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        <title><![CDATA[@John Maxwell - escritos]]></title>
        <description><![CDATA[Biografía: Escritor y orador estadounidense, experto en liderazgo y comunicación. Hijo de un ministro de la iglesia local de Wesleyan, John Maxwell cursó en la Universidad Cristiana de Ohio donde se licenció en 1969. Tiempo después realizó un Master en Teología y se encargó de dirigir iglesias entre 1970 y 1994. En 1985 fundó "Injoy", una organización que desarrolla o potencia las condiciones de liderazgo de las personas. Desde 1995, John Maxwell se volcó a tiempo completo a realizar conferencias y escribir sobre liderazgo y coaching. En la actualidad, John Maxwell está entre los líderes más destacados a nivel internacional en el ámbito profesional, empresarial, académico y de asesoramiento en diversos campos.
Sitio web oficial:
http://www.johnmaxwell.com/]]></description>
        <link>https://sermonescristianos.net/john-maxwell</link>
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                <title><![CDATA[El Cambio Vendra - @john-maxwell]]></title>
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                <description><![CDATA[

La pregunta no debe ser «¿Cambiaremos alguna vez?», sino «¿Cuándo y cuánto cambiaremos?» Nada permanece igual excepto el hecho de que el cambio siempre está presente. Aun en el principio, Adán le dijo a Eva, cuando fueron arrojados del paraíso: «Querida, vivimos en un tiempo de transición».
Charles Exley, jefe ejecutivo de la Corporación NCR, dijo: «He estado en el mundo de los negocios durante treinta y seis años. He aprendido mucho y la mayor parte de eso no se aplica más».
El escritor Lincoln Barnett describió una vez la emoción que le embargó cuando, junto con un grupo de estudiantes, salía de una conferencia de física en el Instituto para Estudios Avanzados de Princeton. «¿Cómo estuvo?», preguntó alguien.
«¡Maravilloso!», replicó el señor Barnett. «Todo lo que sabíamos la semana pasada no era verdad».
Mantenerse al día con los cambios e informar de ellos a la organización es un reto constante para el líder.<br />Nunca es demasiado tarde para cambiar.<br />Max Depree dijo: «Al final, es importante recordar que no podemos llegar a ser lo que necesitamos ser si permanecemos como somos». Es un hecho que cuando usted concluye los cambios, usted está terminado.
 
Cuando usted oye el nombre de Alfred Nobel, ¿en qué piensa? Podría venirle a la mente el Premio Nobel de la Paz. Sin embargo, ese es sólo el segundo capítulo de su historia. Alfredo Nobel fue el químico sueco que amasó su fortuna inventando la dinamita y otros poderosos explosivos utilizados para las armas. Cuando murió su hermano, un periódico, por equivocación, imprimió el obituario de Alfredo en vez del de su hermano. Este describía al difunto como uno que se hizo rico haciendo posible que los seres humanos se mataran unos a otros en cantidades sin precedente. Impactado por esta evaluación, Nobel resolvió utilizar su fortuna, de allí en adelante, para premiar los logros que beneficien a la humanidad.
Nobel tuvo la rara oportunidad de evaluar su vida al final y todavía vivir lo suficiente para cambiar esa evaluación.
El comediante Jerry Lewis dice que el mejor regalo de bodas que recibió fue una película de toda la ceremonia. Dice que cuando las cosas iban mal en su matrimonio, entraba a un cuarto, cerraba la puerta, retrocedía la película, y salía de allí sintiéndose un hombre libre.
Dudo que usted pueda retroceder la película o leer su obituario en el periódico. Usted puede, sin embargo, hacer una decisión, ahora, para cambiar. Y cuando el cambio tenga éxito, usted mirará retrospectivamente y lo llamará crecimiento.
 
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                <pubDate>Mon, 28 Jan 2013 16:45:44 -0200</pubDate>
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                <title><![CDATA[El compromiso es la clave - @john-maxwell]]></title>
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                <description><![CDATA[

Por John C. Maxwell
<br />
Si yo debiera elegir nada más que una palabra para describir cómo es estar comprometido con algo, elegiría la palabra “soledad”.
<br />
A mediados de la década de los setenta llegué a un punto en que debía tomar decisiones muy importantes. Enfrentaba decisiones que determinarían el curso de mi vida y cuán efectivo sería mi ministerio. Durante más de un año, en ese tiempo, llevé en el bolsillo una tarjeta, que solía sacar y leer de vez en cuando. Después de tomar una decisión, algunas veces dudaba; entonces sacaba la tarjeta y la leía. La leí cientos de veces.
<br />
Dado que el compromiso es la clave del éxito, quisiera darles las palabras que tanto me ayudaron en este sentido: “Antes de asumir mi compromiso, hay una cierta vacilación, una oportunidad para retroceder. Pero en el momento en que me comprometo definitivamente, entonces Dios también se mueve, y comienza un estallido de toda una serie de sucesos. Toda clase de incidentes y encuentros imprevistos, personas y ayudas concretas que yo jamás hubiera soñado que aparecerían en mi camino, fluyen hacia mí… en el preciso instante en que me comprometo a algo”.
<br />
Los momentos más importante de nuestra vida son aquellos en los que podemos sentir el compromiso en su grado máximo. Los mejores días de nuestra vida no son los días de descanso, ni siquiera aquellos en que tenemos a nuestros mejores amigos alrededor. Cuando algo nos atrapa y nos hace comprometernos en un grado máximo, esos son los mejores momentos de nuestra vida. Quizá sean días de lucha, de sufrimiento, de las más grandes batallas que debamos enfrentar en la vida, pero serán los mejores días.
<br />
Si yo debiera elegir nada más que una palabra para describir cómo es estar comprometido con algo, elegiría la palabra “soledad”. Si usted se compromete profundamente con una causa, el mundo no lo comprenderá; estará solo. Es humano quedarse con la multitud; lo divino es estar solo. Es común seguir a la gente, dejarse llevar por la corriente; lo que agrada a Dios es que sigamos sus principios y naveguemos en medio de la corriente. Es natural que nuestra conciencia ceda, y seguir las modas sociales y religiosas para lograr beneficios y placer.
<br />
“Nadie me respaldó, sino que todos me abandonaron” (2 Timoteo 4:16) fueron las palabras del curtido apóstol Pablo al describir su primera aparición ante Nerón, para responder por su vida. <br />Noé construyó un arca y viajó solo, excepto por la compañía de su familia. Abraham anduvo y adoró solo. Daniel cenaba y oraba solo. Elías hacía sacrificios y testificaba solo. Jeremías profetizaba y lloraba solo. Jesús amó y murió solo.
 
Él dijo a sus discípulos acerca de su solitario camino: “Estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce a la vida, y son pocos los que la encuentran” (Mateo 7:14).
<br />
Recuerde: las únicas personas que van a influir en el mundo para Dios son aquellas que se convierten en líderes, y se mantienen firmes al seguir principios que posiblemente el resto del mundo no siga.
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                <pubDate>Mon, 17 Dec 2012 10:24:17 -0200</pubDate>
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                    <item>
                <title><![CDATA[La oportunidad llama 2 veces! - @john-maxwell]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/john-maxwell/blog/512/la-oportunidad-llama-2-veces</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/john-maxwell/blog/512</guid>
                <description><![CDATA[

Un planteo diferente sobre el tema de las oportunidades que hemos dejado pasar. "Tal como la marea viene y va, así lo hacen las oportunidades".
En las épocas anteriores a los grandes puertos, un barco algunas veces tenía que esperar la marea hasta que pudiera llegar al muelle. El término en latín era ob porter, que significa un barco que espera cerca de un puerto el momento cuando a su turno la marea lo lleve a destino.
La palabra inglesa "oportunidad" deriva de este significado original. El capitán y toda la tripulación estaban listos y esperaban por ese momento, porque sabían que si lo perdían tendrían que esperar otra marea para entrar a puerto.
Shakespeare usó el trasfondo del significado exacto de la palabra "oportunidad" y lo transformó en uno de sus más famosos pasajes:
“Hay una marea en los asuntos de los hombres, la cual, tomada en su fluir, lleva a la fortuna; omitida, todo el viaje de su vida está atado a dificultades y miserias. En tan abundante mar estamos ahora a flote; y debemos tomar la corriente cuando sirve, o perder nuestras venturas.”
Sin dudas, debemos movernos rápidamente cuando la marea está alta para entrar al puerto. La demora nos impedirá lograr nuestro objetivo. Sin embargo, no estoy totalmente convencido de que todo está perdido si permitimos que una oportunidad pase de largo sin atraparla. Las oportunidades, como las mareas, con frecuencia vendrán nuevamente para darnos una segunda oportunidad para alcanzar nuestra meta. La oportunidad puede ser nuestra la segunda vez.
1. La oportunidad viene más de una vez, si somos pacientes<br />Tal como la marea viene y va, así lo hacen las oportunidades. Con frecuencia después de perder una oportunidad, he intentado el principio de la paciencia. Trate de crear la misma atmósfera que estaba presente cuando la oportunidad llamó la primera vez. Prepárese mentalmente durante este tiempo de espera así la oportunidad no lo pasará nuevamente.
2. Las oportunidades vienen más de una vez, si las esperamos<br />Estoy convencido de que las oportunidades siempre rodean a las personas.<br />El problema no es la falta de oportunidades, sino la falta de habilidad de ver estas preciosas oportunidades y así perderlas. Las oportunidades para el éxito en este mundo son tan grandes como es nuestra imaginación para soñarlas, pero no podemos verlas cuando estamos deprimidos con nosotros mismos y con el mundo. <br />Cuando yo era un jovencito, me deleitaba ir al parque de la ciudad antes de Pascuas para unirme a otros chicos en la cacería anual de huevos. El primer año que fui aprendí una lección valiosa. Antes de que comenzara la cacería había ubicado un huevo debajo de un arbusto. Puse mi vista en ese huevo y rápidamente corrí hacia él cuando se inició la carrera. Otro muchacho lo vio también y me ganó. Me quedé desalentado pues pensaba que había pasado mi oportunidad.
Mientras estaba allí quieto mirando el suelo, otros chicos se escurrían por todos lados y encontraban otros huevos. Yo había permitido que una oportunidad perdida me impidiera buscar otros huevos. En lugar de tener una canasta llena de huevos, volví a casa con las manos vacías. ¿Por qué? Fracasé en darme cuenta de que había muchos más huevos en el parque que esperaban ser encontrados por quien pudiera verlos.
¿Qué son los inventores? Gente que ve la oportunidad en las cosas que otros no ven, personas cuyos sentidos están vivos a las posibilidades creativas. Los inventores fracasan muchas veces; sin embargo, se dan cuenta que cuanto más trabajan, cuanto más estudian y cuanto más de cerca miran, mayores son las posibilidades de tener éxito.
3. La oportunidad viene más de una vez, si constantemente golpeamos a su puerta<br />La oportunidad no es una mera posibilidad o un acontecimiento fortuito. Con frecuencia usted deberá producir sus oportunidades. En un estudio que se hizo sobre cuatrocientos eminentes hombres y mujeres del siglo pasado, los investigadores concluyeron que tres cuartas partes de estas celebridades habían tenido una discapacidad en su juventud por tragedias, incapacidad o grandes frustraciones, y habían superado estos problemas para alcanzar las posiciones de renombre y hacer sus contribuciones para otros. No tenga autocompasión si está limitado en sus habilidades y talentos. El mundo está lleno de oportunidades detrás de las puertas cerradas, así que, comience a golpearlas.
4. Las oportunidades vienen más de una vez, si estamos deseosos de intentar otras avenidas para alcanzar nuestra meta
Tal vez, perdió la primer marea. ¿Hay otra? Quizás debería intentar un puerto distinto. ¿No hay más que una forma de subir a la montaña del éxito? No se desanime o sienta que sus oportunidades de ser feliz se han ido para siempre. Siéntese, analice, planifique y luego muévase hacia su meta, vaya por otro camino.
El básquetbol fue muy importante para mí mientras crecía. Durante el verano los jugadores fueron a un campamento por un par de semanas para desarrollar sus habilidades y aprender otras nuevas. No pude ir al campamento por causa de otros compromisos. Sentí que había perdido la oportunidad y que eso iba a influir sobre mis chances de ser primero. En lugar de llorar sobre la oportunidad perdida, desarrollé otro plan. Entrené dos veces al día durante el verano para cubrir mi ausencia en el campamento. ¡Mi estrategia resultó!
 
