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        <title><![CDATA[@Luis Palau - escritos]]></title>
        <description><![CDATA[Luis Palau ya entró en la historia moderna como uno de los contados hombres que le hablaron a más personas en el mundo. Su mensaje fue, y es escuchado por más de 800 millones de personas en 112 países a través de la radio y la televisión, y tiene el privilegio de haberle hablado a más de 22 millones de personas cara a cara en 80 países del mundo, organizando, junto a un selecto grupos de colaboradores internacionales y con el apoyo de invitaciones locales, congresos, seminarios, charlas informales, conferencias y recitales-conferencia llamados "Festivales". Luis Palau nació en un pequeño pueblo de la provincia de Buenos Aires, Argentina, en 1934. En el año 1961 , se casó con Patricia , con quien tiene cuatro hijos y 10 nietos . Es un hombre de personalidad atrapante, sencillo en su forma de ser pero profundo a la hora de comunicar. Logra captar la atención dondequiera que va. Sus mensajes están orientados a la unidad familiar con el fin de rescatar y elevar los valores morales y éticos del Cristianismo Bíblico. Ciudades y naciones han oído a través suyo una clara exposición sobre temas sociales que afectan al ser humano y recibieron una alternativa que fortalece los vínculos familiares, la autoestima y el deseo de la gente por superarse y vivir una vida plena de felicidad, paz y amor.]]></description>
        <link>https://sermonescristianos.net/luis-palau</link>
        <lastBuildDate>Thu, 23 Apr 2026 05:05:45 -0300</lastBuildDate>
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                <title><![CDATA[Haciendo Tiempo para Orar - @luis-palau]]></title>
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                <description><![CDATA[

¿Sabe usted cuál es la razón principal por la cual los cristianos de todas las edades se apartan del camino del Señor Jesucristo?<br /><br />   ¿Es acaso la indiferencia? ¿La falta de buena comunión cristiana? ¿La tentación?Yo sugeriría la falta de oración.¿Cuán a menudo y con cuánta regularidad recibe usted respuestas a la oración? Muchos cristianos no tienen idea de lo que es hablar con Dios sobre una necesidad real y luego recibir una contestación específica, válida y perfectamente reconocible.
Yo le puedo citar promesas bíblicas sobre la oración, le puedo contar algunas de mis experiencias y las experiencias de mis amigos, pero no puedo orar en lugar de usted. Usted puede leer todos los manuales sobre la oración y puede escuchar orar a otros, pero a menos que usted mismo comience a orar, nunca podrá comprender cabalmente la oración. En cierta manera es lo que sucede para nadar o andar en bicicleta: uno aprende al hacerlo.
Martín Lutero dijo: "De la misma manera que la tarea del sastre es hacer ropa, y la del zapatero remendar zapatos, la tarea del cristiano es la oración." El secreto de la vida de victoria que vivió Lutero radicaba en su compromiso de pasar tiempo a solas con Dios todos los días.
Si consideramos las vidas de los más sobresalientes y victoriosos siervos de Dios ya sea en la Biblia o a través de la historia-hallaremos que eran hombres y mujeres de oración. Por lo tanto, vivamos en dependencia de la oración. La oración es poder.
Lo animo a hacerse de un tiempo cada día para hablar con Dios. No le dé sólo treinta segundos mientras se prepara para salir de la casa por la mañana: "Señor, bendice este día, sobre todo porque es lunes..." ¿Qué clase de oración es ésa?
Es de vital importancia que diariamente apartemos un tiempo específico para oración personal. Procure ser fiel y ordenado, pero no legalista. En ocasiones tal vez tenga que orar en otro momento del día. No hay nada de malo en ello. Pero dentro de lo posible trate de tener hábitos consistentes.
Por experiencia propia puedo decirle que las horas tempranas en la mañana son las mejores para orar. Esta también ha sido la experiencia de grandes hombre de Dios como Martín Lutero, Juan Wesley, el misionero a la China Hudson Taylor, mi querido amigo Billy Graham, y hasta el mismísimo Señor Jesús durante su vida en la tierra. Una vez leí que el evangelista Moody compartía esa idea cuando declaró: "Debemos ver el rostro de Dios cada mañana antes de ver el rostro de los hombres. Si tienes tantas cosas que hacer que no te queda tiempo para orar, créeme, tienes más cosas de las que Dios desea que tengas." Hágase de tiempo para comenzar cada día a solas con Dios en oración.
