Sermones Evangelicos Del Antiguo Testamento
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Sermón del día domingo 12 de octubre de 2014
Iglesia Nacional Presbiteriana
Príncipe de Paz
Humbold #50, Centro, México D.F. 06040
Tel. (55) 5518-6114; (55) 5518-5900
http://inp-principedepazcentro.org.mx
Pbro. Edgar González Terán
Lectura Bíblica:
Nuevo Testamento: “Génesis 17”
Antiguo Testamento: “Romanos 4.13-25”
SOLA FIDE
Dr. Roger L. Smalling.
Durante el período de la Reforma surgió una disputa menor, en Polonia específicamente, debido a las enseñanzas heréticas de un excéntrico italiano llamado Socius, nacido en 1539.
Entre sus enseñanzas había la noción de que nuestra fe misma es la justicia que recibimos en la justificación y es la única justicia que necesitamos. Esta noción llevó a una negación implícita de la imputación de la justicia de Cristo. Peor todavía, Socius sostenía que es la fe misma que hace la obra de salvarnos. Todo esto llevó a una sutil pero peligrosa negación de la “Sola Fide” (por fe solamente). Todos quienes se acogieron a esta idea afirmaban que somos salvos solo por fe, pero significando que nuestra fe nos salva, lo cual viene a ser una forma de justicia propia. Era una postura radicalmente alejada de la sostenida por los reformadores.
El Socianismo dejó de existir incluso antes de que Socius muriera. Sin embargo, esta enseñanza persiste hasta el día de hoy en el Arminianismo y se la encuentra en algunos movimientos carismáticos extremistas. Millones de Cristianos creen que si propia de es justicia, o que la fe es lo que salva. Sin darse cuenta, y dejan de lado tanto la belleza de la justicia de Cristo imputada a nosotros como la seguridad que deriva de comprenderla.
Socius no comprendió el punto central de Efesios 2.8-9, donde dice: “…porque por gracia sois salvos, por medio de la fe…” Parece que Socius no pudo captar la diferencia entre “por” y “por medio”. Es la gracia la que salva.
De aquí surge una sorpresa: La fe en sí misma no es la que nos salva. Ella simplemente hace posible que se reciba algo que nos da la salvación, es decir… la gracia. Aquí hay una pequeña trampa de tipo lógico. El decir que es imposible ser salvo sin la fe no significa que la fe sea la causa de la salvación. Cristo es la causa, solamente Él.
Los reformadores notaron que si la fe en sí misma fuera nuestra justicia, al venir de nosotros mismos, la consecuencia sería que nos salvamos por nuestra propia justicia. No existiría en absoluto la necesidad de la justicia de Cristo imputada a nosotros. Peor, la obediencia activa de Cristo en ganar la justicia bajo la ley sería insignificante.

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