¿Cuál es su estrategia cuando la oportunidad se ha ido? Recuerde: habrá otra chance si es paciente, busque, golpee y desee transitar por otro camino a fin de alcanzar la misma meta.<br />Las oportunidades de éxito en este mundo son tan grandes como es nuestra imaginación para soñarlas, pero no podemos verlas cuando estamos deprimidos con nosotros mismos y con el mundo.
Los inventores fracasan muchas veces; sin embargo, se dan cuenta que cuanto más trabajan, cuanto más estudian y cuanto más de cerca miran, mayores son las posibilidades de tener éxito.
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                <pubDate>Fri, 14 Dec 2012 09:49:16 -0200</pubDate>
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                    <item>
                <title><![CDATA[5 formas de marcar la diferencia - @john-maxwell]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/john-maxwell/blog/486/5-formas-de-marcar-la-diferencia</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/john-maxwell/blog/486</guid>
                <description><![CDATA[

Mensaje de John Maxwell <br /><br />Cuando sirves a las personas o influyes en ellas de manera positiva, y las animas a pasar por lo que otras recibieron, creas una cadena de impacto que sobrepasará tu vida.
A menudo digo que la vida es un maratón. Sin embargo, creo que es una hazaña mucho mayor que esta.<br /> 
Cuando los atletas se organizan en la pista para una carrera de maratón, saben que la meta les espera exactamente a los cuarenta y dos kilómetros. Para los corredores muy buenos, la meta la alcanzan más o menos a las dos horas y diez minutos.<br /> 
Antes de comenzar saben más o menos cuánto tiempo les tomará llegar al final. Y aunque corran casi siempre en carreteras abiertas, con frecuencia la ruta termina en un estadio de fanáticos que los vitorean.<br />La carrera de la vida es muy diferente porque uno nunca sabe dónde está la meta hasta que en realidad la cruza. Mientras escribo esto, he corrido la carrera de mi vida durante cinco décadas y media.<br /> 
No sé dónde ni cuándo llegará a su fin mi carrera, pero me imagino que estoy en algún punto de la segunda mitad de esta. A lo mejor tú te encuentras cerca del punto de arrancada de tu carrera, o quizá estés cerca de la meta, pero sabes que estás en la carrera. Cuando leo que estamos «rodeados de una multitud tan grande de testigos» y que «corramos con perseverancia la carrera que tenemos por delante» (Hebreos 12:1), me imagino corriendo en un estadio lleno con los gigantes de la fe. Sin embargo, a diferencia de la Olimpiada , no estoy entrando al estadio para finalizar la carrera. Estoy a mitad de la carrera para recibir el ánimo de las personas de fe que me están viendo correr. Únete a mí. Tú y yo podemos entrar juntos al estadio.<br /> 
Mientras corremos por un tiempo en la pista oval, podemos recibir el brío de la multitud. Nos están inspirando a correr más rápido y con más seguridad, no solo en el estadio, sino también atrás, en la carretera abierta. Y eso servirá para fortalecernos y mantenernos corriendo hasta que el Creador nos diga que hemos terminado.<br /> 
Cuando tú y yo entramos al estadio y comenzamos nuestro primer circuito de la pista, vemos a un anciano que se pone de pie para saludarnos. Su rostro está desgastado, sus manos son huesudas y cojea un poco al andar. Es más anciano que cualquier otro ser humano que hayamos visto. Mientras nos acercamos a él, nos sorprendemos al descubrir que se las ingenia para caer junto a nosotros. Se vuelve y nos dice: «Una persona puede marcar la diferencia». Continúa: «Lo sé porque cuando Dios decidió destruir la tierra con agua, hizo un pacto conmigo a fin de que no pereciera la humanidad» (Génesis 8:21). Nos damos cuenta, por supuesto, que es Noé. La Biblia dice que vivió novecientos cincuenta años. Un logro bastante considerable. Sin embargo, es nada comparado a la manera en que disfrutó su vida. Su justicia salvó a la humanidad de la extinción.<br /> 
El libro de Génesis explica la condición del mundo durante el tiempo de Noé. Dice: Al ver el Señor que la maldad del ser humano en la tierra era muy grande, y que todos sus pensamientos tendían siempre hacia el mal, se arrepintió de haber hecho al ser humano en la tierra, y le dolió en el corazón. Entonces dijo:«Voy a borrar de la tierra al ser humano que he creado. Y haré lo mismo con los animales, los reptiles y las aves del cielo. ¡Me arrepiento de haberlos creado!» Pero Noé contaba con el favor del Señor. (6:5-8, énfasis añadido) Mientras corremos con Noé, nos da palabras de ánimo que nos muestran cinco maneras en que podemos marcar la diferencia. <br /><br />Dice:
1. Puedes marcar la diferencia por tu familia
Viviendo una vida de integridad y obediencia a Dios siempre tendremos el potencial de influir positivamente en otros. No todas las veces lo vemos mientras peleamos la buena batalla, pero ocurre exactamente igual.
Dios escogió a Noé para construir un arca debido a la manera en que vivía. Por fortuna, su obediencia no solo lo benefició a él. También salvó a su familia. Génesis 7:1 dice: «Entra en el arca con toda tu familia, porque tú eres el único hombre justo que he encontrado en esta generación». Ese familiar tuyo se beneficia más cuando haces lo que es bueno.<br /> 
2. Puedes marcar la diferencia por la creación de Dios <br />Nunca jamás desempeñará alguien el papel tan especial que representó Noé, pero tú no tienes que ser un Noé para distinguirte en tu mundo. Cada uno de nosotros puede lograr que el lugar en que está sea mejor de como lo encontró. Piensa en la manera que puedes mejorar tu pequeño rincón del mundo.
3. Puedes marcar la diferencia por las generaciones futuras <br />En cierta ocasión, un joven observaba a un hombre que tenía más de ochenta años que estaba sembrando un huerto de manzanos. El anciano amorosa y cuidadosamente preparó el terreno, plantó los diminutos vástagos y les echó agua. Después de estar mirándolo por un rato, el joven dijo:
«Usted no espera que va a comer manzanas de esos árboles, ¿verdad?» <br />«No —replicó el anciano—, pero alguien lo hará».
Tus acciones ayudarán a esos que te seguirán. Debido al pacto de Dios con Noé, tenemos la seguridad de que no corremos el riesgo de la destrucción mundial por un diluvio. Los habitantes de la tierra todavía están recibiendo el beneficio que vino de la vida de un hombre justo. Asimismo, tú y yo también podemos beneficiar a las generaciones futuras. Cuando sirves a las personas o influyes en ellas de manera positiva, y las animas a pasar por lo que otras recibieron, creas una cadena de impacto que sobrepasará tu vida.<br /> 
4. Puedes marcar la diferencia por Dios <br />Con demasiada frecuencia fracasamos en darnos cuenta de nuestra importancia para Dios. Las Escrituras dicen: «El Señor recorre con su mirada toda la tierra, y está listo para ayudar a quienes le son fieles» (2 Crónicas 16:9). Dios siempre está buscando a alguien que se ponga en la brecha por él y desea ser colega de las personas que lo aman.<br /> 
Ese fue el caso de Noé. Dios se desalentó con la gente que creó. Sin embargo, Noé encontró el favor a los ojos de Dios y dio pie a que se salvara la humanidad. Debido a su relación con Dios, Noé cambió el curso de la historia.<br /> 
5. Puedes marcar la diferencia a cualquier edad <br />Algunas personas quieren ponerse restricciones de acuerdo con su talento, inteligencia o experiencia. Otras se preocupan por la edad. Sin embargo, para Dios, una persona puede marcar la diferencia, independientemente de las circunstancias o la situación. La edad no significa nada para Dios. Cuando Jesús alimentó a los cinco mil, un muchacho ofreció panes y pescados (Juan 6:1-13). Y en el caso de Noé, cuando comenzó a llover y entró en el arca, ¡tenía seiscientos años de edad! Tú nunca eres demasiado viejo, ni demasiado joven, para marcar la diferencia por Dios.
Palabras de ánimo de Noé
Mientras terminamos el circuito de la pista y nos acercamos a la meta de nuestro tiempo juntos, Noé nos da rápidamente unas últimas gemas de sabiduría:
«No teman destacarse en una multitud. Sé lo que significa quedarse solo. Nadie me animó a seguir a Dios, pero me mantuve firme por él, incluso cuando todos los demás en el mundo adoptaron una postura contraria a la mía. Los que marcan la diferencia son diferentes. No permitan que nadie les cause molestias».
«No teman hacer algo por primera vez. Era muy raro construir un barco lejos de cualquier mar o río para que pudiera flotar. De modo que, como nunca antes había llovido, nadie se imaginaba siquiera un diluvio. Sin embargo, estaba más preocupado por obedecer a Dios que de que me tomaran por loco. No permitan que las palabras: «¡Eso nunca se ha hecho!» les impidan hacer lo que les pide Dios».
«Cuando vean un arco iris, recuerden que una sola persona pudo marcar la diferencia. Nunca había visto un arco iris hasta después que terminé lo que Dios me pidió. Colocó el arco iris en el cielo como un pacto para la humanidad de que nunca más destruiría el mundo con agua. La próxima vez que vean un arco iris, piensen en la promesa de Dios para ustedes: ¡Pueden marcar la diferencia!»
Oración de Noé por nosotros:
Querido Señor Por favor, ayuda a mis compañeros de carrera a que comprendan el poder de una sola persona. Háblales acerca de la tarea única. Llámalos a hacerla y dales la voluntad y el poder de seguir a través de ella a fin de que puedan también marcar la diferencia. Amén Y con eso, Noé tomó su lento modo de andar y se despidió de nosotros. Vimos cómo volvía a su lugar en las gradas y luego notamos que una mujer vino a correr con nosotros.
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                <pubDate>Wed, 03 Oct 2012 09:25:42 -0300</pubDate>
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                    <item>
                <title><![CDATA[Un sueno no es suficiente - @john-maxwell]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/john-maxwell/blog/481/un-sueno-no-es-suficiente</link>
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                <description><![CDATA[

Para poder concretar un sueño, la emoción no es suficiente, hay que añadirle constancia, habilidad, talento y disciplina.
1 Corintios 12:4-7 "Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho".
Casi siempre escucho de la gente, "yo solo tengo un sueño".
 <br />Tener un sueño y satisfacer un sueño son dos cosas distintas. Déjeme decirle algo más, si su sueño no esta de acuerdo con sus capacidades, será una pesadilla.
Veo mucha gente que tiene sueños poco realistas. Entienda por favor que no estoy intentando romper sus esperanzas o sugerir que usted escuche los pesimistas que intentan disuadirle que lo que usted quiere es imposible cuando usted sabe en lo profundo de su corazón que puede hacerlo.
Simplemente le estoy dando un aviso de la realidad porque si usted no tiene la aptitud o el nivel de habilidad para hacerlo, va a tener algunas frustraciones verdaderas y va a tener que cambiar su nivel de pensamiento.
Por ejemplo, amo la música y quisiera ser un gran cantante; pero hay un problema – se puede decir que es de menor importancia, pero yo pienso que es de vital importancia -- yo no puedo cantar. ¿No es tremendo cuando usted puede oír la música en su cabeza, pero cuando usted abre su boca para cantar, su voz no viene en la forma correcta?.
Afortunadamente para la gente, conozco que no puedo cantar, así que no la torturo con mis chillidos. He estado en lugares donde había una persona cantando, quién no sabía que no podría cantar. Yo no sé sobre usted, pero he encontrado gente a mi alrededor que han dicho, "usted sabe, alguien debería ir allá arriba y decirle que no sabe cantar " Aquí está el problema: no puedo cantar, pero mi sueño es ser un gran cantante de ópera, o me frustraré o torturaré audiencias por todas partes, quiénes no tendrán el corazón para decirme: ¿Puedo decirle algo? Eso no va a suceder, usted no va a ser un gran cantante de opera. No por carecer de deseo o de sueño. No va a suceder porque no soy bueno en esa área, carezco simplemente de capacidad.
Muchas veces, la gente trabaja en sus debilidades. No trabaje en sus debilidades. En una escala apartir del un al diez, si usted esta dos, en algo, no pase mucho tiempo en intentar mejorar en esa área. Si trabaja en ella difícilmente llegara a ser cuatro. Es decir si tomo lecciones de música y canto y traigo toda clase de gente alrededor de mí para ayudarme a cantar, después de dos o tres años, gastando mucho dinero y trabajo, no voy a poder cantar. Si usted es dos y va hasta cuatro, está un poco debajo del promedio. Conozco a mucha gente que intenta hacer las cosas a medias, quisiera que la gente se parara y tome esto en serio. El promedio nunca le ayudara a conseguir lo que quiere.<br />"Pues así como cada uno de nosotros tiene un solo cuerpo con muchos miembros, y no todos estos miembros desempeñan la misma función, también nosotros, siendo muchos, formamos un solo cuerpo en Cristo, y cada miembro está unido a todos los demás" . Romanos 12:4-5
No trabaje tanto en sus debilidades porque si trabaja en sus debilidades, en el mejor de los casos va a ser un mediocre. Usted tiene que encontrar sus fortalezas; tiene que descubrir en que es excelente. Si usted es seis en algo, puede llegar a ser siete u ocho. La gente paga por un ocho. Cuando se pregunte si esta haciendo lo que quiere hacer, necesita ser honesto consigo mismo,antes de invertir tiempo y energía en ello. A propósito, cuando digo no trabaje en sus debilidades, yo estoy hablando de sus habilidades y capacidades. La ilustración personal que di era de mí como cantante. Hay tres debilidades que usted necesita trabajar siempre, pero no tienen nada que ver con sus habilidades.
Las tres debilidades que usted tiene que trabajar son:
1. Cuestiones de actitud. Si usted tiene una mala actitud, mejórela porque su actitud le descalificará. Conozco a varias personas que tienen un gran potencial, pero su actitud descalifica su vida.
2. Cuestiones de disciplina. Trabaje en sus problemas de disciplina si usted es débil. Si no puede conseguir tiempo, si carece de iniciativa, si es perezoso, usted no lo hará.
3. Cuestiones de relación. Usted debe mejorar el trabajo sobre sus cuestiones de relación, porque si la gente no se siente a gusto con usted, no concordara con ellos. Recuerde, la gente no irá junto a usted si no pueden lograr cosas juntos.
Déjeme darle cinco preguntas rápidas para determinar sus habilidades.
1. ¿Tengo experiencia en mi área deseada?<br />2. ¿He tenido algún éxito en mi área deseada?<br />3. ¿Tengo algún entrenamiento en mi área deseada?<br />4. ¿Conozco lo que es esencial en mi área deseada?<br />5. ¿Conozco alguien, que haya tenido éxito en mi área deseada?
Yo amo esta cita: "Encuentra algo que te guste hacer demasiado y que tu estarías contento de hacer por nada a cambio".
Entonces apréndelo a hacer, de tal manera que la gente este feliz de pagar por ello. Esta es la manera de vivir. No se preocupe por lo que tenga que pagar y que clase de beneficios traerá, haga algo que usted ame y hágalo tan bien que después a usted le pagaran por hacerlo. Si es usted capaz en algo y contesta esta cinco preguntas, estará en el camino de hacerlo.
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                <pubDate>Wed, 19 Sep 2012 11:32:32 -0300</pubDate>
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                    <item>
                <title><![CDATA[Fortalecerse en tiempos de fracaso - @john-maxwell]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/john-maxwell/blog/450/fortalecerse-en-tiempos-de-fracaso</link>
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                <description><![CDATA[