Por otra parte, la oración es algo que debemos practicar a lo largo de todo el día. La Biblia ordena: "Oren sin cesar" (1 Tesalonicenses 5:17 BD). En cualquier momento y cualquiera sea la situación, tenemos libertad para hablar con nuestro Padre. Un querido pastor amigo mío solía decir que cada cristiano puede disfrutar de una "constante y consciente comunión con Dios." Y es a través de la oración que disfrutamos de esa comunión con el Dios vivo que mora en nosotros.
Si Jesús oraba, ¿acaso no debemos hacer lo mismo? Es sorprendente ver cuánto tiempo pasaba Jesús en oración. El nunca estaba demasiado ocupado para orar. Cuando aumentaban sus obligaciones y tenía que enfrentarse a grandes decisiones, se iba solo a orar. ¿Lo hace usted?
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                <pubDate>Wed, 18 Jan 2012 09:56:34 -0200</pubDate>
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                    <item>
                <title><![CDATA[Las promesas de Dios - @luis-palau]]></title>
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                <description><![CDATA[

Tengo la impresión de que para muchos cristianos el problema más serio radica en las promesas de Dios.<br />Luego de leer, estudiar, memorizar y meditar en varios pasajes de la Biblia, ¿cuáles parecen ser los más difíciles de creer?
¿Las profecías? ¿Las porciones narrativas? ¿Los pasajes doctrinales? ¿Las promesas de Dios?<br />Tengo la impresión de que para muchos cristianos el problema más serio radica en las promesas de Dios. Son lindas palabras. A veces hasta nos animan. Pero no podemos dejar de preguntarnos: "¿Funcionan en realidad?" Inconscientemente, al menos, nos cuestionamos si Dios es fiel a sus promesas.
El evangelista Moody declaró con confianza: "Dios nunca hizo una promesa que fuera demasiado maravillosa como para ser verdad." Piense en esa aseveración.<br />En el Antiguo Testamento leemos: "No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho a la Casa de Israel; todo se cumplió" (Josué 21:45. Compare con 23:14-15). Años más tarde Salomón declaró: "Bendito sea Jehová que ha cumplido su promesa y ha dado reposo a su pueblo Israel; ni una palabra ha dejado de cumplir de todas las maravillosas promesas dadas por su siervo Moisés" (1 Reyes 8:56).
Ninguna de las promesas de Dios ha faltado. Todas se han cumplido. Los únicos absolutos que podemos proclamar son aquellos que hallamos en la Palabra de Dios. El hombre tiene conocimientos y puede adquirir más independientemente de la revelación de Dios, pero la Biblia testifica de cosas que van más allá de todo eso.
 
Dios muchas veces ha hecho declaraciones en Su Palabra de verdad, y ha dado a su pueblo "preciosas y grandísimas promesas" (2 Pedro 1:4).<br />Algunas de sus promesas fueron hechas específicamente a un individuo (Josué 14:9), a un grupo de personas (Deuteronomio 15:18) o incluso a una nación (Hageo 1:13). Debemos tener cuidado de no pedir a Dios el cumplimiento de promesas que fueron dadas de manera específica a otra persona.
Afortunadamente, muchas de las promesas del Antiguo Testamento, están repetidas en el Nuevo, y son nuestras para pedirlas a Dios hoy también. Dios prometió a Josué: "No te dejaré ni te desampararé" (Josué 1:5). En Hebreos 13:5 Dios transfiere esa promesa a nosotros como cristianos.
El predicador Carlos Spurgeon señaló: "Oh hombre, te ruego, no trates las promesas de Dios como si fueran curiosidades para un museo; sino créelas y úsalas." Nos apropiamos de las promesas de Dios aprendiéndolas (a través del estudio y la memorización), viendo nuestra necesidad de ellas, y dándole tiempo a Dios para que las haga parte de nuestra experiencia diaria.
