento público con los profetas de Baal en el Monte Carmelo. Este sitio había sido en un tiempo un lugar de adoración al Dios de Israel pero ahora era utilizado para rendirle culto a Baal. Allí Elías los desafió a que hicieran descender fuego del cielo. Los sacerdotes de Baal pidieron que descendiera fuego, pero nada sucedió. Este era un altar de Jehová, un lugar que recordaba que Él era el Dios de Israel. Cuando el profeta oró, cayó fuego del cielo y consumió el altar y la ofrenda puesta sobre él. Elías había restaurado el altar de adoración al único y verdadero Dios. Después de esto, Elías llevó a los cuatrocientos cincuenta sacerdotes de Baal al arroyo de Cisón y allí los degolló. <br /><br />
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Hacía varios años que no llovía en Israel. Elías había profetizado juicio sobre el pueblo idólatra y detenido la lluvia. Baal, el dios de la lluvia, fue avergonzado. Después de esta poderosa manifestación del poder de Dios en contra de los sacerdotes de Baal, el pueblo de Israel volvió a creer en Dios. Entonces Elías oró y volvió a llover. <br /><br />
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En los últimos años, Dios ha levantado a una generación de Elías que han restaurado el altar de adoración a Dios. <br /><br />
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Dentro de nuestras congregaciones preferíamos cantarle y gritarle más a Satanás que a Jesucristo. <br /><br />
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Muchas veces me he preguntado si detrás de esos gritos había fe o temor y llegué a esta conclusión: Le hemos tenido temor a Satanás. Por eso necesitábamos reclamar continuamente el poder de la sangre de Cristo. No estoy diciendo que esto no deba hacerse, pero creo que la fe nos lleva sencillamente a declarar lo que Cristo ha hecho en la cruz y a celebrar su victoria. <br /><br />
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Dios ha levantado a una generación de adoradores en estas últimas décadas que, como Elías, han restaurado el altar a Dios.<br /><br />
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¡A Dios sea la gloria!<br /><br />
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Tomado del libro: Dios, ¡Sana a mi nación! <br /><br />
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                <pubDate>Wed, 09 Feb 2011 11:05:06 -0200</pubDate>
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