Por John Maxwell<br />Se tiene que correr el riesgo, porque el mayor peligro de la vida es no arriesgar nada. La persona que no arriesga nada no hace nada, no tiene nada y no es nada.<br /><br />    Hay ciertas tormentas en la vida de la persona que contribuyen a que la actitud se estrelle. Estas tres tormentas que trato son predominantemente internas, no externas. Son parte de nosotros y deben ser tratadas constructivamente para que traigan paz y produzcan una actitud sana.
El temor al fracaso<br />La primera tormenta interna es: el temor al fracaso.<br />Hemos tenido muchas maneras de enfrentarnos con eso. Algunas personas son tan determinantes que dicen: «Si no tienes éxito la primera vez, destruye toda evidencia de que lo intentaste».<br />Fracaso: Lo escondemos, lo negamos, lo tememos, lo desconocemos, y lo odiamos.
Hacemos todo menos aceptarlo. Por aceptación no quiero decir resignación y apatía. Quiero decir entendimiento que el fracaso es un paso necesario hacia el éxito. El hombre que nunca cometió una equivocación nunca hizo nada.<br />Me gusta leer las vidas de los grandes hombres. Una realidad constante en todos es que experimentaron fracasos. En efecto, la mayoría de ellos comenzaron siendo fracasando.
Cuando el gran pianista polaco Ignace Paderewsky decidió estudiar piano, su profesor de música le dijo que sus manos eran demasiado pequeñas para dominar el teclado.
Cuando el gran tenor italiano Enrico Caruso presentó su solicitud para aprender canto, el maestro le dijo que su voz sonaba como el viento que silbaba por la ventana.
Cuando el gran estadista de la Inglaterra victoriana, Benjamín Disraeli intentó hablar en el Parlamento por primera vez, los parlamentarios le pidieron que se sentara y se rieron cuando dijo: «Aunque ahora me siente, vendrá el tiempo en el que me oirán».<br />Henry Ford olvidó poner una marcha de reversa en su primer carro. Thomas Edison gastó dos millones de dólares en una invención que demostró ser de poco valor.
Muy pocos lo hicieron bien la primera vez. Fracasos, repetidos fracasos, son las huellas que hay en el camino hacia el éxito. La vida de Abraham Lincoln demostró que la única vez en que no se fracasa es cuando se hace algo y da resultado. Podemos y debemos «caer» e irnos de bruces hacia el éxito.<br />Aceptar el fracaso en el sentido positivo, es algo efectivo cuando usted cree que el derecho a fracasar es tan importante como el derecho a triunfar. La mayoría de las personas rara vez valoran su buena salud, hasta que se enferman. El experimentar los problemas nos da un gozo más grande en nuestro progreso si aceptamos el fracaso como un proceso importante para llegar a nuestra meta.
Es imposible triunfar sin sufrir. Si tiene éxito y no ha sufrido, es que alguien ha sufrido por usted; y si está sufriendo sin tener éxito, tal vez alguien tendrá éxito por usted. Pero no hay éxito sin sufrimiento.
Unos años atrás, hablando en Dallas, hice una encuesta entre líderes de iglesias, preguntándoles: «¿Qué es lo que les impide hacer una gran obra para Dios? La respuesta general fue: «El temor al fracaso». Inmediatamente les hablé sobre el fracaso. Mi mensaje de clausura en una conferencia donde los pastores habían visto y oído historias de éxito, fue sobre: «fallas, fracasos y meteduras de pata». Todo el contenido de ese discurso de cuarenta y cinco minutos consistió en un relato de todos mis programas que habían fracasado. La audiencia rió histéricamente mientras confesaba abiertamente mis muchas equivocaciones. ¿Por qué? Había reconocido el fracaso y les había dado permiso para hacer lo mismo.
Reuben Welch, autor de En verdad nos necesitamos el uno al otro, dijo simplemente nos preocupamos de sobrevivir y conservar el status quo, defendemos una reputación que reprime el progreso y llega a ser autolimitante. Después de oír ese mensaje hice una placa que decía: «No tengo que sobrevivir solamente».
Nuestro Señor no sólo enseñó esta verdad sino que también la demostró. Dijo que morir, no vivir, era la clave para la efectividad (véase Jn 15.13). Demostró esta verdad en el Calvario. Se convirtió en un ejemplo visible de sus palabras. Ciertamente el «síndrome de supervivencia» no era parte de la vida de Jesús.<br />El apóstol Pablo lo entendió en su vida (véase Gl 2.20).
Tertuliano, un apologista del segundo siglo, se refirió al asunto de sobrevivir, durante los primeros años de la historia de la iglesia. Algunos cristianos hacían ídolos como profesión. Cuando habló con ellos le dijeron: «Debemos vivir». Tertuliano les devolvió la pregunta: «¿Deben ustedes vivir?» ¿Cuál era su punto de vista? Que es más importante obedecer a Dios que preocuparse de sobrevivir.
Tal vez las palabras de William Arthur Word nos animarán a no pensar en «sobrevivir» y por eso perder nuestro temor de fracasar:<br />Si usted es sabio, olvídese de la grandeza. Olvide sus derechos, pero recuerde sus responsabilidades.
Olvide sus inconveniencias, pero recuerde sus bendiciones. Olvide sus propios logros, pero recuerde su<br />deuda con los demás. Olvide sus privilegios, pero recuerde sus obligaciones... olvídese de la<br />grandeza.
Corra el riesgo. Trepe y súbase a la rama donde está el fruto. Muchas personas están todavía abrazadas del tronco del árbol, preguntándose por qué no reciben el fruto de la vida. Muchos líderes potenciales nunca lo logran porque se quedan atrás y dejan que otro corra el riesgo. Muchos receptores po-tenciales nunca recibieron nada porque no dieron un paso fuera de la multitud y lo pidieron. Santiago nos dice: «No tenemos porque no pedimos». En realidad no pedimos porque tememos el rechazo. Por eso no corremos el riesgo.<br /><br />Reír es correr el riesgo de parecer tonto.<br /><br />Llorar es correr el riesgo de parecer sentimental.<br /><br />Acercarse a otro es correr el riesgo de involucrarse.Demostrar sus sentimientos es correr el riesgo de demostrar su verdadero yo. Poner sus ideas, sus sueños, delante de la gente es correr el riesgo de perderlos. Amar es correr el riesgo de no ser amado. Vivir es correr el riesgo de morir. Esperar es correr el riesgo de desesperar.
Tratar es correr el riesgo de fracasar.<br />Se tiene que correr el riesgo, porque el mayor peligro de la vida es no arriesgar nada. La persona que no arriesga nada no hace nada, no tiene nada y no es nada. Puede evitar sufrimiento y dolor, pero no puede aprender, crecer, sentir, cambiar, amar, vivir. Encadenado por estas certezas, es esclavo, ha perdido su libertad.
El temor al fracaso se aferra de aquellos que se toman demasiado en serio. Mientras crecemos, pasamos mucho tiempo preocupándonos de lo que el mundo piensa de nosotros. Cuando llegamos a la madurez nos damos cuenta que el mundo ni se fijó en nosotros todo el tiempo que nos preocupamos. Hasta que aceptemos que el futuro del mundo no depende de nuestras decisiones, no olvidaremos las equivocaciones pasadas.
La actitud es el factor determinante respecto a si nuestros fracasos nos edifican o nos aplastan. La persistencia de una persona que se topa con un fracaso es una señal de una actitud saludable. ¡Los ganadores no renuncian! El fracaso se vuelve devastador y hace que nuestra actitud se estrelle, cuando renunciamos. Aceptar el fracaso como final es ser finalmente un fracasao.<br />Nada en el mundo puede tomar el lugar de la persistencia. No lo hará el talento; nada en el mundo es más común que hombres de talento sin éxito. El genio no lo hará; el mundo está lleno de ruinas educadas. Solamente la per-sistencia y la determinación son «omnipotentes».
Una clave para fortalecerse en tiempos de fracaso es mirar a nuestro Creador y nuestro principal motivador.<br />Cuando parece que he fracasado...<br />Señor, ¿quieres decirme algo?<br />Porque...<br />El fracaso no significa que soy un fracasado; significa que todavía no he triunfado.<br /><br />El fracaso no significa que no he logrado nada; significa que he aprendido algo.<br /><br />El fracaso no significa que he sido un tonto; significa que tuve suficiente fe para experimentar.<br /><br />El fracaso no significa que he sido desgraciado; significa que me atreví a probar.<br /><br />El fracaso no significa que no lo tengo; significa que lo tengo de una manera diferente.<br /><br />El fracaso no significa que soy inferior; significa que no soy perfecto.<br /><br />El fracaso no significa que he desperdiciado mi tiempo; significa que tengo una excusa para comenzar otra vez.<br /><br />El fracaso no significa que debo darme por vencido; significa que debo tratar con más ahínco.<br /><br />El fracaso no significa que nunca lo haré; significa que necesito más paciencia.<br /><br />El fracaso no significa que me has abandonado; significa que debes tener una mejor idea para mí. Amén.
El miedo al desalientoLa segunda tormenta dentro de nosotros que puede provocar que nuestra actitud se estrelle es el miedo al desaliento.<br />Elías es uno de mis personajes favoritos de la Biblia. Nunca un hombre de Dios tuvo un momento de mayor alegría que el que tuvo él en el Monte Carmelo. Persistencia, fe, poder, obediencia y oración efectiva caracterizaron a Elías cuando estaba frente a los adoradores de Baal. Pero esa victoria de 1 Reyes 18 fue seguida por el desaliento de 1 Reyes 19. Su actitud cambió de persistencia delante de Dios a inculpamiento a Dios por sus problemas. El temor reemplazó a la fe.
El poder desapareció frente a la lástima y la desobediencia reemplazó a la obediencia. ¡Cuán rápidamente cambian las cosas! ¿Le parece esto familiar?<br />Cuatro pensamientos sobre el desaliento:<br />Lea l Reyes 19 y descúbralos:<br /><br />Primero, el desaliento lastima nuestra imagen (v. 4).El desaliento nos hace vernos menos de lo que somos. Esto llega a ser más grave cuando nos damos cuenta de que no podemos actuar de una manera incongruente con la forma en que nos vemos a nosotros mismos.<br /><br />Segundo, el desaliento nos hace evadir nuestras responsabilidades (v. 9).Los elías de la vida se forman en los montes carmelos no en las cuevas. La fe nos hace ministrar. El temor nos trae solamente miseria.<br /><br />Tercero, el desaliento nos hace culpar a otros por nuestros apuros (v. 10).<br /><br />Cuarto, el desaliento empaña los hechos (v. 18).<br />De uno a siete mil. No hay duda: El desaliento había significado un número en este gran profeta. Y si eso sucede a los grandes hombres, ¿qué podemos pensar de nosotros? El desaliento es contagioso.<br />Todos estamos sujetos a las corrientes de desaliento que pueden arrastrarnos hasta una zona peligrosa. Si conocemos las causas del desaliento, podemos evitarlo con más facilidad.<br />El desaliento viene cuando nosotros:<br /><br /><br />Sentimos que la oportunidad de triunfar se ha ido. La prueba del carácter es ver qué es lo que lo puede detener.<br /><br />Nos volvemos egoístas. Por lo general, las personas desalentadas piensan mucho en una sola cosa: en ellos mismos.<br /><br />No tenemos éxito en nuestros intentos de hacer algo.<br /><br />Carecemos de propósito y planificación.Otra caraterística del desaliento es la inactividad. Rara vez ve usted a una persona desalentada corriendo y tratando de ayudar a otros. Cuando usted está desalentado tiende a apartarse. Muchas veces el desaliento viene luego de una victoria. Ese fue el caso de Elías. Tal vez necesitaba otro monte Carmelo para levantar su espíritu.<br />Cuando carecemos de propósito carecemos de realización.<br />La vida de Thomas Edison estaba llena de propósito. Cuando hablaba de su éxito, decía:<br /><br />Los factores más importantes de la invención pueden ser descritos en pocas palabras. (1) Conocimiento definido de lo que deseamos lograr. (2) Fijación de la mente en ese propósito, con persistencia para buscar lo que se persigue, utilizar lo que se sabe y lo que se puede recibir de los demás. (3) Perseverancia en probar, sin importar las veces que haya fallado. (4) Rechazo a la influencia de los que han tratado lo mismo, sin éxito. (5) Obsesión con la idea de que la solución al problema está en alguna parte, y se encontrará.
Cuando un hombre predispone su mente para resolver cualquier problema, puede, al principio, toparse con grandes dificultades, pero si continúa buscando, con toda seguridad encontrará alguna clase de solución. La desventaja en la mayoría de las personas, es que desisten antes de comenzar.<br /><br />Pasos para salir del desaliento:<br />Quizás ahora mismo usted se sienta totalmente desalentado, creyendo que es muy poco lo que puede hacer para vencer los sentimientos de frustración e inutilidad. Pero hay algunos pasos que puede dar para salir de esa postración.<br /><br />a. Acción positiva<br />Enfrente el problema. Cuando se sienta desalentado, actúe. Nada nos libra del desaliento más rápidamente que dar pasos positivos hacia la solución del problema.
Cuenta un poeta que caminando en su jardín vio un nido de pájaro en el suelo. La tormenta había sacudido el árbol y desbaratado el nido. Mientras musitaba triste sobre la destrucción del hogar del pajarito, levantó la vista y lo vio haciendo uno nuevo en las ramas.
b. Pensamiento positivo<br />Hace poco leía una breve pero estimulante biografía de Thomas Edison escrita por su hijo. ¡Qué personaje tan sorprendente! Gracias a su genio disfrutamos del micrófono, el fonógrafo, la luz incandescente, la batería de placas, las películas habla-das y más de mil otras invenciones. Pero tras todo eso había un hombre que rehusaba desanimarse. Su optimismo contagioso influyó en todos cuantos lo rodeaban.
Su hijo recuerda una fría noche de diciembre en 1914. Experimentos infructuosos con la batería de placas alcalinas de hierro y níquel, un proyecto en el que trabajó diez años, habían puesto a Edison en la cuerda floja, económicamente. Estaba solvente sólo por las ganancias provenientes de la producción de películas y discos.
En esa noche de diciembre, el grito de «¡fuego!» se escuchó por toda la planta. El fuego había brotado en el cuarto de películas. En pocos minutos, todos los componentes almacenados, celuloide para discos y películas y otros artículos inflamables, ardían. Acudieron compañías de bomberos de ocho pueblos cercanos, pero el calor era tan intenso y la presión del agua tan baja que los intentos por dominar las llamas fueron inútiles. Todo se destruyó.<br />Al no encontrar a su padre el hijo se preocupó. ¿Estaba a salvo? Con todos sus bienes destruidos, ¿cómo estaba su espíritu? Entonces vio a su padre que corría hacia él.
«¿Dónde está mamá?», gritó el inventor. «¡Búscala, hijo!, ¡dile que venga y reúna a todos los amigos! ¡Nunca más verán un incendio como este!»<br />En la madrugada, mucho antes del amanecer, con el fuego ya bajo control, Edison reunió a sus empleados y les hizo un anuncio increíble:<br />«¡Reconstruiremos!»
Dirigiéndose a uno de sus hombres, le dijo que alquilara toda la maquinaria que encontrara en el área. A otro le dijo que consiguiera una grúa. Luego, como se le ocurriera de pronto, añadió: «Oh, a propósito, ¿alguno de ustedes sabe dónde podemos conseguir dinero?»<br />Más tarde, explicó: «Siempre pode-mos sacar ventaja de un desastre. Lo que ha pasado es que limpiamos un poco de cosas viejas. Ahora construiremos algo más grande y mejor sobre las ruinas». Después de un momento, bostezó, enrolló su saco para que le sirviera de almohada, se acurrucó sobre una mesa e inmediatamente se quedó dormido.
c. Ejemplo positivo<br />Sucedió en Asia del suroeste en el siglo XIV. El ejército del conquistador asiático, emperador Tamerlane (descen-diente del Gengis Khan), había sido derrotado y dispersado por un poderoso enemigo. El mismo Tamerlane estaba escondido en un pesebre abandonado mientras las tropas enemigas recorrían la comarca.
Estando allí, desesperado y vencido, Tamerlane observó a una hormiga tratando de llevar un grano de maíz por una pared perpendicular. El grano era más grande que la hormiga. El emperador contó sesenta y nueve intentos de la hormiga por llevar el granito. Sesenta y nueve veces se le cayó, pero en la número setenta logró empujar el maíz por la pared.
Tamerlane se puso de pie de un salto y gritó. ¡Él también triunfaría al fin! Y así fue. Reorganizó sus fuerzas y puso al enemigo en fuga.
d. Persistencia positiva<br />Dos sapos cayeron en una lata de crema —por lo menos así me lo contaron. Los lados de la lata eran altos y resbalosos, la crema era profunda y fría. «Oh, ¿qué voy a hacer?», —dijo el número uno, «¡es el destino —no hay quién me ayude— adiós amigo, adiós mundo cruel!» Y aún llorando, se hundió. Pero el número dos, de naturaleza más recia, chapoteó de sorpresa, y limpiándose la crema de la cara y secándose la crema de los ojos, dijo: «Por lo menos nadaré un poco». —O, así me lo han contado— «No significará nada para el mundo si un sapo más muere ahogado». Una o dos horas pataleó y nadó. Nunca se detuvo para lamentarse, sino que pataleó y nadó, y nadó y pataleó, hasta que salió arrastrándose por la mantequilla.
-Autor desconocido<br />Demasiadas veces nos desanimamos y aceptamos la derrota:<br />Abraham falló en una hora de emergencia, y en su debilidad dejó que un rey pensara que Sara, su esposa, era su hermana. Jacob engañó a su hermano y le quitó los derechos de primogenitura. Moisés perdió, por su impaciencia, el derecho de entrar en la tierra prometida. Y David, el hombre «según el corazón de Dios», manchó su nombre con adulterio y asesinato. Elías también estuvo trastornado y oró pidiendo su muerte.
Pero —y esto es lo más importante de todo— todos estos hombres, después de estas tragedias, siguieron adelante y ganaron grandes victorias.<br />¿Ha sufrido derrota o desaliento últimamente? Depende de usted decidir cómo tratará las derrotas de la vida. Ningún hombre va por la vida sin encontrar derrotas de vez en cuando. Cuando eso le suceda a usted, ¡no desmaye! El misionero E. Stanley Jones decía que había adoptado este lema para su vida: «Cuando la vida te dé una patada, ¡que esa patada te lance hacia adelante!» ¡Una solución sabia! Cualquiera puede comenzar, pero solamente alguien de buena estirpe puede terminar.
Hace mucho tiempo, Harold Sherman escribió un libro titulado Cómo convertir el fracaso en éxito, en el que da un «Código de persistencia». Si usted se da por vencido muy fácilmente escriba lo que está a continuación y léalo a diario:<br /><br />Nunca me daré por vencido mientras sepa que tengo la razón.<br /><br />Creo que todas las cosas obrarán a mi favor si me sostengo hasta el final.<br /><br />Tendré ánimo y no desmayaré frente a las probabilidades.<br /><br />No permitiré que nadie me intimide ni me separe de mis metas.<br /><br />Lucharé para vencer todos los impe-dimentos físicos y las contrariedades.<br /><br />Trataré una y otra vez, y todavía una vez más para realizar lo que quiero.<br /><br />Obtendré fe y fortaleza al saber que todos los hombres y mujeres con éxito lucharon contra la derrota y la adversidad.<br /><br />Nunca me rendiré al desaliento o la desesperación no importa con qué obstáculos aparentes me enfrente.La contención del pecado<br />La tercera tormenta que sopla dentro de nosotros y hace perder la altura a nuestra actitud hasta que se estrella es: la contención del pecado. Pablo nos escribe sobre el conflicto de dos naturalezas dentro de él (Ro 7.15-25). Una dice: «Haz lo bueno», mientras la otra le arrastra hacia abajo.
Un cristiano recién convertido me contaba la frustración que sentía por no hacer siempre lo que era correcto y lo que él quería hacer.<br />Este hombre disciplinado me preguntó: «Pastor, ¿entiende cómo me siento?» Le dije: «Sí, Pablo se sentía igual». Busqué Romanos 7 y leí. Me interrumpió y me preguntó: «¿Dónde está ese pasaje? Necesito leerlo de nuevo».<br />Espero que haya leído también Romanos 8 donde Pablo habla de liberación. «Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu» (v. 1).
El Salmo 51 es conocido como la oración de David pidiendo perdón después de haber participado del pecado de adulterio y asesinato. En el Salmo 32, David deja constancia de cómo se sintió durante el tiempo en que trató de encubrir su pecado: «Mientras callé, se envejecieron mis huesos en mi gemir todo el día» (v. 3) Durante un año trató de vivir con una mala conciencia y una actitud caída. Finalmente, después de la confrontación con el profeta Natán, David oró a Dios pidiendo perdón (Sal 51.1, 2).<br />Es perdonado cuando acepta su culpa, reconoce su pecado y no culpa a Dios (vv. 3, 4).
Recibir perdón es una cosa; vencer el pecado es otra. David clama pidiendo poder purificador en los versículos 5 al 13. Su oración revela que hay ocho pasos para esa liberación, y para obtener poder para vencer el pecado.<br />Susana Wesley, madre de Juan y Carlos, dijo esta impactante verdad: «Lo que quiera que debilite tu razón, endurezca la sensibilidad de tu conciencia, oscurezca tu sentido de Dios, o te quite el gusto por las cosas espirituales, es pecado».
Tu actitud comienza a vacilar cuando el pecado entra en tu vida. Una naturaleza mezquina, dura y carnal nos invade, como resultado del pecado. Al principio es atractivo, luego aterrador; al principio es fascinante, luego alienante; al principio engaña, luego condena; promete vida y produce muerte; es lo más desilusionante del mundo.
Entender el problema es un buen primer paso para corregir tu perspectiva. Si tu actitud está en peligro de estrellarse, revisa los indicadores internos. Ve si temes al fracaso, o al desaliento o a contender con el pecado.<br /><br /> <br />Tu actitud comienza a vacilar cuando el pecado entra en tu vida. Una naturaleza mezquina, dura y carnal nos invade, como resultado del pecado. Al principio es atractivo, luego aterrador; al principio es fascinante, luego alienante; al principio engaña, luego condena; promete vida y produce muerte; es lo más desilusionante del mundo.
Entender el problema es un buen primer paso para corregir tu perspectiva. Si tu actitud está en peligro de estrellarse, revisa los indicadores internos. Ve si temes al fracaso, o al desaliento o a contender con el pecado.
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                <pubDate>Mon, 30 Apr 2012 10:23:27 -0300</pubDate>
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                    <item>
                <title><![CDATA[Aumentando la influencia - @john-maxwell]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/john-maxwell/blog/441/aumentando-la-influencia</link>
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                <description><![CDATA[