El teólogo J.I. Packer dice: "Antes de conceder Sus promesas, Dios enseña al creyente a valorar esos regalos que promete haciendo que el creyente espere por ellos, y obligándolo a orar persistentemente para recibirlos."<br />Dios ha prometido satisfacer todas nuestras necesidades. Pero, por otra parte, debemos pedir su provisión. Cristo dice: "Pide y se te concederá lo que pidas. Busca y hallarás. Toca y te abrirán" (Mateo 7:7 BD).
Cada una de las promesas que podemos pedir en el nombre de Cristo, están garantizadas y serán cumplidas por Dios en nuestro favor para Su gloria (Juan 14:13-14; 2 Corintios 1:20).<br />¿Cuál es la necesidad de su corazón hoy, amigo mío? El Señor ha prometido suplir esa necesidad. Crea en El.
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                <pubDate>Fri, 28 Oct 2011 09:41:37 -0200</pubDate>
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                    <item>
                <title><![CDATA[Confiando en Dios cuando sufrimos - @luis-palau]]></title>
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                <description><![CDATA[

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados<br />Hace varios años un submarino se hundió con toda su tripulación a la altura de la cosa atlántica de América del Norte. Cuando por fin la nave fue encontrada, se enviaron buzos para evaluar los daños y la posibilidad de rescatar los restos del naufragio.
Cuando los buceadores se acercaron al casco de la nave, fueron sorprendidos por un golpeteo en código Morse. Era evidente que alguien estaba vivo en el interior del submarino. El mensaje era una pregunta desesperada contra las paredes de la tumba acuática: "¿Hay esperanza? ¿Hay esperanza?"
Usted y yo nos hacemos la misma pregunta cuando debemos enfrentar un problema particular o cuando una tragedia nos toca de cerca. Después de todo, ¿quién está totalmente libre del inmenso dolor de perder a un ser querido, de la frustración del desempleo, de la angustia de un hogar destrozado o de otros cientos de dificultades?<br />Nos sentimos atrapados y sumergidos por el peso de las circunstancias y preguntamos: "¿Hay esperanza? ¿Hay realmente esperanza para solucionar este problema?"
A menudo en tales ocasiones recordamos las palabras de Romanos 8:28, "Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados." Debemos notar que Pablo no dijo: "Comprendemos cómo todas las cosas ayudan a bien," sino que dijo: "sabemos que ayudan a bien." Esta promesa es un ancla segura cuando las tormentas de la vida golpean sin piedad contra nosotros.<br />El apóstol Pablo había reclamado esta promesa muchas veces, aun antes de haber escrito su famosa carta a los Romanos.
El sabía lo que era sufrir penurias, persecución, indiferencia, traición, soledad, enfermedades, pedradas, azotes, naufragios, desnudez, hambre y sed, falta de sueño, tremendas presiones.<br />¿Qué evitaba que Pablo se hundiera? Creo que su total confianza en el Dios que promete sostenernos pase lo que pasare. Al final de su vida pudo decir: "Sé en quién he creído, y estoy seguro de que puede guardar lo que le he encomendado hasta el día de su retorno" (2 Timoteo 1:12 BD).
 
¿Qué le había encomendado Pablo a Dios? Su propia vida. <br />En el Antiguo Testamento leemos: "Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado" (Isaías 26:3). Esta promesa también está destinada a nosotros hoy, como repetidamente se revela en el Nuevo Testamento.<br />¿Está usted enfrentando una dificultad, amigo? Una vez más deje su vida en manos del Señor.
 
Luego crea de corazón las palabras de Filipenses 4:6-7, "No se afanen por nada; mas bien oren por todo. Presenten ante Dios sus necesidades y después no dejen de darle gracias por sus respuestas. Haciendo esto sabrán ustedes lo que es la paz de Dios, la cual es tan extraordinariamente maravillosa que la mente humana no podrá jamás entender. Su paz mantendrá sus pensamientos y su corazón en la quietud y el reposo de la fe en Jesucristo" (BD).
Cuando las tormentas de la vida parecen abrumadoras, Dios desea que experimentemos su perfecta paz.<br />  <br /> <br />Oh, Padre, te alabamos porque comprendes todas nuestras penas y nuestras lágrimas. Reconocemos nuestra insuficiencia para solucionar por nosotros mismos los problemas de la vida. Que Tu gracia abunde para suplir nuestras más profundas necesidades. Consuélanos mientras esperamos en Ti. Llena nuestros corazones con Tu paz, que sobrepasa todo entendimiento. Gracias por Tu rica provisión para con nosotros en este día. Amén."Ore al Señor esta oración ya mismo, y empezará a experimentar en su vida la realidad de las promesas de Dios en los momentos de dificultad.
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                <pubDate>Wed, 26 Oct 2011 11:59:18 -0200</pubDate>
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                    <item>
                <title><![CDATA[Ora grandes oraciones - @luis-palau]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/luis-palau/blog/318/ora-grandes-oraciones</link>
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                <description><![CDATA[

Hace muchos años en la revista Time leí un articulo sobre la asombrosa invención de la televisión, y me puse a soñar en cómo podría usarse para transmitir el evangelio a literalmente cientos de millones de personas.<br />Fue muy pequeña mi imaginación en cuanto a cuan efectiva podría ser esta herramienta en nuestras cruzadas de evangelismo.
Hoy día, a menudo hacemos los arreglos necesarios para una hora de transmisión después de cada noche de campana. Instamos a los televidentes a llamar al estudio de TV y conversar con nosotros sobre sus problemas, que con frecuencia incluyen alcoholismo, divorcio, inmoralidad y conflictos entre padres e hijos. Muchos de los que nos llaman por teléfono deciden entregar sus vidas a Cristo mientras aun estamos en el aire.<br />Un amigo mío, rico y con mucho amor al Señor, está entusiasmado con la posibilidad de alcanzar a la gente a través de la televisión. En muchas oportunidades me ha dicho: "Luis, cada vez que tengas una campaña evangelíslica, pagaré una noche de televisión. Y si puedo pagaré dos o tres noches."
Es muy grato tener amigos así. Este caballero es un hombre extraordinario. Pero, para ser honesto, debo confesar que me cuesta bastante llamarlo. ASÍ que de vez en cuando es él quien me llama: "Luis, no me has llamado; ¿acaso no tienen cruzadas? ¿No necesitas dinero?" Bueno, por supuesto que tenemos cruzadas, y por supuesto que necesitamos dinero para transmitir el evangelio por televisión, Pero sin embargo vacilo mucho en llamarlo.<br />Nosotros también somos así con el Señor. Y él no nos dice que simplemente soñemos grandes sueños y planeemos grandes planes. Dios agrega; 'Ustedes podrán pedir al Padre cualquier cosa en mi nombre, y yo se la concederé para que el Padre se enaltezca en las obras que he de hacer a través de ustedes. Sí, pidan cualquier cosa en mi nombre, y se la concederé" (Juan 14:13,14).
El Señor desea que pidamos todo en su nombre. ¡Todas las cosas! No lo dice una sola vez. síno dos: "Miren, voy a repetirlo para que les quede bien en claro. Anímense a orar grandes oraciones, y luego observen cómo lo hago realidad."
Como sucede con otras promesas en las Escrituras, ésta tiene una condición: "Podrán pedir al Padre cualquier cosa en mi nombre, y yo se la concederé" y noten estas palabras, "para que el Padre se enaltezca en las obras que he de hacer a través de ustedes. " Esa es la clave, Si nuestro ruego es que el Padre sea glorificado y enaltecido, el Señor nos contestará; Por esa razón, cuando oramos por las oportunidades para predicar a Cristo y por los recursos necesarios, podemos estar seguros de que Dios no nos va a decepcionar. El se deleita en contestar nuestras peticiones.
 
Cuando Esteban, mi hijo menor, tenía sólo seis años, siempre me peda cientos de cosas como suele suceder con niños de esa edad. Y sus pedidos a veces eran cosas inverosímiles, pero a mí me encantaba que viniera y me hiciera peticiones. Por regla general, si lo que Esteban solicitaba estaba dentro de mis posibilidades yo se lo daba. Después de todo es mi hijo.