Por John Maxwell
Entrar en la tierra prometida era una tarea humanamente imposible, sin embargo, Josué estuvo dispuesto a aceptar el desafío.<br /><br />    Desde el principio Josué trató de hacer lo correcto. Procuró guiar al pueblo en la dirección que debía ir. La primera generación perdió la oportunidad de obedecer a Dios y prosperar. La siguiente generación no.<br />Josué no solo tenía razón, sino que trató de ser un modelo vivo. Como resultado, vivió consistentemente más allá de su capacidad como líder. Si usted desea hacer grandes cosas en su liderazgo, entonces trate de vivir de acuerdo al patrón que modeló Josué.
1. ORACIÓN<br />Josué fue un hombre de oración. Cuando Moisés regresó al campamento después de su tiempo con Dios, «el joven Josué, hijo de Nun, su servidor, nunca se apartaba de en medio del tabernáculo» (Éxodo 33.11). No se montó en el carro de su mentor. Josué desarrolló su relación personal con Dios.<br />«Nunca trates de explicar a Dios hasta que no le hayas obedecido. La única parte de Dios que entendemos es la que hemos obedecido».<br />—OSWALD CHAMBERS
2. OBEDIENCIA<br />El predicador y misionero Oswald Chambers dijo: «Nunca trates de explicar a Dios hasta que no le hayas obedecido. La única parte de Dios que entendemos es la que hemos obedecido». Josué obedeció a Dios como siervo, guerrero y líder. Cuando habló a los hijos de Israel para persuadirlos a entrar en Canaán, lo hizo como alguien que entendía a Dios. Los hebreos no compartían ese mismo entendimiento.<br />3. FE<br />La vida de Josué estuvo marcada por el valor, tanto cuando se opuso a los otros espías como al luchar contra los amalecitas. Y el valor no es otra cosa que la fe en acción.<br />Vivió según la siguiente fórmula: Valor + Obediencia hoy = Éxito mañana<br />Cuando la fe del líder es grande, él o ella puede hacer cualquier cosa. Como lo expresa el dicho: «Dios no pone límites a la fe; la fe no pone límites a Dios».
4. COMPROMISO<br />El nivel de compromiso de Josué se puede ver en su disposición de arriesgar su vida.Peleó en batallas en las que el número de enemigos lo superaba ampliamente, y los israelitas quisieron apedrearlo cuando le hizo frente. Pero nunca dejó de dar lo mejor de sí por lo que creía. Como dijo George Halas, la leyenda del fútbol: «Nadie que haya dado lo mejor de sí se ha arrepentido de ello».
5. ASOCIACIÓN<br />Durante la Segunda Guerra Mundial, el rey Jorge VI de Inglaterra animó a su pueblo con las siguientes palabras:
Dije al hombre que estaba a la puerta del patio: «Dame una luz para que pueda caminar seguro hacia lo desconocido». Y él me respondió: «Entra en la oscuridad, pon tu mano en la mano de Dios, y él será para ti mejor que la luz, y más seguro que un camino conocido».
A través de su asociación con Dios, Josué y los hijos de Israel fueron capaces de conquistar a Canaán. La conquista de Jericó muestra con toda claridad que la asociación con Dios supera toda otra ventaja.<br />La primera prioridad de Josué fue su carácter. Siempre valorizó lo que era correcto sobre lo popular. Esto le dio un fundamento firme sobre el cual edificar una mayor influencia.
LA INFLUENCIA DE JOSUÉ CRECIÓ DEBIDO A SU RELACIÓN CON MOISÉS<br />El otro factor importante para el aumento de la influencia de Josué fue el impacto que tuvo Moisés en su vida. Poco después que los hijos de Israel escaparan de Egipto, Moisés seleccionó a Josué para ser su ayudante. Era «uno de sus jóvenes» (Números 11.28). Dondequiera que fuera Moisés, Josué iba con él, fuera que subiera al Monte Sinaí o que se encontrara con Dios en el tabernáculo.
Después que los hebreos se negaron a entrar en la tierra prometida, continuó la relación de mentor a discípulo entre ellos. El proceso duró cuarenta años y culminó cuando Moisés impartió su autoridad al joven. En Deuteronomio 31.7 leemos: «Y llamó Moisés a Josué, y le dijo en presencia de todo Israel: Esfuérzate y anímate; porque tú entrarás con este pueblo a la tierra que juró Jehová a sus padres que les daría, y tú se la harás heredar». Después de la muerte de Moisés nadie cuestionó la autoridad de Josué.<br /><br /> <br />A. W. Tozer, predicador y escritor, dijo: «Dios está buscando personas por medio de las cuales pueda hacer lo imposible, ¡qué lástima que solo hagamos planes que podamos ejecutar por nosotros mismos!» Entrar en la tierra prometida y conquistar a su población era una tarea humanamente imposible, sin embargo, Josué estuvo dispuesto a aceptar el desafío. Y para el momento que tuvo su segunda oportunidad, ya poseía suficiente influencia sobre el pueblo para llevarlo consigo.
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                <pubDate>Mon, 09 Apr 2012 10:42:24 -0300</pubDate>
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                    <item>
                <title><![CDATA[Ayer termino anoche - @john-maxwell]]></title>
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Por Jonh Maxwell
 <br />Las personas alcanzan el éxito en sus vidas al enfocarse en el hoy. Quizá parezca trillado, pero hoy es el único tiempo que tiene.<br /><br /> <br />Es demasiado tarde para ayer y no puede depender del mañana. Es por eso que hoy es importante. La mayoría de las veces perdemos esto de vista ¿Por qué? Porque exageramos demasiado el ayer.<br />Nuestros éxitos y fracasos anteriores muchas veces parecen mayores en retrospectiva de lo que fueron en realidad.
Algunas personas nunca superan sus éxitos pasados. Las estrellas del baloncesto o las reinas al regresar a casa miran atrás a sus días de gloria y se definen por esos logros durante las siguientes dos décadas.
La persona que recibe una patente por un invento del cual podrá vivir de las ganancias el resto de su vida sin trabajar un día más. Un vendedor se queda en una crisis de cinco años después que lo reconocieron como Empleado del Año.<br />¿Por qué? Porque prefiere pasar más tiempo pensando en cuando estaba en la cima que tratar de llegar allí otra vez.
Aún peor son las personas que exageran lo que podrían haber hecho. Es probable que los escucharas decir: “Mientras más viejo, mejor era”. Es un fenómeno curioso: Las personas que eran atletas, llegan a los treinta y de repente creen que podrían haber llegado a ser profesionales.
Los empresarios promedio en carreras sin futuro, creen que podrían haber sido magnates del comercio si solo hubiesen tenido una oportunidad. Casi cualquier oportunidad que no persiguieron parece de oro en este momento que es muy tarde para ir en su busca.Luego están las personas cuyas experiencias negativas le dan forma al resto de su vida. Reviven cada rechazo, fracaso y herida recibida, y permiten que esos incidentes los aten en nudos emocionales.<br />Durante años tuve sobre mi escritorio un cartel que me ayudó a mantener la adecuada perspectiva respecto del ayer. Solo decía: “Ayer terminó anoche”. Recordaba que no importa hasta qué punto hubiera fracasado en el pasado, terminó y hoy es un nuevo día.
A la inversa, no importa qué metas quizás he logrado, ni premios he recibido, tienen poco impacto en lo que hago hoy. Tampoco puedo celebrar mi camino al éxito.
Porque subestimamos el mañana<br />¿Cuál es su actitud respecto al mañana? ¿Qué espera que traiga? ¿Piensa que las cosas mejorarán o empeorarán para usted? Si es como la mayoría de las personas, sus respuestas reflejan que espera que los días que tenga por delante sean mejores.
Ahora bien, le haré una pregunta más: ¿por qué piensa eso? ¿Su expectativa se basa en algo más que una esperanza vaga de que su vida mejorará? Confío que es así, pero para muchas personas no lo es. Solo suponen que mañana será mejor, pero no tienen ninguna estrategia para hacerlo mejor.<br />Esperar un futuro mejor sin invertir en el hoy es como un agricultor que espera un cultivo sin siquiera plantar una semilla.
Porque subestimamos el hoy<br />¿Alguna vez le ha preguntado a alguien lo que estaba haciendo y le respondió: “Estoy haciendo tiempo”? ¿Pensó de verdad en esta frase alguna vez? Una persona bien podría decir: “Estoy derrochando mi vida” o “Me estoy matando” porque como dijo Benjamín Franklin, el tiempo es “de lo que está hecho la vida”.<br />Un amigo me escribió hace poco un correo electrónico con un poema llamado “El credo del constructor de vidas”. 
 