Nuestro Padre celestial también desea que nos lleguemos a él con nuestras peticiones. El se deleita en respondernos. Cristo lo expresó muy claramente cuando dijo: "Y si vi hombre de corazón endurecido sólo da buenas cosas a sus hijos, ¿no crees que tu Padre que está en los cielos dará aun mejores cosas a los que se las pidan? " (Mateo 7:11).
"Haré todo lo que pidan ..." En mi vida muchas veces he rechazado esa promesa. Uno de mis primeros pedidos fue una moneda para poder tomar el ómnibus que me llevara al trabajo. Eso sucedió en Argentina. Dios no hizo caer una moneda del cielo. Pero permitió que viajara al trabajo de una manera totalmente fuera de lo común.
Dios ha continuado contestando muchas oraciones, oraciones por decisiones importantes, por tremendas necesidades, por seguridad, personalel, por sabiduría ... y las respuestas de Dios a esas oraciones han dado como resultado una fe renovada y en aumento.<br />Hace varios años, mientras organizábamos una cruzada en Nicaragua, Dios demostró que estaba deseoso de responder nuestras más grandes oraciones. Al comienzo el presupuesto para el esfuerzo de evangelismo masivo solo permitía una limitada cobertura radial de las reuniones, pero el plan se amplió y pensamos en una red satélite que alcanzaría por radio a 20 países de habla hispana. Luego alguien sugirió: "¿Por qué no usar también la televisión? ¡Cubramos todo el continente!
Comprendimos entonces que ante la magnitud de esa visión—alcanzar de una sola vez con el evangelio a 200 millones de hispanohablantes—y el de las implicaciones de lo que podría costar, en un mismo sentir debíamos arrodillamos ante el Señor.
Oramos encomendando a Dios la gigantesca empresa, y le pedimos que proveyera el dinero necesario. Dijimos AMEN, convencidos de que él supliré todo.
¡Y lo hizo! Cuando llegaron las cuentas y concluyó toda la contabilidad, había entrado prácticamente hasta d ultimo centavo de los 200.000 dólares que se requerían.<br />Un año después nuevamente ampliamos nuestra visión para el evangelismo, y le pedimos al Señor medio millón de dólares. Parecía ridículo que unos pocos misioneros osáramos pedir esa cantidad de dinero. A pesar de todo, creíamos que el Señor iba a proveer.<br />Pero pensé más detenidamente. Por cierto que seguía deseando que el Señor supliera nuestras necesidades financieras, pero no podía tomar tan literalmente las palabras de Juan 14:13-14,y decir: "Señor Jesús, tú prometiste dar todo lo que pidamos en tu nombre, por lo tanto te pido 500.000 dólares".
Así que comencé a "venderle" nuestra visión a Dios. La reduje un poco, diciendo: "Señor, necesitaríamos 20.000 dólares este mes porque tenemos la cruzada en México; y el mes próximo vamos a necesitar ..." De pronto me di cuenta de lo que estaba naciendo y me dije: " ¡Qué ridículo! El Señor conoce todos nuestros planes. No es ninguna novedad para él cuando le digo que necesitamos medio millón de dólares".
Cristo dijo: "Pidan cualquier cosa en mi nombre, y se la concederé." ¡Cualquier cosa que pidamos! El no nos dice que tenemos que convencerlo tratando de venderle nuestra idea para que así nos dé lo que pedimos. Simplemente dice "¡pidan!".