En parte esto es lo que dice:<br />Hoy es el día más importante de mi vida,El ayer con sus éxitos y victorias,luchas y fracasos, se fue para siempre.El pasado es pasado. Hecho. Terminado.No puedo revivirlo. No le puedo dar marcha atrás ni cambiar.Aun así, aprenderé de él y mejoraré mi Hoy.
Hoy, este momento AHORA, es el regalo de Diospara mí y es todo lo que tengo.<br />Mañana con todos sus gozos y penas,triunfos y dolores, no ha llegado aún.A decir verdad, quizá mañana nunca llegue.Por lo tanto, no me preocuparé por mañana.Hoy es lo que me ha confiado Dios.Es todo lo que tengo. Haré lo mejor en él.Demostraré lo mejor de mí en él:Mi carácter, mis capacidades, mis habilidades…A mi familia y amigos, clientes y asociados.
Identificaré las cosas que son más importantes para hacer Hoy,y esas cosas las haré hasta que se terminan.Y cuando se acabe este día miraré hacia atráscon satisfacción por lo que he logrado.Entonces y solo entonces, planearé el mañana,procurando mejorar el Hoy, con la ayuda de Dios.<br />Luego me iré a dormir en paz…. con contentamiento.
Si queremos hacer algo de nuestras vidas, debemos enfocarnos en el hoy. Es allí donde se encuentra el éxito de mañana. ¿Pero cómo se gana el hoy? ¿Cómo se logra que el hoy sea un gran día en vez de uno que se cae a pedazos? Aquí está el pedazo que falta: “El secreto de su éxito está determinado por el diario hacer”. Todo se resume en lo que hay que hacer hoy.  
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                <pubDate>Mon, 26 Mar 2012 11:00:11 -0300</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[El lado positivo del fracaso - @john-maxwell]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/john-maxwell/blog/427/el-lado-positivo-del-fracaso</link>
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                <description><![CDATA[

 
Usted puede alcanzar todo su potencial mañana si se dedica a crecer hoy.
 