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                <pubDate>Wed, 24 Aug 2011 09:50:08 -0300</pubDate>
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                    <item>
                <title><![CDATA[El síndrome de Elías - @luis-palau]]></title>
                <link>https://sermonescristianos.net/luis-palau/blog/266/el-sndrome-de-elas</link>
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                <description><![CDATA[Hasta los hombres y mujeres de Dios a veces experimentan soledad. <br /><br />
  	<br /><br />
<br /><br />
Recuerdo el caso de una mujer de 55 años que se arrojó al vacío desde su apartamento en el piso 14*. Minutos antes de su muerte vio a un hombre lavando ventanas en un edificio cercano. Lo saludó y le sonrió; él le sonrió y le devolvió el saludo. Cuando el hombre se dio vuelta para continuar con su trabajo, ella saltó.<br /><br />
<br /><br />
Había dejado la siguiente nota sobre un escritorio muy prolijo y ordenado: "No puedo soportar un día más de esta soledad. Mi teléfono nunca suena. Nunca recibo cartas. No tengo amigos."<br /><br />
<br /><br />
Otra mujer que vivía en el mismo piso, dijo a los periodistas: "Ojalá hubiera sabido que ella estaba tan sola. Yo me siento de la misma manera."<br /><br />
<br /><br />
Usted y yo estamos rodeados de personas solas.<br /><br />
<br /><br />
¿Quién experimenta soledad y desesperación? Por cierto que la persona que vive en forma anónima en una ciudad populosa. Pero también el extranjero, el rico, el miserable, el divorciado, el padre soltero, el joven, el hombre de negocios, el profesional, el ama de casa, el que no tiene trabajo... Nadie está inmune a la soledad.<br /><br />
<br /><br />
Hasta los hombres y mujeres de Dios a veces experimentan soledad. <br /><br />
<br /><br />
En el Antiguo Testamento Elías se destaca como el más dramático y vehemente profeta de Dios. Paró la lluvia, desafió a un rey cara a cara, hizo caer fuego del cielo, mandó ejecutar a cientos de falsos profetas y predijo con exactitud la fecha en que terminaría una sequía de tres años y medio.<br /><br />
<br /><br />
Sin embargo, en el Nuevo Testamento leemos que "Elías era tan humano como nosotros" (Santiago 5:17 BD). De modo que él también vivió momentos de angustia y soledad.<br /><br />
<br /><br />
Como resultado de cuatro pasos equivocados, Elías terminó en el desierto, bajo un árbol y totalmente desesperado (1 Reyes 18:46-19:4). En primer lugar, estaba exhausto físicamente. En segundo lugar, se turbó emocionalmente. En tercer lugar, no acudió a Dios espiritualmente. En cuarto lugar, se aisló socialmente.<br /><br />
<br /><br />
... Al final terminó desfalleciente bajo un árbol en un lugar desierto y lloró: "Es suficiente, Señor. Lleva mi vida. Quiero morirme."<br /><br />
<br /><br />
¿Alguna vez ha sentido usted un desaliento total y se ha visto sin nadie cerca que lo anime? ¿Ha experimentado en alguna ocasión el síndrome de Elías?<br /><br />
<br /><br />
Note cómo Dios satisface cada una de las necesidades del profeta en el momento de la crisis. Físicamente, Dios le da alimento y un buen descanso. Emocionalmente, el Señor le hace saber a Elías que su presencia está con él y lo anima. Espiritualmente, Dios exhorta a Elías a seguirlo una vez más. Socialmente, el Señor le habla a Elías acerca de un gran número de hombres y mujeres de Dios con quienes podrá tener camaradería y recibirá aun más ánimo.<br /><br />
<br /><br />
De la misma manera, Dios quiere suplir sus necesidades personales, apreciado lector. Usted no puede vivir la vida cristiana victoriosa en soledad y en sus propias fuerzas. Es imposible. Sólo experimentamos victoria por el poder del Cristo viviente (Gálatas 2:20). Su presencia y su poder son particularmente evidentes cuando dos o tres se reúnen en su nombre para orar por algo en concreto (Mateo 18:20).<br /><br />
<br /><br />
Utilice su soledad o desaliento como una motivación para entregarse nuevamente al Señor. No permanezca sentado bajo el árbol de la desesperación. Las últimas palabras de Jesucristo fueron que estaría con nosotros siempre (Mateo 28:20). El quiere ser su mejor amigo, de modo que usted ya no se sienta solo.<br /><br />
<br /><br />
	<br /><br />
<br /><br />
Además, congréguese con el pueblo de Dios (Hebreos 10:25) y no trate de enfrentar las batallas diarias de la vida por su cuenta. Ore con otros cristianos por sus necesidades mutuas y sus preocupaciones. Experimente el obrar de Dios en el Cuerpo de Cristo. La victoria en la vida cristiana siempre es un esfuerzo en equipo.<br /><br />
<br /><br />
¿Por qué no comienza ya mismo a vivir de esta manera? Verá cuán distinta es la vida.]]></description>
                <pubDate>Mon, 09 May 2011 10:09:19 -0300</pubDate>
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