 
Una de las preguntas que acostumbraba oír de los conferenciantes motivadores era esta: «Si se eliminara la posibilidad de un fracaso, ¿qué trataría de lograr?»
Aquello me parecía algo intrigante. Me hizo mirar adelante, hacia las posibilidades de la vida. Pero entonces un día me di cuenta que era algo malo. ¿Por qué? Porque hacía a las personas pensar en términos negativos. No hay logros sin fracasos. Solo sugerir la <br />posibilidad de que no haya fracasos da a las personas una impresión errada. Por eso, esta pregunta es mejor: Si su percepción de la forma en que reaccionaría ante el fracaso cambiara, ¿qué trataría de lograr? Yo no sé qué obstáculos está enfrentando usted en su vida por estos días. Pero los que sean, no importa. Lo que sí importa es que su vida puede cambiar si usted está dispuesto a ver los fracasos en forma diferente. Usted tiene el potencial para vencer cualquier problema, error o desgracia. Todo lo que tiene que hacer es aprender a ver los fracasos como victorias potenciales. Si está listo para hacer eso, vuelva la página y sigamos.
Reconozca que hay una gran diferencia entre las personas mediocres y las que triunfan
Fíjese en la forma en que los triunfadores enfrentan las experiencias negativas y podrá aprender mucho sobre cómo transformar sus fracasos en victorias. Lea las dos listas siguientes y determine cuál describe su forma de enfrentar los fracasos:
Dejarse derrotar por los fracasos
Transformar los fracasos en victoria
Culpar a los demásAsumir la responsabilidadRepetir los mismos erroresAprender de cada errorEsperar que nunca más se va a fracasarReconocer que el fracaso es parte del progresoEsperar que se va a seguir fracasandoMantener una actitud positivaAceptar ciegamente la tradiciónDesafiar las suposiciones anticuadasSentirse limitado por los errores pasadosVolver a arriesgarsePensar que soy un fracasadoCreer que algo no funcionóCederPerseverar
Piense en un reciente traspié que haya tenido. ¿Cómo reaccionó? No importa cuán difíciles hayan sido sus problemas, la clave para vencerlos no está en cambiar sus circunstancias. Está en que cambie usted. Este es un proceso y comienza con el deseo de que alguien le enseñe. Si usted está dispuesto a hacer eso, va a ser capaz de enfrentar sus fracasos con éxito. Desde este momento en adelante, comprométase a hacer lo que sea con tal de obtener la victoria.
Dígale adiós al ayer
Para triunfar hoy, usted debe decirle adiós a los sufrimientos, a las tragedias y al bagaje de ayer. No puede construir un monumento de los problemas pasados y tener la victoria. <br />Tome ahora tiempo para hacer una lista de las cosas negativas de su pasado que <br />pudieran estar reteniéndolo como rehén:
Para cada cosa que escriba, vaya a través del siguiente proceso:
1. Reconozca el dolor. <br />2. Lamente lo perdido. <br />3. Perdone a la persona. <br />4. Perdónese usted. <br />5. Libérese y siga adelante. <br />Si está pasando por un tiempo difícil debido a que guarda rencores, hable con Dios del <br />asunto y pídale a Él que lo ayude a superar esta etapa. No importa cuán difícil pueda ser, <br />siga avanzando. Usted no podrá ser lo mejor que pueda hoy si no le dice adiós al ayer.
Pasos para encontrar el lado positivo del fracaso:
1. Reconozca que hay una gran diferencia entre las personas mediocres y las que triunfan. <br />2. Aprenda una nueva definición de fracaso. <br />3. Elimine el «yo» de sus fracasos. <br />4. Entre en acción y reduzca su miedo. <br />5. Cambie su reacción ante el fracaso aceptando su responsabilidad. <br />6. No deje que el fracaso externo se meta dentro de usted. <br />7. Dígale adiós al ayer. 
ENFRENTE SUS DEFECTOS
El personaje Jean Valjean en Los Miserables de Víctor Hugo, declaró: «Morir no es nada. Lo horrible es no haber vivido». Así son las personas que niegan sus defectos internos, los ocultan y luego hacen como que no existen. Para contar con una oportunidad de alcanzar su potencial, usted debe saber quién es y enfrentar sus defectos. Permítame ayudarle en esto. Demos los siguientes pasos:
1. Véase a usted mismo con claridad <br />El obispo Fulton Sheen regaló este pensamiento: «A la mayoría de nosotros no nos <br />gusta mirar dentro de nosotros por la misma razón que no nos gusta abrir una carta que trae malas noticias». Muchos ven solo lo malo y niegan lo bueno, o ven solo lo bueno y niegan lo malo. Para alcanzar su potencial, usted debe ver ambos.
2. Sea sincero al admitir sus defectos <br />Para transformar sus fracasos en victorias usted debe hacerse responsable de sus actos. Pero también debe hacerse responsable por quien es usted como persona. Esto significa reconocer lo que no puede hacer (basado en sus capacidades), lo que no haría (basado en su talento), o lo que no debe hacer (basado en su carácter). Esto no siempre es fácil hacerlo.
3. Descubra con alegría sus capacidades <br />El siguiente paso en el proceso es trabajar de acuerdo con sus habilidades. Nunca nadie ha hecho realidad sus sueños actuando fuera del área de sus dones. Para superarse, haga bien lo que hace.
4. Desarrolle esas capacidades con pasión <br />ála excelencia si desarrolla con entusiasmo las capacidades que Dios le ha dado. Usted puede alcanzar todo su potencial mañana si se dedica a crecer hoy. Recuerde que para cambiar su mundo, primero debe cambiar usted. 
A VECES HASTA LOS MEJORES CAEN <br />Mucha gente sin éxito cae en el ciclo del miedo. Pero lo mismo ocurre con las personas altamente exitosas. Por ejemplo, cuando se observa la vida del compositor George Frederick Händel, se puede ver a una persona exitosa que se encontró en una situación de la que necesitaba desesperadamente salir. Händel fue un músico prodigioso. Aunque su padre quería que estudiara leyes, él se dedicó a la música desde una edad muy temprana. A los diecisiete años, consiguió el puesto de organista en la catedral en Halle, su ciudad natal. Un año después, fue violinista y clavicembalista en la casa de la ópera del káiser en Hamburgo. Cuando tenía veintiún años, fue un virtuoso del teclado. Cuando empezó a componer, ganó inmediata fama y pronto fue nombrado director de la capilla de la corte del elector de Hanover (posteriormente rey Jorge I de Inglaterra). Cuando se mudó a Inglaterra, su renombre aumentó. Cuando tenía cuarenta años, ya era famoso mundialmente.
UN REVÉS DE LA FORTUNA <br />A pesar de su talento y fama, Händel enfrentó una considerable adversidad. La competencia con compositores ingleses rivales fue dura. El público era veleidoso y a veces no acudía a sus presentaciones. Además de eso, fue víctima frecuente del cambio de los vientos políticos de esos tiempos. Varias veces se encontró sin un centavo en los bolsillos y al borde de la bancarrota. Era difícil para él dominar el dolor que le provocaban el rechazo y los fracasos, especialmente después de un pasado tan próximo y tan exitoso. <br />Luego sus problemas se complicaron por el quebrantamiento de su salud. Sufrió un derrame que lo dejó con su brazo derecho sin movimiento lo que significó la pérdida del uso de cuatro dedos de su mano derecha. Aunque se recuperó, quedó abatido. En 1741, decidió que era el tiempo de retirarse, aun cuando solo tenía cincuenta y seis años. Se sentía desanimado, miserable y lleno de deudas. Creía que sus acreedores lo mandarían a prisión. <br />El 8 de abril de ese mismo año, ofreció lo que se interpretó como su concierto de despedida. Triste y lleno de autocompasión, se dio por vencido.
LA INSPIRACIÓN PARA SEGUIR ADELANTE <br />Pero en agosto de ese año, algo increíble ocurrió. Un amigo acaudalado llamado Charles Jennings visitó a Händel y le entregó un libreto basado en la vida de Cristo. La obra intrigó a Händel lo suficiente como para ponerlo en acción. Empezó a escribir. E inmediatamente se le abrieron las compuertas de la inspiración. Su ciclo de inactividad había sido roto. <br />Durante veintiún días, escribió casi sin parar. Luego pasó otros dos días trabajando en la orquestación. En veinticuatro días, completó el manuscrito de doscientos sesenta páginas. Llamó a esa obra El Mesías.
Hoy día, El Mesías de Händel es considerado una obra maestra y la culminación del trabajo del compositor. De hecho, Sir Newman Flower, uno de los biógrafos de Händel, dijo de la preparación de El Mesías: «Considerando la inmensidad de la obra y el corto tiempo que usó, quedará, quizás para siempre, como la más grande proeza en toda la historia de la composición musical».
Cuando se han logrado vencer los dolores emocionales del fracaso, no importa mucho cuán buena o mala sea su historia personal. La única cosa que importa es que usted enfrentó a su miedo y logró ponerse en actividad. Haga eso y se estará dando la oportunidad de aprender cómo dar con el lado positivo del fracaso.
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                <pubDate>Mon, 05 Mar 2012 09:11:45 -0300</pubDate>
            </item>
                    <item>
                <title><![CDATA[Mantenga la actitud correcta - @john-maxwell]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/john-maxwell/blog/411/mantenga-la-actitud-correcta</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/john-maxwell/blog/411</guid>
                <description><![CDATA[

<br />En nuestro vuelo por la vida nuestra actitud es más crítica durante los tiempos difíciles. Es entonces cuando tenemos la tentación de caer en el pánico y tomar decisiones con una actitud equivocada. 
<br />
<br />Cuando nos estrellamos, ese es el resultado de una reacción equivocada, no de la turbulencia. ¿Cuántas veces hemos visto «hacer una montaña de un grano de arena», haciendo que la solución sea más peligrosa que el problema mismo?<br />Recuerde, la dificultad llega a ser en realidad un problema cuando internalizamos las circunstancias desafortunadas. Otra cosa que tenemos que recordar cuando el tiempo se hace borrascoso es que lo que realmente importa es lo que sucede en nosotros, no a nosotros. Cuando las circunstancias internas nos conducen a decisiones internas equivocadas, en realidad tenemos problemas.
<br />Una vez hablé con un hombre que tenía problemas financieros. Encaraba la posibilidad de perderlo todo. Le ofrecí oración y valor durante ese tiempo difícil. Su reacción fue: «¡Nunca he estado más cerca de Dios!» Me contó cómo esta prueba le estaba haciendo más fuerte en su relación con Dios. Pablo le dijo a Timoteo que los cristianos serían perseguidos. También le dijo que él no solo había soportado la persecución, sino también que Dios siempre lo había librado (2 Timoteo 3.11, 12). Pablo dejó que las tormentas de la vida le fortalecieran. Que diferente era él de aquellos que gritan: «¡Renuncio!», cada vez que surgen las dificultades. Santiago hasta nos dice que los problemas son buenos:<br />Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna (Santiago 1.2-4).
<br />Acepte que los tiempos difíciles no son eternos<br />Cuando estamos en medio de situaciones difíciles, no es fácil recordar esta verdad. Los problemas nos consumen. Todo lo que sabemos está influido por el presente. Al hombre que se está ahogando no le importa la agenda de mañana. Hay una expresión que uso frecuentemente cuando siento que las dificultades me abruman. Cuando ya he tenido suficiente digo: «¡Esto también pasará!» Esa breve declaración funciona en verdad. Me ayuda a tener otra perspectiva de mi situación. Sin embargo, los vientos huracanados nos derriban. Muchas veces no es el tamaño del problema sino su extensión lo que pesa tanto sobre nosotros.
 
«No nos cansemos, pues, de hacer el bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos» (Gálatas 6.9). Muchos predicadores dirán: «Lo que sembremos segaremos», Pablo dice que es posible sembrar y no cosechar los beneficios. ¿Cómo? No permaneciendo firmes ni siendo pacientes para esperar.
<br />  He oído a los corredores hablar de la «fuerza» que reciben al correr. (Me es difícil aceptar eso cuando miro el gesto de sus caras mientras corren.) Una vez que reciben su «segundo impulso», se sienten como que podrían correr todo el día. ¿Cuál es su secreto? Correr hasta conseguir su segundo impulso. La primera parte es difícil y dolorosa. La última es más fácil y gratificante.
<br />Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar (Hebreos 12.1-3).
<br />Procure tomar las decisiones más importantes antes de la tormenta<br />Se pueden evitar muchas tormentas pensando y planificando con anticipación. El piloto averiguará cómo estará el tiempo antes de su proyectado vuelo, antes de proceder. Al volar, observará su radar o llamará a la base próxima para anticipar las condiciones del tiempo. Obviamente, no se pueden evitar todas las tormentas, pero me pregunto cuántas encontramos solamente porque no utilizamos todos los medios a nuestra disposición para prevenirlas. La mayoría de las veces nuestros problemas son el resultado de nuestra pobre planificación y no de las condiciones que rodean nuestras vidas.
<br />Uno de mis profesores se volvió tema de conversación en la universidad debido a su horrible manera de manejar. Los muchachos decían cosas como esta: «Salí temprano de la clase para poder llegar a casa a salvo antes que el profesor Gladstone tomara la carretera». Después que el profesor tuvo tres accidentes en seis semanas, un estudiante le dijo a la esposa de aquel, con simpatía: «Con toda seguridad que el diablo ha estado causando estos problemas de manejo en su esposo». Ella replicó: «Querido, no culpes al diablo. George nunca pudo manejar».
<br />Me siento mal cuando los oradores del seminario dicen: «Es más importante tomar una decisión equivocada inmediatamente, que no hacer ninguna». ¡No lo crea! La clave del éxito en la toma de decisiones, está tanto en tomarse el tiempo necesario como en hacer la decisión correcta.
<br />Decisión equivocada en el tiempo equivocado = desastre.<br />Decisión equivocada en el tiempo correcto = equivocación<br />Decisión correcta en el tiempo equivocado = desaprobación<br />Decisión correcta en el tiempo correcto = éxito
<br />Por lo general, las decisiones equivocadas se hacen en el tiempo equivocado y las decisiones correctas en el tiempo correcto. ¿Cuál es la razón? Permitimos que nuestro medio ambiente controle nuestro pensamiento, el cual, a su vez, controla nuestras decisiones. Por eso, mientras más decisiones se tomen con calma, menos tormentas nos derribarán. Claro que Dios puede utilizar el resultado de nuestras malas decisiones para bien, pero bien podemos evitarnos problemas tomando nuestras decisiones en el tiempo oportuno.
<br />Manténgase en contacto con la torre de control<br />Todo piloto sabe el valor que tiene comunicarse con hombres experimentados en los momentos de dificultades. La reacción natural cuando se tiene dificultades en el cielo, es pedir ayuda por radio. No siempre hacemos esto en nuestra vida diaria. Nuestra tendencia es hacer las cosas por nuestra propia cuenta. Admiramos a los hombres valientes y decididos que salieron adelante solos. Es la manera americana. 
 
A veces somos como pequeños Frank Sinatras, cantando a voz en cuello para que todos nos oigan: «Lo hice a mi manera». Jesús canta otra canción. Sus palabras hablan de plenitud de gozo y frutos. El tema de su canción dice: «Separados de mí nada podéis hacer» (Juan 15.5). El título de su canción es: «Vive en mí y yo viviré en ti» o, más modernamente: «Te sentirás muy bien si estás conectado con la Vid». La primera estrofa dice: «Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el pámpano no puede llevar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid, así tampoco vosotros, si no permanecéis en mí» (Juan 15.4). La segunda estrofa dice: «Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, este lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer» (Juan 15.5).
<br />La tercera estrofa dice: «El que en mí no permanece, será echado fuera como pámpano, y se secará; y los recogen, y los echan en el fuego, y arden» (Juan 15.6).
<br />La cuarta estrofa dice: «Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho» (Juan 15.7).<br />Durante un avivamiento en mi iglesia, Dios me hizo entender las afirmaciones de Jesús: «Separados de mí nada podéis hacer». Siempre me he inclinado a pensar: «Separado de Dios puedo hacer solamente algunas cosas». He reconocido rápidamente mi necesidad de Él para hacer «mucho más abundantemente de lo que pedimos o deseamos», pero he creído que puedo hacer solo las cosas que no eran tan grandes. No es así. He aprendido que no puedo «volar solo» en mi mundo nunca más. Sea que el tiempo esté calmado y los cielos azules, siempre debo mantenerme en contacto con Cristo.<br /><br />
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                <pubDate>Wed, 25 Jan 2012 11:10:23 -0200</pubDate>
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                    <item>
                <title><![CDATA[El miedo al desaliento - @john-maxwell]]></title>
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                <description><![CDATA[

La tormenta dentro de nosotros que puede provocar que nuestra actitud se estrelle es el miedo al desaliento.<br /><br />   Elías es uno de mis personajes favoritos de la Biblia. Nunca un hombre de Dios tuvo un momento de mayor alegría que el que tuvo en el Monte Carmelo. Persistencia, fe, poder, obediencia y oración efectiva caracterizaron a Elías cuando estaba frente a los adoradores de Baal. Pero esa victoria de 1 Reyes 18 fue seguida por el desaliento de 1 Reyes 19.<br />Su actitud cambió de persistencia delante de Dios a inculpamiento a Dios por sus problemas. El temor reemplazó a la fe.
El poder desapareció frente a la lástima, y la desobediencia reemplazó a la obediencia. ¡Cuán rápidamente cambian las cosas! ¿Le parece esto familiar? Lea 1 Reyes 19 y descubra cuatro pensamientos sobre el desaliento: Primero, el desaliento lastima nuestra imagen.<br />Y él se fue por el desierto un día de camino, y vino y se sentó debajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis padres (v. 4).
El desaliento nos hace vernos menos de lo que somos. Esto llega a ser más grave cuando nos damos cuenta que no podemos actuar de una manera incongruente con la forma en que nos vemos a nosotros mismos.
Segundo, el desaliento nos hace evadir nuestras responsabilidades:<br />Y allí se metió en una cueva donde pasó la noche. Y vino a él palabra de Jehová, el cual le dijo: ¿Qué haces aquí Elías? (v. 9).<br />Los elías de la vida se forman en los montes carmelos, no en las cuevas. La fe nos hace ministrar. El temor nos trae solamente miseria.
 <br />Tercero, el desaliento nos hace culpar a otros por nuestros apuros:<br />El respondió: He sentido un vivo celo por Jehová Dios de los ejércitos; porque los hijos de Israel han dejado tu pacto, han derribado tus altares, y han matado a espada a tus profetas; y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida (v. 10).
 <br />Cuarto, el desaliento empaña los hechos:<br />«Y yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron» (v. 18).<br />De uno a siete mil. No hay duda: El desaliento había significado un número en este gran profeta. Y si eso sucede a los grandes hombres, ¿qué podemos pensar de nosotros? El desaliento es contagioso.
 <br />Tal vez hayan oído la historia del individuo que iba a saltar desde un puente. Un inteligente oficial de policía, lenta y metódicamente, fue hacia él, hablándole todo el tiempo. Cuando estuvo a pocas pulgadas del hombre, le dijo: «Nada puede ser lo suficientemente malo como para que te quites la vida. Cuéntamelo. Háblame acerca de eso». El que iba a saltar le contó cómo su esposa lo había abandonado, cómo su negocio se había ido a la bancarrota, cómo sus amigos lo habían dejado. Todo en la vida había perdido sentido. Por treinta minutos le contó la triste historia al oficial de policía. ¡Entonces ambos saltaron! Todos estamos sujetos a las corrientes de desaliento que pueden arrastrarnos hasta una zona peligrosa. Si conocemos las causas del desaliento, podemos evitarlo con más facilidad. El desaliento viene cuando nosotros:
 <br />1. Sentimos que la oportunidad de triunfar se ha ido. La prueba del carácter es ver qué es lo que le puede detener. Necesitamos el espíritu del muchacho de las ligas menores. Un hombre que se detuvo para ver un juego de béisbol de las ligas menores, preguntó a uno de los muchachos cuál era el marcador.—Estamos menos de dieciocho a cero —fue la respuesta. —Bien —dijo el hombre—, quiero decirles que no se desanimen.<br />—¿Desanimarnos? —preguntó el muchacho—. ¿Por qué habríamos de desanimarnos? Todavía no hemos comenzado a batear.
 <br />2. Nos volvemos egoístas. Por lo general, las personas desalentadas piensan mucho en una sola cosa: en ellos mismos.
 <br />3. No tenemos éxito en nuestros intentos de hacer algo.<br />Un estudio conducido por la National Retail Dry Goods Association señala que los primeros intentos sin éxito llevan a casi la mitad de los vendedores a cierto fracaso. Ponga atención:<br />48 por ciento de los vendedores hacen una llamada y desisten. 25 por ciento de los vendedores hacen dos llamadas y desisten. 15 por ciento de todos los vendedores hacen tres llamadas y desisten. 12 por ciento de todos los vendedores insisten e insisten e insisten e insisten. Ellos hacen el 80 por ciento de todas las ventas.
 <br />Fui testigo de esto cuando pastoreaba la Faith Memorial Church de Lancaster, Ohio. Teníamos varias rutas de ómnibus y recogíamos cientos de personas para llevarlas a la iglesia el domingo. Cada ómnibus tenía un capitán que llamaba a los pasajeros regulares y a los potenciales el sábado anterior. Límites prefijados definían el área geográfica de cada ruta. Los capitanes no podían salirse de su «territorio» para tomar pasajeros nuevos. Evelyn McFarland era una excelente capitán. Llevaba a más de cincuenta pasajeros cada domingo. ¿Cuál era su secreto? No aceptaba un «no» como respuesta. Todos los sábados llamaba a cada casa para asegurar otro pasajero más. Sus visitas están registradas en un diario. En una página había escrito: «He visitado esta casa más de noventa veces. Al fin dijeron: Sí». Evelyn entendía que no conquistamos por la inteligencia. Conquistamos por la persistencia.
4. Carecemos de propósito y planificación.<br />Otra caraterística del desaliento es la inactividad. Rara vez ve usted a una persona desalentada corriendo y tratando de ayudar a otros. Cuando usted está desalentado tiende a apartarse. Muchas veces el desaliento viene luego de una victoria. Ese fue el caso de Elías. Tal vez necesitaba otro monte Carmelo para levantar su espíritu. Cuando carecemos de propósito carecemos de realización.
La vida de Thomas Edison estaba llena de propósito. Cuando hablaba de su éxito, decía: "Los factores más importantes de la invención pueden ser descritos en pocas palabras. 
(1) Conocimiento definido de lo que deseamos lograr. 
(2) Fijación de la mente en ese propósito, con persistencia para buscar lo que se persigue, utilizando lo que se sabe y lo que se puede recibir de los demás. 
(3) Perseverancia en probar, sin importar las veces que haya fallado. 
(4) Rechazo a la influencia de los que han tratado lo mismo, sin éxito. 
(5) Obsesión con la idea de que la solución al problema está en alguna parte, y se encontrará. 
 
Cuando un hombre predispone su mente para resolver cualquier problema, puede, al principio, toparse con grandes dificultades, pero si continúa buscando, con toda seguridad encontrará alguna clase de solución. Lo malo que hay con la mayoría de las personas, es que desisten antes de comenzar». Quizás ahora mismo usted se sienta totalmente desalentado, creyendo que es muy poco lo que puede hacer para vencer los sentimientos de frustración e inutilidad. 
 
Pero tome "Acción positiva " Enfrente el problema. Cuando se sienta desalentado, actúe. Nada nos libra del desaliento más rápidamente, que dar pasos positivos hacia la solución del problema. Cuenta un poeta que caminando en su jardín vio un nido de pájaro en el suelo. La tormenta había sacudido el árbol y desbaratado el nido. Mientras musitaba tristes sobre la destrucción del hogar del pajarito, levantó la vista y lo vio haciendo uno nuevo en las ramas.
 
Hace poco leía una breve pero estimulante biografía de Thomas Edison escrita por su hijo. ¡Qué personaje tan sorprendente! Gracias a su genio disfrutamos del micrófono, el fonógrafo, la luz incandescente, la batería de placas, las películas habladas y más de mil otras invenciones. Pero tras todo eso había un hombre que rehusaba desanimarse. Su optimismo contagioso influyó en todos cuantos le rodeaban. Su hijo recuerda una fría noche de diciembre en 1914. 
 
Experimentos infructuosos con la batería de placas alcalinas de hierro y níquel, un proyecto en el que trabajó diez años, habían puesto a Edison en la cuerda floja, económicamente. Estaba solvente sólo por las ganancias provenientes de la producción de películas y discos. En esa noche de diciembre, el grito de «¡Fuego!» se escuchó por toda la planta. 
 
El fuego había brotado en el cuarto de películas. En pocos minutos, todos los componentes almacenados, celuloide para discos y películas y otros artículos inflamables, ardían. Acudieron compañías de bomberos de ocho pueblos cercanos, pero el calor era tan intenso y la presión del agua tan baja que los intentos por dominar las llamas fueron inútiles. 
 
Todo se destruyó. Al no encontrar a su padre el hijo se preocupó. ¿Estaba a salvo? Con todos sus bienes destruidos, ¿cómo estaba su espíritu? Entonces vio a su padre que corría hacia él. «¿Dónde está mamá?», gritó el inventor. «¡Búscala, hijo!, ¡dile que venga y reúna a todos los amigos! ¡Nunca más verán un incendio como este!» En la madrugada, mucho antes del amanecer, con el fuego ya bajo control, Edison reunió a sus empleados y les hizo un anuncio increíble: «¡Reconstruiremos!» Dirigiéndose a uno de sus hombres, le dijo que alquilara toda la maquinaria que encontrara en el área. 
 
A otro le dijo que consiguiera una grúa en la Erie Railroad Company. Luego, como se le ocurriera de pronto, añadió: «Oh, a propósito, ¿alguno de ustedes sabe dónde podemos conseguir dinero?»Más tarde, explicó: «Siempre podemos sacar ventaja de un desastre. Lo que ha pasado es que limpiamos un poco de cosas viejas. Ahora construiremos algo más grande y mejor sobre las ruinas». Después de un momento, bostezó, enrolló su saco para que le sirviera de almohada, se acurrucó sobre una mesa e inmediatamente se quedó dormido.
Un Ejemplo positivo<br />Sucedió en Asia del suroeste en el siglo XIV. El ejército del conquistador asiático, Emperador Tamerlane (descendiente del Gengis Khan), había sido derrotado y dispersado por un poderoso enemigo. El mismo Tamerlane estaba escondido en un pesebre abandonado mientras las tropas enemigas recorrían la comarca. Estando allí, desesperado y vencido, Tamerlane observó a una hormiga tratando de llevar un grano de maíz por una pared perpendicular. El grano era más grande que la hormiga. El emperador contó sesenta y nueve intentos de la hormiga por llevar el granito. Sesenta y nueve veces se le cayó, pero en la número setenta logró empujar el maíz por la pared. Tamerlane se puso de pie de un salto y gritó. ¡Él también triunfaría al fin! Y así fue. Reorganizó sus fuerzas y puso al enemigo en fuga.
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                <pubDate>Wed, 11 Jan 2012 10:14:03 -0200</pubDate>
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                    <item>
                <title><![CDATA[Se todo lo que puedas ser - @john-maxwell]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/john-maxwell/blog/306/se-todo-lo-que-puedas-ser</link>
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                <description><![CDATA[

Por John C. Maxwell
<br />Si yo debiera elegir nada más que una palabra para describir cómo es estar comprometido con algo, elegiría la palabra “soledad”.
A mediados de la década de los setenta llegué a un punto en que debía tomar decisiones muy importantes. Enfrentaba decisiones que determinarían el curso de mi vida y cuán efectivo sería mi ministerio. Durante más de un año, en ese tiempo, llevé en el bolsillo una tarjeta, que solía sacar y leer de vez en cuando. Después de tomar una decisión, algunas veces dudaba; entonces sacaba la tarjeta y la leía. La leí cientos de veces.
Dado que el compromiso es la clave del éxito, quisiera darles las palabras que tanto me ayudaron en este sentido: “Antes de asumir mi compromiso, hay una cierta vacilación, una oportunidad para retroceder. Pero en el momento en que me comprometo definitivamente, entonces Dios también se mueve, y comienza un estallido de toda una serie de sucesos. Toda clase de incidentes y encuentros imprevistos, personas y ayudas concretas que yo jamás hubiera soñado que aparecerían en mi camino, fluyen hacia mí… en el preciso instante en que me comprometo a algo”.
Los momentos más importante de nuestra vida son aquellos en los que podemos sentir el compromiso en su grado máximo. Los mejores días de nuestra vida no son los días de descanso, ni siquiera aquellos en que tenemos a nuestros mejores amigos alrededor. Cuando algo nos atrapa y nos hace comprometernos en un grado máximo, esos son los mejores momentos de nuestra vida. Quizá sean días de lucha, de sufrimiento, de las más grandes batallas que debamos enfrentar en la vida, pero serán los mejores días. 
Si yo debiera elegir nada más que una palabra para describir cómo es estar comprometido con algo, elegiría la palabra “soledad”. Si usted se compromete profundamente con una causa, el mundo no lo comprenderá; estará solo. Es humano quedarse con la multitud; lo divino es estar solo. Es común seguir a la gente, dejarse llevar por la corriente; lo que agrada a Dios es que sigamos sus principios y naveguemos en medio de la corriente. Es natural que nuestra conciencia ceda, y seguir las modas sociales y religiosas para lograr beneficios y placer. <br />“Nadie me respaldó, sino que todos me abandonaron” (2 Timoteo 4:16) fueron las palabras del curtido apóstol Pablo al describir su primera aparición ante Nerón, para responder por su vida.  Noé construyó un arca y viajó solo, excepto por la compañía de su familia. Abraham anduvo y adoró solo. Daniel cenaba y oraba solo. Elías hacía sacrificios y testificaba solo. Jeremías profetizaba y lloraba solo. Jesús amó y murió solo.<br /><br /><br />Él dijo a sus discípulos acerca de su solitario camino: “Estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce a la vida, y son pocos los que la encuentran” (Mateo 7:14).
Recuerde: las únicas personas que van a influir en el mundo para Dios son aquellas que se convierten en líderes, y se mantienen firmes al seguir principios que posiblemente el resto del mundo no siga.
Tomado del libro: Sé todo lo que puedas ser
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                <pubDate>Sat, 06 Aug 2011 11:44:45 -0300</pubDate>
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                <title><![CDATA[Lo que marca la diferencia - @john-maxwell]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/john-maxwell/blog/293/lo-que-marca-la-diferencia</link>
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                <description><![CDATA[

Por John Maxwell<br /><br />Dios quiere sanar no solo tu cuerpo sino también tus emociones y autoestima. <br /><br />      <br /><br />Tu actitud ejerce una profunda influencia sobre la manera en que ves al mundo, y por lo tanto, sobre la manera en que vives tu vida. <br /><br />¿Cuándo es la actitud lo más importante? ¿Cuándo marca la mayor diferencia? No es durante un evento deportivo o cuando el negocio se pone difícil. Es cuando la vida misma está en juego, y en esos momentos es verdaderamente lo que marca la diferencia. <br /><br />¿Cuándo es la actitud lo más importante? ¿Cuándo marca la mayor diferencia? No es durante un evento deportivo o cuando el negocio se pone difícil. Es cuando la vida misma está en juego, y en esos momentos es verdaderamente lo que marca la diferencia. <br /><br />Cuando era pastor, pasé mucho tiempo con gente que estaba lidiando con tragedias. Visité muchos pacientes antes de ser operados, y a los que mejor les fue después y se recuperaron más rápido fueron aquellos que tenían la mejor actitud. Visité muchos asilos de ancianos, y los que progresaron fueron los que eran positivos consigo mismos y su situación. Escuché a un funcionario de un asilo de ancianos decir que los nuevos pacientes que se sentían como si hubieran sido empujados a entrar al asilo y sin ninguna otra opción tendían a rendirse y morir antes que aquellos que veían la situación simplemente como otra fase de la vida que había que enfrentar positivamente. <br /><br />Mucha gente ha escrito acerca del poder que tiene la actitud positiva sobre la salud y la condición física. Mucho personal médico dice que ha visto una relación positiva entre las actitudes de la gente y su habilidad de recuperarse de enfermedades como el cáncer.<br /><br />El doctor Ernest H. Rosenbaum y la señora Isadora R. Rosenbaum dicen que estas observaciones han llevado a nuevos estudios sobre la actitud: Investigadores están ahora experimentando con métodos que consisten en involucrar activamente a la mente en el combate del cuerpo contra el cáncer. Algunos doctores y psicólogos ahora creen que la actitud apropiada podría incluso tener un efecto directo en la función celular y en consecuencia podría ser usada para contrarrestar, y posiblemente curar, el cáncer. <br /><br />Este nuevo campo de estudio científico, llamado psiconeuroinmunología, se enfoca en el efecto que tiene la actividad mental y emocional sobre el bienestar físico, indicando que esos pacientes pueden desempeñar un papel mucho más importante en su recuperación. El ver una conexión entre los pensamientos y sentimientos de la gente y su salud no es algo nuevo. Rosenbaum indica: «Hemos sabido por más de 2.000 años desde los escritos de Platón y Galeno que hay una directa relación entre la mente, el cuerpo y la salud de una persona». El poeta John Milton escribió: «La mente tiene su propio lugar, y en sí misma puede convertir al infierno en cielo, o al cielo en infierno». <br /><br />Tu actitud ejerce una profunda influencia sobre la manera en que ves al mundo, y por lo tanto, sobre la manera en que vives tu vida. La actitud es importante. Es tan importante que verdaderamente marca la diferencia. No lo es todo; pero es lo que puede marcar la diferencia en tu vida. Compartir136<br /><br />Extracto del libro Lo que marca la diferencia por John Maxwell 
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                <pubDate>Wed, 22 Jun 2011 12:47:02 -0300</pubDate>
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                    <item>
                <title><![CDATA[¡G.D.E.L! (GRACIAS A DIOS ES LUNES) - @john-maxwell]]></title>
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                <guid>https://sermonescristianos.net/john-maxwell/blog/263</guid>
                <description><![CDATA[<br />
Estaba hablando con la empleada de un hotel donde paraba unos días. Luego de una breve conversación, ella exclamó: "Gracias a Dios es viernes! ¡No me verá nuevamente hasta el lunes!" Ella se fue por el pasillo contando las horas hasta que su trabajo estuviera terminado y el fin de semana comenzara.<br /><br />
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Supengo que muchas personas están felices cuando la semana se aproxima al viernes. Es grandioso dejar problemas y demandas atrás, y saber que los próximos días le pertenecen. Sin embargo, con frecuencia me pregunto, "¿Por qué e! lunes tiene que ser tan triste?" Cuando vaya a mi reunión de personal el próximo lunes por la mañana, me vaya poner de pie, llevaré mi cabeza hacia atrás, y diré: "¡Gracias a Dios es lunes!"<br /><br />
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Hay varias razones podas que digo "¡G.D.E.L.!" En primer lugar, he descubierto que la jornada es mucho más divertida cuando llego a mi destino. La anticipación es tan emocionante como la realización, planear es tan delicioso como producir. La Navidad es divertida largo tiempo antes de! 25 de diciembre.<br /><br />
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Las vacaciones son divertidas antes de que llene el coche y diga "¡Adiós!" a los vecinos. De la misma manera, el lunes es el co mienzo de una nueva aventura, es el inicio de otra jornada.<br /><br />
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En segundo lugar, digo, "¡G.D.E.L.!" porque tengo la oportunidad para un fresco y nuevo comienzo. Los errores de la semana pasada pueden ser corregidos esta semana. El dolor de la semana pasada puede ser el gozo de esta. Tengo otra oportunidad de hacer lo correcto.<br /><br />
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El lunes por la mañana es el único momento en que puedo ponerme de pie y decir, "en lo que va de esta semana aún. no me he equivocado". Es el día en que puedo escribir sobre una hoja limpia de papel todo lo que deseo lograr durante la semana entera.<br /><br />
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Los lunes me recuerdan a aquel día en que Cristo me perdonó todos mis pecados cometidos. Oh, el gozo de tener todos mis pecados lavados, perdonados y olvidados, mi pizarra completamente bórrada a nuevo ¡a través de la preciosa sangre de Jesús! El perdón y los lunes me permiten un comienzo completamente nuevo.<br /><br />
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En tercer lugar, los lunes me dan la oportunidad de soñar nuevos sueños y establecer nuevas metas. Muchas metas no se alcanzan en un día. Si la comienzo a correr el lunes por la mañana, tal vez llegaré a mi destino estipulado para el fin de la semana o a fin de mes.<br /><br />
y en cuarto lugar, los lunes son los días en que entro en la escena de la acción. Es el tiempo para ver si mi plan realmente resultará. Jugué básquetbol de competición cuando estaba en la escuela y aún puedo recordar la emoción de comenzar un nuevo juego. Mientras esperaba en el círculo del centro la señal del comienzo, una cierta emoción saltaba hacia arriba y abajo en mi espina dorsal que no era igual en ningún otro momento. Todas las carreras, sesiones de estrategia, interminables rebotes, enfrentamientos y discursos para levantar el ánimo eran para este momento. Este era el tiempo para la acción.<br /><br />
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¿ Serían suficientes toda la transpiratión, planes, disciplina y entrenamiento para este momento? ¡Este era el minuto de la verdad! El lunes es como la apertura de un juego de básquetbol. El día para experimentar la emoción de una nueva acción.<br /><br />
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Por último digo, "¡G.D.E.L.!" también, porque me recuerda que la vida es dar y amar. En el fin de semana he vivido para mí. He hecho la indulgencia de hacer "mi cosa" y casi he olvidado mis responsabilidades. El lunes por la mañana me despierto al hecho que ningún individuo es una isla. Los regocijos más grandes en la vida vienen a nosotros cuando servimos a otros. El lunes me ayuda a poner en orden mis prioridades.<br /><br />
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Es el día en que puedo comenzar a ayudar a otros. Puedo empezar a ver las oportunidades que tendré para extender una mano de ayuda y dar esperanza a alguien en necesidad. Es el comienzo de una semana que me permitirá tener la oportunidad de alentar, fortalecer, aconsejar y ayudar a levantarse a alguien más. El lunes es el día que tengo la oportunidad de practicar las enseñanzas de Cristo y experimentar él gozo de servir a otros.<br /><br />
]]></description>
                <pubDate>Fri, 06 May 2011 08:59:45 -0300</pubDate>
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                    <item>
                <title><![CDATA[¿Ha expirado tu expectativa? - @john-maxwell]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/john-maxwell/blog/251/ha-expirado-tu-expectativa</link>
                <guid>https://sermonescristianos.net/john-maxwell/blog/251</guid>
                <description><![CDATA[Por John Maxwell<br /><br />
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Las decisiones deberían ser hechas en base a la evidencia y sonar razonables, no durante momentos de marea emocional alta.<br /><br />
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Limitar nuestras vidas a las experiencias pasadas es engañamos a nosotros mismos y no desarrollar nuestro potencial aumentando nuestras posibilidades de éxito.<br /><br />
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Mi amigo Joe Sawyer cuenta una tierna historia acerca de un muchachito que un día estaba pescando. Un anciano que pescaba cerca se dio cuenta que el niño estaba teniendo bastante éxito en su trabajo. Lo más llamativo no era la cantidad de pescados sino lo que hacía una vez que los traía con éxito a la tierra. El muchacho tomaba cada pescado en su mano y lo medía. Si el pescado era más largo que su mano, lo tiraba de nuevo al agua. Sólo se quedaba con los pequeños.<br /><br />
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Finalmente la curiosidad motivó que el anciano fuera hasta donde estaba el muchacho y le preguntara: "Hijo, ¿por qué te quedas con los pequeños peces y tiras los grandes al agua?" El jovencito contestó: "No puedo quedarme con los grandes, '¡tengo una fuente que mide solamente veinte centímetros!". Me temo que hay muchas personas que se achican porque se limitan a una fuente de veinte centímetros. ¡No piensa en más grande, no ven más, no actúan para más, no esperan más! En lugar de expandir sus horizontes aumentando sus expectativas, reducen su potencial achicando sus esperanzas.<br /><br />
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Demasiadas personas fracasan en darse cuenta que sus expectativas limitan la altura de sus futuras posibilidades. Es imposible lograr el éxito si no lo esperamos.<br /><br />
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Muchas personas no reciben milagros en sus vidas porque sus "expectómetros" han expirado. Una vez tuvieron sueños; ahora tienen dudas. El futuro se veía brillante; ahora se ve borroso. Los mejores días por venir se han nublado por los amargos días del pasado. Están en problemas. Si esto le ha sucedido a usted, revitalice su "expectómetro" adoptando los siguientes principios:<br /><br />
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1. Su vida debe estar influenciada por sus expectativas, no por su experiencia<br /><br />
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Las vidas de las personas con frecuencia están guiadas por alguna experiencia dramática del pasado. Trágicamente, no han ganado ningún territorio nuevo porque son prisioneros de problemas pasados. Con frecuencia comentan, "Lo intenté aquella vez y fracasé", o "No puedes enseñar a un viejo perro, nuevos trucos" o "Siempre se hizo así". Estos individuos han cometido un terrible error al creer que las cosas nunca cambian y que la experiencia es el mejor maestro: da la prueba primero y la lección después. .<br /><br />
Limitar nuestras vidas a las experiencias pasadas es engañamos a nosotros mismos y no desarrollar nuestro potencial aumentando nuestras posibilidades de éxito. Mark Twain dijo: "Si un gato se sienta en una pava caliente, nunca más se sentará en una pava caliente. Por supuesto, tampoco se sentará en ninguna que esté fría". Olvide sus fallas pasadas y comience a extender sus expectativas para mañana.<br /><br />
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2. Su vida debe ser influenciada por sus expectativas, no por los ejemplos ajenos.<br /><br />
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Todos tenemos a alguien a quien admiramos. Por momentos es una tentación el tratar de imitarlos. Por eso, siento que es importante para nuestro país producir héroes que vivan por los principios cristianos. Se ha preguntado últimamente: ¿Dónde se han ido todos los héroes buenos?" El peligro de modelar nuestra vida imitando otras es que con demasiada frecuencia olvidamos que ellos son humanos. Sus pies están hechos de arcilla, y son susceptibles de fracasos tal como nosotros.<br /><br />
Sus valles posiblemente podrían transformarse en los suyos. Sus caídas podrían limitar el ascenso suyo a la cima de la montaña.<br /><br />
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3. Su vida debe ser influenciada por sus expectativas, no por su optimismo<br /><br />
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Los estados de ánimo de las personas varían en gran proporción. Por momentos durante un estado de gozo y felicidad, hay decisiones que se hacen que no son del mejor interés de la persona. Las decisiones deberían ser hechas en base a la evidencia y sonar razonables, no durante momentos de marea emocional alta. Sus emociones son creadas por demasiados factores inestables en su vida. El mundo es dirigido por personas que no "lo sienten así". No hay otra área en su vida que revele más su disciplina que su habilidad para conquistar sus estados de ánimo y descansar fuertemente sobre sus expectativas.<br /><br />
Tómese un momento para inspeccionar su expectómetro.<br /><br />
Sus expectativas no deben estar basadas en lo que usted es hoy, sino en lo que espera llegar a ser algún día. Su expectómetro debe ser energizado, porque es la llave que abre la puerta de muchos milagros. La Palabra nos enseña que "no tenemos porque no pedimos" (Santiago 4:2). La mayoría del tiempo usted no pide porque no tiene expectativas. Sus peticiones aumentarán en coraje a la medida de que sus expectativas aumenten. En otras palabras, energice su expectómetro y espere ganar.]]></description>
                <pubDate>Wed, 20 Apr 2011 11:24:13 -0300</pubDate>
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